Nueve votos para alzas en 2026: los minutos destapan la división interna de la Fed

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-07-08

El voto unánime de mantener tipos ocultó una batalla en el FOMC. Algunos miembros querían subir ya en junio, pero las nóminas de 57.000 empleos posteriores cambiaron el tablero.

Los minutos del FOMC publicados este miércoles a las 14:00 ET revelan algo que Kevin Warsh no mencionó en su conferencia de prensa del 17 de junio: varios miembros de la Reserva Federal consideraron subir tipos de inmediato en esa reunión. El voto unánime para mantener la tasa de fondos en 3,5%-3,75% escondió un debate más tenso de lo que el presidente transmitió públicamente.

De 18 participantes que enviaron proyecciones de tipos para 2026, nueve proyectaron al menos una subida antes de fin de año, ocho no esperan cambios y uno prevé un recorte. El dot plot mostró una mediana del rango 3,75%-4,00% para finales de 2026, una revisión al alza marcada desde el 3,4% proyectado en marzo. Warsh caracterizó el debate como una «disputa familiar», pero los minutos dejan claro que la familia está dividida en dos.

Algunos querían apretar ya en junio

El documento especifica que algunos funcionarios «evaluaron que el nivel apropiado de la tasa de fondos estaría por encima del rango objetivo actual al final de este año». Y va más allá: varios participantes indicaron que estaban dispuestos a considerar una subida en junio, pero aceptaron la pausa por ahora. Esa información no se conocía públicamente hasta hoy.

El nuevo presidente redujo el statement de política a 130 palabras, aproximadamente un tercio del tamaño típico, y eliminó toda referencia a intenciones futuras. El resumen de los minutos también fue más corto de lo habitual, con 14 páginas. Pero la sustancia del debate — inflación pegajosa, riesgo de alzas, presiones de precios por IA y aranceles — no se suavizó un ápice.

Nueve votos para alzas en 2026: los minutos destapan la división interna de la Fed

Proyecciones revisadas al alza en inflación

El comité revisó las proyecciones económicas de forma significativa. La inflación PCE subyacente para 2026 subió a 3,6% desde el 2,7% proyectado en marzo. El crecimiento del PIB fue recortado a 2,2% desde 2,4%. Varios participantes advirtieron que las presiones de precios persistentes podrían venir de inversión en IA más fuerte de lo esperado, aranceles más altos o tensiones renovadas en Medio Oriente.

En marzo, el dot plot todavía indicaba un recorte este año. Ese escenario fue borrado en junio, y cualquier reducción de tipos quedó empujada a 2027 y 2028 mientras los responsables de política monetaria evalúan la durabilidad del pico inflacionario provocado por la guerra de Irán y el shock energético asociado.

Las nóminas que cambiaron el guion

Aquí está el problema: los minutos reflejan el debate del 16 y 17 de junio. Pero días después de esa reunión, la Oficina de Estadísticas Laborales publicó las nóminas no agrícolas de junio: 57.000 empleos, menos de la mitad del consenso de 115.000 y la cifra más débil en cuatro meses. Ese dato llegó antes de que los minutos se publicaran hoy, y cambió radicalmente cómo el mercado lee la división interna del comité.

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Warsh, atrapado entre dos narrativas

El presidente de la Fed hereda un comité donde la mitad espera subir tipos y la otra mitad no ve necesidad. Las proyecciones de inflación suben, el crecimiento baja y el empleo — el dato que más peso tiene en la función de reacción de la Fed — acaba de decepcionar brutalmente. Los minutos de hoy no resuelven la tensión; la documentan.

Warsh insiste en que la Fed debe comunicar menos sobre sus intenciones futuras y actuar según los datos. El problema es que los datos que llegaron después de la reunión de junio apuntan en dirección opuesta a lo que la mitad del comité proyectaba en ese momento. Las nóminas de 57.000 empleos cierran la puerta a alzas inmediatas, pero la inflación al 3,3% subyacente no permite recortes. El mercado ya lo entiende: las apuestas a septiembre están en 50%, un empate técnico.

Los minutos del miércoles muestran que el FOMC de Warsh está más dividido de lo que el voto unánime sugería. Y el dato de empleo posterior dejó claro que esa división no se resolverá pronto. Próxima reunión: septiembre. Para entonces, el comité tendrá dos meses más de datos de inflación y otro reporte de nóminas. Si el empleo sigue débil, los nueve votos hawkish de junio tendrán que reconsiderar.