¿Cuánto aguanta el pricing power sin compradores?
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-07-16
Las ventas unitarias de comestibles en EE.UU. cayeron 1.8% en junio, revirtiendo el crecimiento marginal de hace un año. Los precios suben 2-3% anual, pero el volumen se desploma y empresas como PepsiCo pagan el costo.
Las ventas unitarias de comestibles en Estados Unidos cayeron 1.8% en junio de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, según análisis de Bain & Company con datos de NielsenIQ compartidos este jueves con CNBC. El dato marca un giro brusco desde junio de 2025, cuando las unidades vendidas todavía subían 0.1% interanual. En doce meses, el volumen pasó de crecimiento marginal a contracción clara.
Los precios en el supermercado siguen subiendo entre 2% y 3% anual, pero ese colchón ya no alcanza para sostener las ventas totales cuando los compradores llevan menos artículos a casa. Para fabricantes que apostaron a subir precios para proteger márgenes, el escenario se volvió más complicado: inflación sin volumen no da crecimiento sostenible.
De $300 a $400 por el mismo carrito
Kurt Grichel, jefe de práctica de retail de las Américas en Bain, resumió la presión acumulada: la compra grande para abastecer la casa que costaba $300 en 2019 ahora cuesta $400. La comida en el supermercado cuesta aproximadamente un tercio más que hace siete años, y los gastos de gasolina también han subido. Incluso consumidores de ingresos más altos comienzan a sentir el golpe y cambian de tienda o reducen cantidades, según declaró Grichel a CNBC.
SNAP bajo presión: 4 millones menos en ocho meses
La caída en unidades vendidas tiene múltiples causas, pero una destaca por su magnitud: entre julio de 2025 y marzo de 2026, más de 4 millones de personas perdieron acceso a beneficios del programa SNAP, una caída del 10% en participación, según datos del Centro para la Prioridad Presupuestaria. Esa contracción coincide con la implementación del paquete legislativo republicano que endureció requisitos de elegibilidad y redujo montos para quienes aún califican.
Los hogares en el extremo inferior de la escala de ingresos quedaron más expuestos; para empresas de consumo masivo, eso significa menos compradores en categorías básicas y migración a empaques más pequeños o marcas privadas. Datos de Feedstuffs del 14 de julio confirman que las ventas unitarias cayeron tanto para marcas nacionales como para marcas blancas en junio, con una excepción: el canal de e-commerce creció 25.1% en unidades, evidenciando que quienes aún compran buscan precio y conveniencia.

PepsiCo vs. Coca-Cola: la diversificación pesa
PepsiCo cerró el miércoles 15 de julio en $135.40, prácticamente sin cambio en la sesión pero acumulando una caída de alrededor del 21% desde su máximo de 52 semanas en $171.48. En su reporte de segundo trimestre del 9 de julio, la compañía mostró ingresos orgánicos de +2%, pero el detalle por segmento expuso la debilidad: bebidas Norteamérica creció apenas 1% y alimentos Norteamérica cayó 2%.
Como ya publicamos el 9 de julio, PepsiCo falló EPS por un centavo contra el estimado de mercado, pero perdió volumen en casa; los recortes de precio del 15% en febrero no trajeron compradores de vuelta. Citi rebajó su precio objetivo a $145 desde $170 tras los resultados, citando pérdida de participación en bebidas Norteamérica y problemas continuos en snacks. El análisis de Bain publicado hoy refuerza esa lectura: cuando el volumen cae, la mezcla de negocio importa.
- PepsiCo (PEP): $135.40 cierre miércoles 15 julio, -21% desde máximo anual; Q2 con alimentos NA -2%, bebidas NA +1%
- Coca-Cola (KO): operó entre $82.23 y $83.24 el miércoles 15 julio; enfoque puro en bebidas con mejor resiliencia relativa
- Mondelez: reportará Q2 2026 el 28 de julio; analistas esperan ligera caída de EPS interanual por gasto cauteloso del consumidor
Coca-Cola, con un portafolio más concentrado en bebidas, ha mostrado mejor comportamiento relativo; su modelo no carga con la presión adicional del segmento de snacks, donde las marcas premium enfrentan más resistencia cuando los compradores ajustan cantidades. La diversificación que PepsiCo vendió como ventaja en ciclos de expansión se convierte en lastre cuando todos los segmentos pierden volumen al mismo tiempo.

Márgenes en Q3: la prueba real
El dato de junio llega justo cuando empresas del sector preparan guidance para la segunda mitad del año. Si la caída de 1.8% en unidades se sostiene o profundiza en julio y agosto, los reportes de Q3 —que llegarán en octubre— mostrarán si las compañías pueden mantener márgenes brutos sin el respaldo del volumen. El escenario base es claro: precios al +2-3% anuales ya no compensan; el poder de fijación de precios tiene techo cuando el comprador se retira.
Para traders que operan empresas de consumo masivo, el mensaje es directo: la próxima temporada de earnings traerá más tensión entre ingresos nominales (sostenidos por precio) y flujo de caja operativo (presionado por volumen bajo y costos fijos). Conagra, como informamos el 15 de julio, ya cortó su dividendo a la mitad priorizando deleveraging sobre retorno a accionistas; otras podrían seguir el mismo camino si el volumen no regresa en la segunda mitad de 2026.