Intereses federales devoran 18.5% de los ingresos
Andrés Valcárcel · Análisis y Opinión · 2026-09-13
Estados Unidos pagó $1.25 billones en intereses de deuda en 2025, superando el récord de 1991. Ray Dalio advierte que el desplazamiento de otros gastos públicos forzará una crisis en tres años.
El servicio de la deuda estadounidense alcanzó el 18.5% de los ingresos federales en 2025, superando el máximo anterior de 18.4% registrado en 1991. En términos absolutos, Washington destinó $1.25 billones al pago de intereses, una cifra que ya excede el presupuesto completo de defensa para 2026. El dato marca un punto de inflexión: por cada dólar recaudado, casi 19 centavos se van directamente a bonistas, antes de financiar Medicare, infraestructura o cualquier otra prioridad.
Dalio: crisis en tres años si no cambia el rumbo
Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, publicó el 21 de agosto un ensayo en LinkedIn donde advierte que el mecanismo de <abbr title="Desplazamiento de gasto público productivo por el pago de intereses de deuda">crowding out</abbr> ya está operando. Su estimación: una crisis de deuda materializada en tres años, más o menos dos, si el gobierno no ajusta su trayectoria fiscal. La frase exacta: "My guess is that it will come in three years, give or take two, if the course we're on is not changed".

La advertencia no es nueva en su forma, pero sí en su sustancia. Dalio ha señalado desequilibrios fiscales antes; esta vez el récord de 18.5% le da respaldo estadístico inmediato. El gobierno federal recolectará cerca de $5.5 billones en ingresos para 2026 mientras el gasto alcanzará $7.5 billones, dejando un déficit aproximado de $2 billones. Traducido: Washington gasta 40% más de lo que recauda, y el margen para seguir haciéndlo se achica rápido.
El mecanismo del desplazamiento
Crowding out es el fenómeno por el cual un gasto crece tanto que comprime todas las demás partidas presupuestarias. En este caso, los costos de interés ya son la segunda categoría más grande del presupuesto federal, solo por debajo de Social Security y por encima de defensa y Medicare. Cada punto básico adicional en yields eleva la carga futura: con $40 billones de deuda pendiente y renovación continua de vencimientos, subir tasas tiene efecto acumulativo.
- Déficit estructural: El gobierno gasta 40% más de lo que recauda desde hace varios años, sin corrección a la vista.
- Intereses récord: Los $1.25 billones de 2025 superan el gasto en defensa completo; la cifra sigue creciendo.
- Yields elevados: El bono a 10 años cerró el viernes 11 de septiembre en 4.96%; el 30 años en 5.36%, forzando refinanciación más cara.
- Proyección CBO: Los pagos de interés crecerán de $1.0 billón (3.3% del PIB) en FY 2026 a $2.1 billones (4.6% del PIB) en FY 2036.
La Congressional Budget Office proyecta que la deuda en manos del público crecerá del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando el máximo de posguerra de 106% en 1946. Pero a diferencia de aquel contexto —crecimiento económico acelerado, demografía favorable y tipos reales negativos durante años— el entorno actual combina crecimiento moderado, tipos reales positivos y presión demográfica creciente sobre entitlements.
La trampa de los yields altos
Para jubilados e inversores de renta fija, yields por encima del 5% en Treasuries largos parecen atractivos después de años de tasas reales negativas. Pero la lógica de Dalio invierte el razonamiento: estos yields no reflejan fundamentales sólidos, sino presión de oferta fiscal. Washington emite bonos sin pausa y el mercado exige compensación creciente por absorberlos. Una vez que la crisis se anticipe o materialice, el Fed se verá forzado a recortar tasas de emergencia para aliviar el servicio de deuda. Resultado: quien compró duration larga con yields de 5.3% verá pérdidas de capital si los rendimientos caen bruscamente.
La operación de recompra de bonos del Tesoro del viernes 11 de septiembre ilustra el problema. El gobierno recompró $5.2 mil millones, por debajo del techo de $6 mil millones y aproximadamente la mitad de los $10.5 mil millones ofrecidos en la operación. Demanda débil, necesidad de financiamiento creciente: la combinación presiona yields al alza y hace la refinanciación más costosa cada trimestre.
De récord histórico a proyección insostenible
El 18.5% de ingresos destinado a intereses en 2025 triplicó la cifra de 2015 y se proyecta que escale al 25% hacia 2036 bajo condiciones actuales. Esa trayectoria implica que en una década, uno de cada cuatro dólares de impuestos irá a bonistas antes de costear cualquier servicio público. Medicare, infraestructura, defensa y programas sociales compiten entonces por el 75% restante, en un contexto donde Social Security ya consume otra porción mayor.
Dalio recomienda reducir tenencias de bonos y asignar hasta 15% de cartera a oro como cobertura contra el riesgo de crisis de deuda. Oro cotiza en torno a $4,348 tras haber subido en las semanas posteriores al ensayo de agosto. Bitcoin también reaccionó al alza en ese período, aunque hoy opera en torno a $77,240, con movimientos volátiles respecto al viernes.
La advertencia de tres años no marca una fecha exacta, pero sí un horizonte de presión. El CBO, fuentes independientes y ahora uno de los gestores macro más seguidos del mundo coinciden: los números actuales no cierran, y el mercado de bonos empieza a cobrar prima por sostenerlos. Cada trimestre adicional sin corrección fiscal amplifica el ajuste que eventualmente vendrá.