¿Quién sostiene los Treasuries cuando el mayor fondo del mundo se retira?
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-15
Noruega propone recortar $80.000 millones en bonos estadounidenses justo cuando el Tesoro duplica recompras y El-Erian advierte que los compradores tradicionales ya no son confiables.
El fondo soberano de Noruega, el mayor del mundo con $2,3 billones en activos, recomendó el 1 de septiembre reducir sus bonos gubernamentales del 70% al 50% de su índice de <abbr title="Valores de renta fija emitidos por gobiernos">renta fija</abbr>. La propuesta, hecha pública el viernes 4 de septiembre, implicaría vender cerca de $80.000 millones en Treasuries estadounidenses sobre una cartera de $215.000 millones a finales de junio.
El monto no es la noticia. La señal, sí. Mohamed El-Erian dijo a CNBC el mismo viernes que «compradores confiables de Treasuries están bajo presión», citando a Japón, China y países del Golfo Pérsico. Sobre Noruega agregó que «el tamaño no es grande, pero la señal de que compradores tradicionales están siendo menos confiables es muy importante».

El timing importa tanto como el destino
La recomendación llegó cuando el <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años de vencimiento">10-year Treasury</abbr> alcanzó 4,845% el miércoles 9 de septiembre, su máximo desde noviembre de 2023. Este martes cotiza en 4,961% según datos de mercado. El Tesoro de EE. UU. duplicó sus operaciones de recompra a al menos $4 mil millones por sesión en el segmento 10-30 años, y el Secretario Bessent advirtió que los <abbr title="Porcentaje de retorno anual que paga un bono hasta su vencimiento">rendimientos</abbr> «no reflejan los fundamentos subyacentes».
La Reserva Federal decidirá tipos este miércoles 16 de septiembre. Si mantiene postura restrictiva, como sugirieron los comentarios de Jackson Hole del presidente Warsh, los bonos largos seguirán caros y darán más cobertura política a Oslo para formalizar el giro antes del reporte final del grupo de expertos, debido en primavera de 2027.
Rotación dentro del dólar, no fuga
Norges Bank Investment Management (NBIM) no abandona activos en dólares. Como publicamos el 11 de septiembre, la propuesta aumenta bonos corporativos estadounidenses del 16,2% al 27,6% e incluye valores respaldados por <abbr title="Títulos de deuda respaldados por préstamos hipotecarios residenciales">hipotecas</abbr> de agencias. El argumento de Ida Wolden Bache, gobernadora de Norges Bank, y Nicolai Tangen, CEO de NBIM: el 50% de bonos gubernamentales es suficiente para liquidez incluso en turbulencias, y el resto busca mayor retorno.
- Treasuries estadounidenses: de 34,1% a 21,9% del índice
- Bonos europeos: de 16,8% a 14,1%
- Bonos japoneses: de 4,6% a 7,4%
- Deuda corporativa y MBS: de 16,2% a 27,6%
La reasignación reduciría los Treasuries de NBIM de forma gradual para evitar mover el mercado. Pero la dirección es clara, y otros gestores de tamaño observan.

Agencias bajo presión mientras fondos rotan
Fannie Mae cerró este martes en $4,92 (-3,72%) y Freddie Mac en $5,53 (-3,66%). Ambas agencias habían subido tras el anuncio del viernes porque NBIM planea incrementar exposición a valores respaldados por hipotecas. Hoy devolvieron parte de esa ganancia mientras el mercado digiere si el flujo será suficiente para compensar la salida de otros compradores de deuda estadounidense.
Un test de estrés interno de NBIM halló que una corrección accionaria impulsada por IA podría borrar $740.000 millones, o el 35% del valor del fondo. Ese escenario refuerza el argumento para diversificar dentro de renta fija, pero también subraya que hasta el comprador más grande del mundo busca reducir riesgo de duración en bonos gubernamentales largos.
Qué sigue
El Ministerio de Finanzas de Noruega evaluará la recomendación antes de cualquier cambio formal. No hay cronograma público, pero el grupo de expertos entregará su reporte completo en enero de 2027. Mientras tanto, El-Erian advirtió que el desequilibrio oferta-demanda de deuda global continuará presionando rendimientos al alza. Si más compradores tradicionales reconsideran su exposición, el Tesoro estadounidense enfrentará un problema estructural que las recompras tácticas no resuelven.