CoreWeave busca hedge contra precios de memoria
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-07-15
La cloud de IA explora put options para cubrirse si los chips caen después de 2028. Los contratos con Micron y SanDisk protegen a los fabricantes; CoreWeave quedó del lado equivocado.
CoreWeave explora el uso de derivados financieros para cubrirse contra una eventual caída en los precios de chips de memoria y almacenamiento, según Reuters. La firma de cloud computing para IA está considerando put options y otros instrumentos, aunque las discusiones están en fases iniciales y aún no ha ejecutado ningún hedge.
El movimiento expone una vulnerabilidad estructural: para asegurar suministro durante el boom de IA, CoreWeave firmó acuerdos a largo plazo con fabricantes como Micron y SanDisk que incluyen price floors (precios mínimos garantizados). Esos pisos protegen a los chipmakers si el mercado colapsa, pero dejan a CoreWeave pagando muy por encima del mercado si los precios caen mientras sus contratos siguen vigentes.
Asimetría contractual
Los acuerdos de largo plazo que CoreWeave negoció para blindar suministro durante la escasez de chips redistribuyeron el riesgo de forma asimétrica. Bernstein estima que SanDisk tiene un precio piso de aproximadamente $0,29 por gigabyte en sus contratos recientes, en línea con la fijación actual del mercado. Micron tiene un precio piso «bien por debajo» de los niveles actuales, según el mismo análisis, aunque sus contratos tienden a ser más largos: cinco años frente a tres a cinco para SanDisk.
El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, declaró en junio que para sus acuerdos estratégicos con bandas de precios, el price floor permite a la compañía «un margen bruto robusto muy por encima» de sus márgenes trimestrales máximos de cualquier ciclo anterior. Micron tiene 14 de 16 acuerdos estratégicos con ingresos acumulados a precio mínimo de aproximadamente $100.000 millones sobre el término restante.

CoreWeave, en cambio, quedó del lado opuesto de la ecuación. Si los precios de memoria colapsan después de 2028, cuando se espera que la nueva capacidad de manufactura de SK Hynix y Micron esté plenamente operativa, la firma seguirá obligada a pagar por encima de las tasas vigentes. Los analistas de Bernstein modelaron un escenario de peor caso donde un colapso de precios del 72% pico a valle dejaría a una empresa con márgenes comprometidos incluso si el 60% de sus volúmenes estuviera cubierto por acuerdos de largo plazo.
El riesgo de la deuda GPU
El dilema no es solo operativo; tiene implicaciones de capital. CoreWeave ha levantado aproximadamente $28.000 millones en capital combinado de equity y deuda durante los 12 meses hasta marzo de 2026, con guidance de capex 2026 de $31.000 a $35.000 millones. De esa deuda, aproximadamente $7.500 millones están asegurados contra colateral GPU sujeto a depreciación acelerada.
- Covenants en riesgo: analistas esperan que podrían incumplirse ya en 2027 si las valuaciones de chips caen más rápido de lo asumido en los acuerdos de préstamo (Sacra).
- Dependencia de Nvidia: la posición competitiva de CoreWeave descansa en asignaciones preferentes de GPU Nvidia, relación profundizada por una inversión de equity de Nvidia de $2.000 millones a $87,20 por acción.
- Backlog de $99.400 millones: si Nvidia cambia prioridades de asignación o enfrenta restricciones de suministro, la capacidad de CoreWeave de cumplir su pipeline estaría en riesgo.
El hedge de derivados no es un lujo; es una necesidad operativa para mantener acceso al capital. Si los covenants de deuda se rompen por caídas en valuaciones de GPU y memoria, CoreWeave tendría que refinanciar en condiciones mucho menos favorables o reducir capex en plena expansión.
Ciclo a la vista
Los precios de memoria han subido en los últimos meses, pero la historia de la industria sugiere reversión cuando entra nueva capacidad. TrendForce proyecta que los precios DRAM subirán 13%–18% QoQ en el tercer trimestre de 2026, con precios NAND Flash subiendo 10%–15%. Ganancias sustanciales, pero una desaceleración notable desde los saltos aproximados del 60% registrados en el segundo trimestre.

Históricamente, la memoria es un sector cíclico donde los precios caen después de que entra en operación nueva capacidad de manufactura. SK Hynix y Micron esperan tener plenamente operativa la nueva capacidad a principios de 2028, según fuentes de la industria citadas por Reuters. CoreWeave está explorando hedges porque la ventana de riesgo es clara: entre hoy y ese momento, está expuesta.
La firma salió a bolsa en marzo de 2025 a $40 por acción en el Nasdaq bajo el ticker CRWV. El martes cerró a $83.31, un 108,3% por encima del precio de IPO pero un 45,6% por debajo de su máximo de 52 semanas de $153.20. La acción ha perdido impulso en las últimas semanas mientras el mercado digiere los riesgos de sobreinversión en infraestructura IA y la amenaza de desintermediación por parte de clientes que desarrollan sus propios chips, como ya publicamos en artículos recientes sobre DeepSeek y OpenAI.
CoreWeave guided revenue Q2 2026 de $2.450 a $2.600 millones y full-year 2026 revenue de $12.000 a $13.000 millones, con ARR de salida de $18.000 a $19.000 millones. El guidance de capex de $31.000 a $35.000 millones implica que la firma está gastando más del doble de sus ingresos anuales proyectados en infraestructura. Ese nivel de inversión solo funciona si los precios de memoria no colapsan y si los clientes siguen llegando al ritmo previsto.
Las discusiones sobre derivados están en fases iniciales; no hay contratos firmados. Pero el hecho de que CoreWeave esté explorando el playbook de Wall Street para cubrirse contra el mismo boom que la alimenta es señal de que los ejecutivos reconocen el riesgo sistémico. La industria de cloud para IA está transitando de commodity spot volátil a contratación estructurada predecible. CoreWeave intenta restablecer el equilibrio antes de que la asimetría contractual se convierta en pérdidas materiales.