Risk-off sin mordida: el euro aguanta en 1.14 mientras Ormuz cierra y reabre
Andrés Valcárcel · Geopolítica · 2026-07-13
EUR/USD cotiza plano en 1.1406 este lunes pese a tres días de bombardeos entre EE.UU. e Irán. El mercado no compra la narrativa de pánico, pero el BCE ya anticipa subidas de tasas en septiembre por la inflación del petróleo.
El EUR/USD cerró este lunes en 1.1406, apenas un +0.04% por encima de la sesión anterior, en una jornada que debería haber desatado el típico vuelo hacia el dólar seguro. No ocurrió. Tres días de bombardeos mutuos entre Washington y Teherán, un buque en llamas en el Golfo y declaraciones cruzadas sobre el cierre del Estrecho de Ormuz apenas movieron la aguja del par. El mercado no compra la narrativa de pánico, pero el Banco Central Europeo sí: Yannis Stournaras, responsable de política monetaria, advirtió que la zona euro está "de vuelta a la casilla uno" en la lucha contra la inflación y anticipa una subida de tasas en septiembre.
Tres días, tres rondas de ataques
La cronología es breve pero densa. El miércoles 8 de julio, Donald Trump anunció el fin del alto el fuego con Irán tras la reanudación de enfrentamientos en el Golfo. El sábado 11, la Guardia Revolucionaria iraní atacó el GFS Galaxy, un portacontenedores de bandera chipriota, dejándolo en llamas; 23 marineros fueron rescatados, uno sigue desaparecido. El mismo sábado 11, Estados Unidos lanzó su tercera ronda de ataques con ~140 objetivos iraníes, incluyendo sitios de misiles, drones y depósitos de municiones. El domingo 12, continuaron los ataques estadounidenses. Irán volvió a anunciar el cierre del Estrecho.

La contradicción es total. Washington sostiene que garantiza la libertad de navegación y que el Estrecho sigue operativo. Teherán afirma lo contrario. Un asesor del líder supremo iraní llegó a decir que el control de Ormuz vale más que "decenas de bombas atómicas". Mientras tanto, Omán propuso durante el fin de semana un plan de dos corredores: el Corredor Sur, en aguas omaníes, permitiría navegación libre bajo condiciones previas a la guerra; el Corredor Norte, en aguas iraníes, requeriría aprobación previa de Irán pero sin tasas. Trump ya descartó cualquier esquema que incluya cobros por tránsito.
El BCE ve inflación donde el mercado ve táctica
El euro apenas se movió, pero el BCE ya reaccionó. Stournaras advirtió que la nueva escalada en el Golfo ha devuelto la presión inflacionaria derivada de los costos del combustible, obligando al banco central a considerar nuevas alzas. Los futuros de tasas ya precifican más de 30 puntos básicos de endurecimiento adicional este año. En junio, el BCE subió tasas por primera vez desde 2023; los inversores anticipan ahora dos subidas más en el próximo año, con la primera en septiembre.
- EUR/USD en 1.1406 (+0.04%) este lunes, apenas por encima del cierre del viernes.
- Rango de 52 semanas: mínimo en 1.1324, máximo en 1.2083.
- Máximo semanal anterior: 1.14585 (viernes 10 de julio).
- Mínimo semanal anterior: 1.1395 (miércoles 8 de julio).
La paradoja es clara: el mercado de divisas no refleja pánico, pero el mercado de tasas sí precifica encarecimiento del crédito. La explicación más probable es que los traders no creen en una escalada sostenida entre EE.UU. e Irán, pero el BCE no puede permitirse ese mismo optimismo. La inflación de la zona euro se había estabilizado en los últimos meses; un choque petrolero prolongado echaría por tierra meses de avances.

Trump asegura tener mil misiles apuntando
El presidente estadounidense declaró que su país cuenta con ~1.000 misiles apuntando a objetivos iraníes y que puede conseguir más si es necesario. Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo de Irán, juró venganza por la muerte de su padre durante los ataques del 28 de febrero. Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní, negoció con Omán durante el fin de semana sobre mecanismos de tránsito seguro, pero fue apedreado durante el funeral del líder anterior, señal de que la línea dura iraní no está de humor para concesiones.
La diplomacia avanza en paralelo a los ataques, pero por ahora no hay señales de que ninguna de las dos partes esté dispuesta a ceder. Trump rechaza pagar aranceles por Ormuz; Irán insiste en controlar el tráfico por aguas territoriales. Omán intenta arbitrar, pero el plan de dos corredores luce más como wishful thinking que como solución realista mientras caen bombas.
El euro aguanta porque el mercado descuenta que esto es teatro táctico, no guerra total. Pero el BCE no puede darse ese lujo: si el petróleo sigue subiendo, la inflación regresa, y la única herramienta disponible son las tasas. Septiembre será la primera prueba. Si para entonces Ormuz sigue en disputa y el Brent por encima de $75, el euro perderá terreno no por risk-off, sino por endurecimiento monetario que frena el crecimiento.