Trump vuelve a por Cook: el mercado recorta al 50% la apuesta de alza tras 57.000 empleos

Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-07-07

El presidente anuncia un segundo intento de despedir a la gobernadora de la Fed mientras las nóminas débiles de junio desinflan la narrativa hawkish. Inflación al 4,1%, empleo flojo y presión política: Warsh hereda el FOMC más complicado en años.

Donald Trump anunció el pasado martes en CNBC que volverá a intentar despedir a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, apenas tres días después de que la Corte Suprema bloqueara su primer intento. «Iniciaremos el proceso y lo haremos con procedimiento y proceso perfecto», declaró el presidente. Pero el mercado se mueve por otro lado: las apuestas de una alza de tasas antes de fin de año cayeron del 66% al 50% en solo cinco días, tras el reporte de empleo de junio que dejó a Wall Street sin narrativa clara.

La ofensiva política contra la Fed vuelve justo cuando el dato macroeconómico empieza a contradecir el tono duro de Kevin Warsh, el nuevo presidente que heredó inflación al 4,1% y un comité dividido. El lunes 29 de junio, la Corte Suprema falló 5-4 a favor de Cook, pero el presidente del tribunal, John Roberts, incluyó una nota a pie de página que dejó la puerta entreabierta: nada impide a Trump intentarlo de nuevo si le da a Cook «debido proceso y oportunidad de contestar».

Qué dijo Roberts y por qué Trump lo interpreta como luz verde

El fallo de Roberts bloqueó el despido inmediato, pero el razonamiento es técnico, no de fondo. La Corte determinó que permitir la remoción sin proceso «convertiría la protección for cause en poco más que empleo at will», es decir, despido discrecional sin justificación ni revisión judicial. Trump y su equipo legal leyeron el footnote como una hoja de ruta: si cumple los requisitos procesales, el segundo intento tiene más margen.

Trump vuelve a por Cook: el mercado recorta al 50% la apuesta de alza tras 57.000 empleos

Remover a Cook le daría a Trump una mayoría decisiva en el FOMC. Warsh ya tiene el timón desde el 22 de mayo con el voto de confirmación más cerrado en la historia para un presidente de la Fed (54-45). Si Cook sale, la balanza política del comité se inclina claramente hacia los nombramientos de Trump, lo que plantea el escenario de una Fed politizada justo cuando la inflación exige independencia.

El giro del mercado: 57.000 empleos rompen la narrativa hawkish

El reporte de empleo de junio, publicado el 2 de julio, trajo 57.000 empleos nuevos, menos de la mitad del consenso Dow Jones de 115.000. El desempleo cayó a 4,2%, pero por la razón equivocada: 720.000 personas salieron de la fuerza laboral, llevando la tasa de participación a 61,5%, mínimo desde marzo de 2021. Como ya publicamos tras el dato, la nómina débil cerró la puerta a alzas en julio y presionó el resto del calendario.

Seema Shah, estratega global principal de Principal Asset Management, resumió la lectura del mercado: «La desaceleración en crecimiento de nómina desafía la narrativa de fortaleza laboral renovada pero, importante, refuerza la visión de que la Fed está bajo poca presión para apretar política». Traducción para quien opera: el mercado dejó de creer en subidas inminentes, aunque Warsh siga cerrando la puerta a recortes.

Trump vuelve a por Cook: el mercado recorta al 50% la apuesta de alza tras 57.000 empleos

Inflación al 4,1% vs. empleo débil: la Fed atrapada sin buenas opciones

El problema para Warsh es que el dato de inflación no le da margen para girar. El PCE de mayo, publicado el 25 de junio, aceleró por tercer mes consecutivo a 4,1% anual, el nivel más alto desde abril de 2023. El core PCE subió a 3,4%, máximo desde octubre del año pasado. El CPI de mayo marcó 4,2% en doce meses.

La guerra en Irán ha empujado la energía y los precios mayoristas; el PPI tocó 6,5%. Warsh enfatizó en su primera conferencia de prensa, tras la reunión de junio, la importancia de devolver la inflación al objetivo del 2%. El dot plot mostró que una mayoría de participantes del FOMC proyecta al menos una alza antes de fin de año. Pero los observadores notaron que el tono de Warsh fue «más hawkish de lo esperado», mientras el mercado laboral empezaba a desacelerarse.

Warsh hereda el dilema clásico de política monetaria bajo presión cruzada: inflación que pide tasas altas, empleo que empieza a ceder, y un presidente que exige bajas. Si la Fed sube, frena más la economía; si recorta con inflación al 4%, pierde credibilidad. Y si Trump consigue remover a Cook, el mercado empezará a descontar una Fed más permisiva pero menos independiente, lo que podría llevar al Treasury a 30 años por encima del 4,98% por prima de riesgo político.

Para el trader: volatilidad baja en superficie, pero bonos gritan otra cosa

El VIX cerró el viernes al 15,81, en el cuartil inferior del último año. Wall Street no reaccionó con alarma a las declaraciones de Trump. Pero el Treasury a 2 años en 4,10%, bien por encima de la tasa de fondos federales de 3,62%, sigue descontando política más restrictiva.

Si Trump logra remover a Cook, la mayoría de la junta sería alineada con el gobierno. Ese escenario abre riesgo de politización de tasas en dólares, con impacto directo en estrategias de carry trade en mercados emergentes. El diferencial de tasas que sostiene flujos hacia LATAM depende de que la Fed mantenga credibilidad. Una Fed percibida como menos independiente presiona ese diferencial por el lado equivocado.

Warsh está en su segundo mes. El mercado ya le bajó las expectativas de alzas. Trump le pone presión política visible. Y el dato económico le niega una narrativa clara. Quien opera dólares, bonos o emergentes debería seguir de cerca no solo los minutos del FOMC de junio (que se publicaron el 3 de julio), sino el tono de Warsh en la próxima conferencia de prensa del 29 de julio. Si el lenguaje cambia hacia más cautela, el mercado de futuros recortará aún más las apuestas de alza. Si mantiene el tono duro con empleo débil, la curva de bonos seguirá invertida y la volatilidad implícita en Treasuries subirá.