El petróleo cayó 36% pero la inflación sigue en máximos por la IA
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-07-13
Brent retrocedió a $72 tras la paz con Irán, pero Barclays elevó su pronóstico de inflación core a 3.3% para fin de año. La inversión en centros de datos presiona chips, hardware y electricidad.
El petróleo Brent cerró en $70.16/barril el viernes 26 de junio, confirmando un retroceso del 36% desde el máximo de $114 alcanzado durante el conflicto entre EE.UU. e Irán. Pero la inflación no cedió con él. El PCE core de mayo se ubicó en 3.4% anual, el nivel más alto desde abril de 2023, publicado el 25 de junio.
Barclays elevó su pronóstico de inflación PCE subyacente para fin de 2026 a 3.1%, desde el 2.8% que proyectaba anteriormente, y abandonó su expectativa de recortes de tasas en 2026. El banco británico atribuyó el cambio a los elevados precios de la energía, que ralentizan el progreso en la inflación.
Del petróleo a los chips
La inversión en centros de datos para IA —proyectada a superar los $700 mil millones en 2026— disparó los costos de memoria de chips, procesadores y electricidad. JPMorgan Chase estima que los precios de memoria de chips se dispararon hasta 400% entre 2024 y finales de 2026. Los precios mayoristas de componentes electrónicos subieron 27% en mayo respecto al año anterior; el software y accesorios de computadora escalaron 15% en el mismo período.
El problema no es solo la velocidad del aumento, sino su amplitud. Cuando los centros de datos absorben el 70% de toda la producción global de memoria en 2026, cada otro comprador —fabricantes de móviles, laptops, electrodomésticos— compite por el 30% restante. El resultado: inflación extendida más allá del sector tecnológico puro.

Los consumidores ya lo pagan
Las alzas ya llegaron al retail. Apple elevó los precios de laptops e iPads entre 15% y 25% en junio; el MacBook más equipado ahora cuesta $1,999, frente a los $1,699 previos. Microsoft subió el precio de la Xbox en $100 por el encarecimiento de chips de memoria; Sony hizo lo mismo con PlayStation. Dell y HP aumentaron sus líneas de laptops en proporciones similares.
- Apple: MacBook top sube de $1,699 a $1,999 (+18%); iPads entre +15% y +25%.
- Microsoft: Xbox +$100 por chips de memoria.
- Sony: PlayStation con alzas similares a Xbox.
- Dell y HP: incrementos generalizados en líneas de laptops.
- Precios mayoristas: componentes electrónicos +27% interanual en mayo.
Muchos economistas pronostican que la inversión en IA elevará los precios core de consumo en ~0.5 puntos porcentuales al cierre de 2026. Una encuesta de la National Association for Business Economics reveló que el 81% de los economistas de negocios espera que la construcción de infraestructura para IA agregue inflación durante el próximo año.

Electricidad: el próximo frente
El impacto no se limita al hardware. Los centros de datos están proyectados a representar casi la mitad del crecimiento de la demanda de electricidad en EE.UU. hasta 2030. Goldman Sachs pronostica que los precios de electricidad subirán 6% anualmente en 2026 y 2027. Esa presión aún no se refleja completamente en los datos de inflación publicados hasta mayo.
Joseph Brusuelas, economista jefe de RSM, espera que el pico de inflación haya sido en mayo, pero advierte que la inflación core «no se retirará fácilmente» por la rigidez en servicios, el sostenimiento de precios de bienes debido a aranceles y las presiones actuales por construcción de infraestructura para IA.
La ironía es evidente. El acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán, firmado el 19 de junio, permitió que el Brent cayera más de 4% en los días siguientes y volviera a niveles cercanos a los previos al conflicto iniciado a finales de febrero. Wall Street celebró el descenso energético como una victoria contra la inflación. Pero esa victoria no llegó a los datos agregados: el PCE headline de mayo alcanzó 4.1%, su máximo desde abril de 2023.
La Fed, que en junio mantuvo tipos en el rango 5.25%-5.50%, enfrenta ahora un dilema más complejo que el del petróleo. La energía es volátil pero transitoria; la construcción de centros de datos es estructural y continuará al menos hasta fin de año. Barclays ya descartó recortes en 2026. Goldman duplicó recientemente su estimación de riesgo de alzas. Y varios miembros de la Fed han señalado que las inversiones en IA están subiendo precios, mientras las ganancias futuras de productividad siguen siendo inciertas.
El mercado de futuros de tipos aún no descuenta alzas con convicción, pero tampoco espera recortes. La narrativa ha cambiado: el petróleo perdió protagonismo en la batalla inflacionaria. Ahora el enemigo tiene chips de memoria y consume electricidad a escala industrial.