Los bancos responden a $33T en stablecoins con blockchain aunque los clientes no lo piden

Patricia López · Criptomonedas · 2026-07-15

JPMorgan, BofA, Citi y otros 14 bancos anunciaron una red para tokenizar depósitos y frenar la fuga a USDC y Tether. Lanzamiento: 2027. Problema: la demanda aún no existe.

JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo, HSBC y otros 12 bancos anunciaron el 5 de junio una red blockchain para tokenizar depósitos bancarios, operada por The Clearing House. El objetivo: frenar la migración de dinero corporativo hacia stablecoins. El lanzamiento está previsto para la primera mitad de 2027, aunque aún no hay proveedor de blockchain elegido ni rulebook finalizado. La cifra que movió la jugada: $33 billones en volumen de transacciones de stablecoins durante 2025, un aumento del 72% interanual según datos de Artemis Analytics.

La amenaza ya no es teórica

Los stablecoins dejaron de ser un instrumento confinado al trading cripto. USDC procesó $18.3 billones en 2025, mientras que Tether (USDT) movió $13.3 billones. Empresas de pagos e instituciones financieras los usan para transferir dinero más rápido y más barato que los rieles bancarios tradicionales. Bloomberg Intelligence proyecta que los flujos de pago en stablecoins podrían superar $50 billones para 2030.

El riesgo para los bancos es directo: si los clientes adoptan stablecoins en masa, los depósitos migran fuera del sistema bancario. Y sin depósitos, se contrae el poder de crédito. Shahmir Khaliq, de Citi, lo dijo sin rodeos: los bancos «no solo experimentan» sino que «responden a firmas de stablecoins tomándose el negocio de pagos y liquidación».

Los bancos responden a $33T en stablecoins con blockchain aunque los clientes no lo piden

17 bancos, una sola red

The Clearing House, una cámara de compensación propiedad de 21 bancos estadounidenses, operará la nueva red. La lista de participantes confirmados el 5 de junio incluye a los cinco mayores bancos de EE. UU. más una docena de instituciones regionales y globales:

El sistema convertirá depósitos tradicionales en tokens basados en blockchain que pueden moverse instantáneamente entre bancos participantes. La liquidación y compensación operarán en cadena las 24 horas, conectadas a los rieles RTP® y CHIPS®. David Watson, CEO de The Clearing House, describió la iniciativa como «un cambio significativo de la industria hacia pagos en cadena».

Los bancos responden a $33T en stablecoins con blockchain aunque los clientes no lo piden

Sin prisa porque no hay demanda

El lanzamiento en la primera mitad de 2027 es un objetivo, no una fecha firme. Según reportó el Wall Street Journal, el grupo aún no eligió el proveedor de tecnología blockchain ni finalizó el rulebook operativo. Y hay un dato incómodo: Mark Monaco, de Bank of America, reconoció que «los clientes no están presionando por depósitos tokenizados», aunque la red prepara a los bancos «para mayor adopción cuando la demanda emerja».

Traducción: construyen infraestructura defensiva antes de que la amenaza se consolide, no porque el mercado la esté pidiendo hoy. El contexto regulatorio ayuda — el ambiente bajo la administración Trump 2025 es más favorable a blockchain, y el CLARITY Act en debate en el Congreso podría permitir que los stablecoins paguen rendimientos, haciendo menos atractivos los depósitos bancarios tradicionales.

La apuesta es de largo plazo. Los bancos no compiten por velocidad de ejecución — los emisores de stablecoins como Circle y Tether ya operan redes globales —, sino por control de la plataforma. Si poseen la capa de liquidación tokenizada, cierran el espacio político para un CBDC minorista emitido por la Reserva Federal y limitan el aire para emisores privados en el stack de pagos institucionales. La batalla no es por el depósito de hoy, sino por la arquitectura del dinero digital de los próximos diez años.

Mientras tanto, Bank of America cotiza en $60.62 este miércoles 15 de julio, con un alza del 1.88% en la sesión. El mercado no castiga la apuesta blockchain, pero tampoco premia la indefinición. H2 2026 está a menos de seis meses. El reloj corre, aunque los clientes aún no sepan que necesitan lo que los bancos están construyendo.