Rivian cancela rentabilidad 2027 y apuesta el futuro a robotaxis con Uber

María González · Empresas y Resultados · 2026-09-12

La automotriz abandonó en marzo su guía de EBITDA positivo para 2027, apenas cinco semanas después de que su CFO prometiera alcanzarla. El pivot hacia autonomía acelera el gasto en I+D mientras quema $3,489 millones anuales.

Rivian abandonó el 19 de marzo de 2026 su objetivo de alcanzar <abbr title="Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization: ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización">EBITDA</abbr> ajustado positivo en 2027, priorizando en su lugar acelerar el desarrollo de tecnología autónoma. La decisión se reveló en una presentación ante la SEC que también detalló la nueva asociación de la automotriz con Uber para construir versiones de <abbr title="vehículo autónomo sin conductor para servicio de taxi">robotaxi</abbr> de su próximo R2 SUV.

El giro llegó apenas cinco semanas después de que Claire McDonough, CFO de Rivian, dijera a analistas el 12 de febrero que alcanzar la producción de aproximadamente 4,000 unidades de R2 por semana en la planta de Normal, Illinois, pondría a Rivian «en una posición fuerte para lograr nuestros objetivos de EBITDA ajustados». En ese momento, la ejecutiva no señaló que el objetivo estuviera bajo revisión.

Los márgenes brutos llegaron, la rentabilidad se fue

Rivian logró márgenes brutos positivos por primera vez en su historia en el cuarto trimestre de 2024, generando márgenes positivos en varios trimestres posteriores. Pero en marzo, la compañía explicó que no espera ser rentable en 2027 «debido a un aumento esperado en el gasto en <abbr title="investigación y desarrollo">I+D</abbr> asociado con la aceleración de su hoja de ruta de autonomía».

Rivian cancela rentabilidad 2027 y apuesta el futuro a robotaxis con Uber

En el segundo trimestre de 2026, los ingresos de Rivian subieron 27% a $1,658 millones y la ganancia bruta alcanzó un máximo de $179 millones mientras comenzaban las entregas del R2. El margen bruto consolidado fue del 10.8%. Pero ese número esconde la realidad operativa del negocio de autos: si se excluyen software y servicios —que generan márgenes del 42%—, la ganancia bruta automotriz fue negativa de $36 millones. Es mejor que la pérdida automotriz de $335 millones hace un año, pero sigue en rojo.

La quema de caja frente al runway

Rivian quemó $3,489 millones en <abbr title="flujo de caja libre: efectivo generado después de gastos de capital">free cash flow</abbr> durante los últimos cuatro trimestres. Con $5,310 millones en caja, el runway estimado es de aproximadamente 18 meses sin nueva financiación. Volkswagen contribuyó $1,000 millones en deuda no-recourse y Uber invirtió $250 millones en equity este año, pero la tasa de quema sigue siendo alta.

Calculando el ritmo de quema actual ($3,489M anuales) contra la caja disponible más las inyecciones de VW y Uber (unos $6,560M totales), Rivian tiene liquidez para operar entre 22 y 24 meses sin dilución adicional. El problema es que la compañía ahora promete aumentar el gasto en I+D para autonomía, lo que acortará ese período.

Wall Street mantiene compra pese a la incertidumbre

El jueves 10 de septiembre, RIVN cotizaba entre $15.56 y $16.41. El consenso de 21 analistas mantiene recomendación de compra con precio objetivo de $19.19, lo que implica un <abbr title="potencial de subida desde el precio actual">upside</abbr> del 18% desde los niveles actuales. Este viernes la acción cerró en $16.03, con una caída marginal del 0.12%.

El debate entre analistas se divide entre quienes valoran la apuesta estratégica por autonomía —argumentando que será crítica para el futuro a largo plazo de cualquier fabricante de vehículos— y quienes advierten que Rivian entra en el ramp del R2 con márgenes automotrices aún negativos y sin margen de error en su estructura de capital. Un 13.6% del float está en corto, reflejando escepticismo sobre la capacidad de la compañía para sostener márgenes brutos viables mientras escala producción.

La estrategia de la compañía es clara: sacrificar rentabilidad a corto plazo para competir en la carrera hacia la conducción autónoma. Otras empresas han apostado fuerte por tecnología emergente con la esperanza de que la ventaja competitiva compense las pérdidas iniciales. Para Rivian, el éxito dependerá de si el R2 puede escalar lo suficientemente rápido como para financiar esa apuesta sin requerir más capital externo antes de 2028.

Mientras tanto, la asociación con Uber le da a Rivian acceso a una red de demanda potencial para robotaxis, pero también añade presión para entregar software de conducción autónoma funcional en un mercado donde Tesla, Waymo y Cruise ya tienen años de ventaja en datos y despliegue real.