$292 millones drenados, $13 mil millones en fuga: el hack de Kelp DAO que desangró todo DeFi
Lucas Montero · DeFi · 2026-04-20
El mayor ataque del año contra un protocolo de restaking desató pánico masivo en Aave y el resto del ecosistema. En 48 horas, el contagio borró más valor que el propio robo.
Kelp DAO perdió $292 millones el pasado sábado 18 de abril en el mayor hack DeFi de 2026. Pero el verdadero daño no fue el robo: fue el contagio. En las 48 horas siguientes, el ecosistema DeFi perdió $13.210 millones en valor total bloqueado, con Aave desangrándose $8.450 millones en depósitos y cediendo su corona como protocolo número uno.
El atacante sifoneó 116.500 rsETH —un token que representa ether restaqueado en EigenLayer— a través del puente de LayerZero de Kelp, por valor de aproximadamente $292 millones al precio de ese momento. El drenaje comenzó a las 17:35 UTC del sábado; el multisig de pausa de emergencia reaccionó 46 minutos después, congelando los contratos principales. Dos intentos adicionales de robar otros 40.000 rsETH se revirtieron a las 18:26 y 18:28 UTC, bloqueados justo antes de que cayera la guillotina.
La trampa: un verificador único
La vulnerabilidad no estaba en el código de <abbr title="Protocolo de mensajería entre cadenas que permite comunicación entre diferentes blockchains">LayerZero</abbr>. Kelp DAO usó una configuración de verificador único —un solo nodo validando mensajes entre cadenas— a pesar de advertencias previas del propio LayerZero para adoptar múltiples verificadores. El atacante comprometió dos nodos RPC en los que se apoyaba ese verificador y realizó un ataque DDoS del resto, engañando al puente para que creyera que una instrucción válida había llegado desde otra red.
Kelp DAO es un protocolo de <abbr title="Proceso de delegar ETH ya apostado en staking para asegurar servicios adicionales y obtener rendimiento extra">restaking</abbr> de liquidez: toma ETH depositado, lo enruta a través de EigenLayer para obtener rendimiento adicional y emite rsETH como recibo negociable. El puente drenado contenía la reserva de rsETH que respaldaba versiones envueltas del token desplegadas en más de 20 blockchains. Los 116.500 rsETH robados representan aproximadamente el 18% del suministro circulante de 630.000 tokens.

Contagio sistémico: Aave pierde $8.450 millones en 48 horas
El hack desencadenó pánico inmediato. Los atacantes usaron rsETH robado como garantía en Aave v3 para pedir prestado wETH, dejando al protocolo con una deuda incobrable estimada de $195 millones. Aave congeló los mercados rsETH en V3 y V4 dentro de horas el domingo 19; SparkLend y Fluid hicieron lo mismo. Pero el daño reputacional ya estaba hecho.
- $8.450 millones salieron de Aave en 48 horas (domingo 19 a lunes 20 de abril).
- El <abbr title="Valor total bloqueado, métrica que mide la cantidad de activos depositados en un protocolo DeFi">TVL</abbr> de Aave cayó de $26.400 millones a $18.600 millones, perdiendo su posición como el protocolo DeFi más grande.
- El token de gobernanza AAVE cayó casi un 20% en 25 horas: de $112 el sábado por la noche a $89,50 el domingo. Al cierre del lunes cotizaba a $91,14.
- Kelp DAO perdió casi el 25% de sus activos depositados desde el hack; su TVL ahora ronda los $34.000 millones.
Stani Kulechov, fundador de Aave, salió a aclarar que «el exploit era externo y los contratos de Aave no fueron comprometidos». Técnicamente cierto. Pero cuando un protocolo pierde $8.450 millones en dos días, la distinción entre «comprometido» y «expuesto» es irrelevante para quien retira fondos.

Lazarus Group: $575 millones en 18 días
LayerZero atribuyó el ataque al Lazarus Group, colectivo norcoreano vinculado a ataques previos de alto perfil. Más específicamente, señaló a TraderTraitor, una subunidad del grupo. La misma firma ya había sido vinculada al exploit de Drift —un protocolo de perpetuos en Solana— que perdió $285 millones el 1 de abril.
Las direcciones del atacante fueron financiadas a través de Tornado Cash para oscurecer el rastro antes del breach. Justin Sun, fundador de Tron, apareció públicamente alentando a los hackers a negociar: «Kelp DAO hacker, ¿cuánto quieres? Hablemos». El gesto no tuvo respuesta conocida hasta el momento.
El exploit de Kelp DAO lleva el total de criptomonedas robadas en 2026 a $771 millones. El tramo entre marzo y abril ha sido inusualmente hostil para DeFi: al menos una docena de protocolos más pequeños —CoW Swap, Zerion, Rhea Finance, Silo Finance— han sido explotados en las semanas recientes.
LayerZero corta por lo sano: fin de los verificadores únicos
La respuesta de LayerZero fue contundente. El protocolo anunció que ya no firmará mensajes para ninguna aplicación que ejecute una configuración 1-of-1 (verificador único), forzando una migración a nivel de protocolo. La medida afecta a cualquier proyecto que dependa de LayerZero y aún no haya migrado a configuraciones de múltiples verificadores.
LayerZero culpó al exploit «a la decisión de Kelp de usar una configuración de verificador único», desplazando responsabilidad hacia el integrador. El mensaje implícito: el protocolo funcionó según lo diseñado; las opciones de seguridad de Kelp, no el código de LayerZero, crearon la brecha. Peter Chung, head of research en Presto Research, señaló que el incidente destaca riesgos en infraestructura entre cadenas, particularmente en sistemas de verificación utilizados por puentes.
Para proyectos que operan puentes entre cadenas, la implicación es directa: reconfigurar ahora o quedarse sin infraestructura. Para quien deposita fondos en DeFi, el recordatorio es más simple: la seguridad de un protocolo depende tanto de su código como de cada capa de infraestructura externa en la que se apoya. Kelp DAO tenía contratos auditados. El fallo estaba un nivel más abajo, en una decisión de configuración que LayerZero había advertido y que el equipo ignoró.