Intel vende $20B en acciones, AMD emite $4.75B en bonos
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-08-26
Ambas compañías financiaron IA en agosto con instrumentos opuestos. Una diluyó 4.9%, la otra pagará $240 millones al año en intereses. El mercado reaccionó distinto a cada apuesta.
Intel vendió $20 mil millones en acciones a mediados de agosto mientras AMD levantó $4.75 mil millones en bonos la misma semana. Ambas empresas financian la expansión de IA, pero eligieron caminos opuestos: dilución vs. deuda, riesgo de ejecución vs. carga de intereses.
Intel fijó precio a $95 por acción el 11 de agosto, emitiendo 210.5 millones de acciones que representan 4.9% de dilución para accionistas existentes. La oferta atrajo más de $100 mil millones en demanda institucional, una sobredemanda de 5 a 1. AMD completó su colocación de bonos el 14 de agosto, la más grande en su historia, con vencimientos entre 2029 y 2036 y un cupón anual promedio que generará pagos de intereses cercanos a $240 millones.
La reacción del mercado marcó la diferencia
Las acciones de Intel cayeron más de 4% el lunes tras revelar la oferta inicial de $15 mil millones, antes de que la ampliaran a $20 mil millones. Para el 25 de agosto, Intel cotizaba a $87.48, aproximadamente 7.9% por debajo del precio de colocación. Hoy miércoles opera en $87.93, aún sin recuperar el terreno perdido desde la oferta.
AMD, en cambio, subió 5.6% en la sesión de apertura del viernes 14 de agosto, cuando se anunció la colocación de bonos. Cerró ese día en $514.39, extendiendo una racha de 130% en lo que iba del año. Hoy cotiza en $484.19, un retroceso de 6% desde ese pico pero sin el golpe inmediato que sufrió Intel.
- Intel – equity: $20 mil millones, 210.5 millones de acciones a $95, dilución del 4.9%. La acción cayó 4% post-anuncio y cotiza 7.9% bajo el precio de oferta.
- AMD – deuda: $4.75 mil millones en bonos a 4 tramos, cupón entre 4.6% y 5.5%, sin dilución. La acción subió 5.6% el día del anuncio.
- Demanda institucional: Intel recibió $100 mil millones en órdenes (5:1); AMD colocó bonos a 90 puntos base sobre Treasuries, el spread más ajustado en años para la empresa.
Dos posiciones de balance, dos respuestas lógicas
La divergencia de estrategia refleja estados financieros distintos. Intel ya llevaba $48.5 mil millones de deuda en el balance antes de la oferta, con compromisos de capex que superan los $20 mil millones anuales para construir capacidad de foundry. Agregar más deuda en ese contexto habría tensionado su rating de crédito de grado inversión. Emitir acciones tras un rally de 5 veces en el año convierte apreciación de precio en capacidad real de fabricación sin comprometer el stack de deuda.
AMD terminó junio con $13.1 mil millones en caja y solo $3.25 mil millones de deuda, una diferencia de casi 15 veces respecto a Intel. La empresa no necesitaba rescate — su data center generó $6.7 mil millones en ingresos durante Q2 2026, representando 58% del total y creciendo 50% anualizado. Con ese perfil de balance y flujo de caja operativo de $2.4 mil millones en el trimestre, la deuda fue la vía más eficiente: no diluye a accionistas que ya capturaron un rally de 130% y mantiene el EPS intacto.
Institucionales compraron Intel, retail vendió
La división en el mercado fue clara. Inversores minoristas vendieron cuando vieron la palabra dilución; compradores institucionales con mesas de research dedicadas revisaron el guidance de capex 2026 y las ambiciones de foundry durante las 24 horas de book-building y concluyeron que el crecimiento financiado por el levantamiento supera la dilución aproximada de 4%. La demanda de $100 mil millones para un deal de $20 mil millones no deja lugar a dudas: el dinero grande apostó a que Intel puede ejecutar el turnaround.
AMD no tuvo que elegir entre institucionales y retail porque levantó deuda, un instrumento que no afecta el ownership. El spread de 90 puntos base sobre Treasuries para el bono a 10 años — el más ajustado en años para la compañía — indica que el mercado de crédito ve riesgo contenido. La empresa pagará aproximadamente $240 millones al año en intereses, menos del 10% del flujo de caja operativo de un solo trimestre.
Quién asume más riesgo depende de la ejecución
Para AMD, el riesgo es operativo: si la demanda de IA se enfría o los márgenes se comprimen, la carga de intereses fija se convierte en lastre. Pero la empresa tiene historial reciente de ejecución: data center pasó de representar 35% de ingresos a 58% en menos de dos años. El múltiplo forward P/E de mercado indica que los inversores descuentan continuidad en ese crecimiento.
Para Intel, el riesgo es de valuación: si foundry no gana tracción con clientes externos, la dilución de 4.9% se convierte en pérdida permanente de ganancias por acción sin contraparte de crecimiento. CFO David Zinsner señaló en el earnings call de julio que el capex 2027 será «significativamente por encima» de los $20 mil millones de 2026, lo que implica que esta oferta es solo el primer tramo de financiamiento. Si el mercado deja de tratar la oferta como impairment de EPS y la ve como combustible para capacidad respaldada por clientes, la acción puede re-valuarse hacia expectativas de turnaround.
Hoy miércoles, Intel cotiza a $87.93, aún por debajo del precio de colocación, mientras AMD opera en $484.19 tras ceder parte del rally post-anuncio. El diferencial entre las dos estrategias se resolverá en los próximos trimestres: si Intel convierte dilución en wins de foundry, la apuesta institucional de $100 mil millones habrá valido la pena. Si AMD mantiene márgenes mientras absorbe la carga de intereses, habrá financiado expansión sin ceder propiedad. Ninguna de las dos eligió mal — eligieron según su balance.