Inflación subyacente rompe expectativas y sella la subida de tasas del lunes

Patricia López · Mercados Financieros · 2026-09-13

Core CPI de agosto subió 0.3% mensual cuando el mercado esperaba 0.2%. Las apuestas de alza de la Fed saltaron al 90% y el dólar cerró por encima de 99 por tercera sesión consecutiva.

El core CPI de agosto subió 0.3% mensual, una décima por encima de lo esperado, y cerró el debate interno de la Reserva Federal. El mercado de futuros elevó la probabilidad de una subida de tasas para la reunión del 15-16 de septiembre al 90%, quince puntos porcentuales más que el jueves. El <abbr title="Índice ponderado del dólar estadounidense frente a una cesta de divisas">DXY</abbr> cerró el viernes en 99.09, extendiendo su racha alcista por tercera sesión.

El dato general de inflación, publicado el viernes por la mañana, cumplió las estimaciones: +0.4% mensual y +3.4% anual. Pero fue la lectura subyacente —sin alimentos ni energía— la que movió las apuestas. Wall Street había descontado un +0.2%; el Bureau of Labor Statistics entregó un +0.3%.

Gasolina empuja el titular, pero el core decide la Fed

La inflación de energía explicó más de un tercio del aumento mensual total. Los precios de gasolina saltaron 3.9% en agosto, reflejo directo del petróleo Brent por encima de los 100 dólares que mantuvieron las tensiones en Medio Oriente. El sell-off en bonos que ya comentamos anticipaba este escenario: presión inflacionaria exógena que complica el mandato de la Fed.

Inflación subyacente rompe expectativas y sella la subida de tasas del lunes

Pero la Fed no ajusta tasas por choques de energía si la inflación subyacente está controlada. Y ahí está el problema: el core CPI anual se ubicó en 2.4%, el nivel más bajo desde marzo de 2021, pero su ritmo mensual no se desaceleró lo suficiente. Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, resumió la lectura: "El presidente Warsh señaló que las tasas pueden mantenerse solo si la desinflación continúa, y el reporte de agosto no entregó eso".

Bonos y dólar se movieron antes del comunicado oficial

El bono del Tesoro a 10 años cerró el viernes en 4.96%, prácticamente sin cambios respecto al jueves (+0.6 puntos base), pero consolidando el nivel más alto desde octubre de 2023. La curva ya había reaccionado el jueves, cuando el mercado empezó a retirar apuestas de pausa. El viernes solo confirmó.

El dólar, por su parte, ganó tracción en tres frentes:

Inflación subyacente rompe expectativas y sella la subida de tasas del lunes

La reunión del lunes ya está decidida, el debate se mueve a octubre

Con 90% de probabilidad descontada por el mercado de futuros según CME FedWatch, la subida de 25 puntos base es casi un hecho. Lo que queda por definir es si será la única del trimestre o si la Fed mantiene la puerta abierta para octubre. Eso dependerá del lenguaje del comunicado y, sobre todo, de la rueda de prensa de Kevin Warsh.

El core CPI anual sigue bajando —de 2.6% en julio a 2.4% en agosto—, pero su ritmo mensual no cede al nivel que la Fed necesitaría para declarar victoria. Un 0.3% mensual anualizado es 3.6%, lejos del objetivo del 2%. Esa aritmética simple es la que movió las apuestas del jueves al viernes.

Qué vigilar si operas divisas o renta fija

Para quien opera EUR/USD, la dinámica es clara: el diferencial de tasas sigue ampliándose a favor del dólar, con el BCE en pausa tras su último movimiento y la Fed preparando otra alza. El euro cotiza en 1.1601 al cierre del viernes, bajo presión por tercer día consecutivo.

En renta fija, el rebote en yields complica el financiamiento corporativo y presiona el refinanciamiento de real estate comercial, como detallamos esta semana. Un Tesoro a 10 años en 4.96% encarece cualquier estructura de deuda atada a ese <abbr title="Tasa de rendimiento de referencia para préstamos y bonos">benchmark</abbr>.

El viernes, los futuros sobre fondos federales ya descontaban una tasa terminal —el pico de este ciclo— por encima del 4.25%. Hace dos semanas, ese número estaba quince puntos base más abajo. La narrativa cambió: lo que parecía el final del ajuste ahora luce como una pausa técnica antes de otro tramo.