Nvidia pagó $20.000M por Groq pero el DOJ investiga si evadió antitrust
María González · Empresas y Resultados · 2026-09-10
El Departamento de Justicia examina si la estructura de licencia más contrataciones fue diseñada para esquivar revisión antimonopolio. Nvidia usó el mismo patrón con Poolside: $26.000 millones en nueve meses sin pasar Hart-Scott-Rodino.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos investiga si Nvidia estructuró deliberadamente su acuerdo de $20.000 millones con la startup de chips de IA Groq para evitar revisión <abbr title="Leyes que impiden que una empresa abuse de posición dominante o reduzca la competencia en un mercado">antimonopolio</abbr>. La transacción, anunciada el 24 de diciembre de 2025, se presentó como una licencia de tecnología no exclusiva en vez de una adquisición directa, lo que eximió a Nvidia de presentar el acuerdo ante reguladores antes de cerrarlo.
Bajo el acuerdo, Nvidia obtuvo derechos sobre la tecnología de unidades de procesamiento de lenguaje (LPU) de Groq, diseñadas para acelerar <abbr title="Proceso de ejecutar modelos de IA ya entrenados para generar respuestas en tiempo real">inferencia de IA</abbr>. Al mismo tiempo, el CEO de Groq Jonathan Ross y el COO Sunny Madra se trasladaron a Nvidia. Groq se mantuvo como entidad corporativa independiente bajo nuevo liderazgo.
El mismo truco dos veces en nueve meses
La investigación del DOJ, lanzada poco después del anuncio en diciembre, cobra relevancia porque no es un caso aislado. Nvidia cerró un acuerdo similar con Poolside por $6.000 millones, licenciando su plataforma de modelos y contratando 109 empleados. Sumados, ambos acuerdos movilizan $26.000 millones sin haber pasado jamás por <abbr title="Ley federal que obliga a empresas a notificar al gobierno fusiones y adquisiciones por encima de ciertos umbrales antes de cerrarlas">Hart-Scott-Rodino</abbr>, el filtro obligatorio para fusiones grandes.
Los senadores Elizabeth Warren (Massachusetts) y Richard Blumenthal (Connecticut) advirtieron en una carta enviada en marzo de 2026 que el acuerdo parecía diseñado «para evadir el escrutinio por reguladores antimonopolio». Argumentaron que aunque formalmente Nvidia no compró Groq, llevarse al CEO y al equipo técnico clave reduce drásticamente el valor de la empresa para cualquier otro licenciatario, dejando a Groq como cáscara corporativa sin capacidad de innovación real.

Qué dice cada parte
Nvidia rechazó la acusación. Un vocero declaró: «El caso Groq es un ejemplo perfecto del sistema estadounidense funcionando como se pretende, diseñado para fomentar la innovación, recompensar emprendedores y beneficiar consumidores». La compañía sostiene que la licencia es no exclusiva y que Groq sigue operando de forma independiente bajo Simon Edwards, quien asumió el liderazgo tras la salida de Ross.
El DOJ aún no ha llegado a una conclusión. Fuentes citadas por Bloomberg señalaron que aunque se podrían imponer sanciones civiles si se encuentran problemas, la probabilidad de invalidar la transacción es baja. La investigación podría terminar sin acción alguna.
Los números detrás del acuerdo
- Groq recaudó $750 millones en septiembre de 2025 a una valuación de $6.900 millones. Tres meses después, Nvidia pagó entre $17.000 y $20.000 millones por licenciar su tecnología, una prima de hasta 3x sobre su valuación más reciente.
- Jonathan Ross fundó Groq en 2016 tras liderar el desarrollo de la Unidad de Procesamiento Tensorial (TPU) en Google. Su salida hacia Nvidia dejó a Groq sin el arquitecto principal de su chip.
- Nvidia anunció en marzo un procesador de inferencia que incorpora tecnología de Groq, capaz de acelerar el procesamiento de IA hasta 35 veces, según comunicado oficial.
Entre los inversores de Groq figuran BlackRock, Samsung, Cisco y 1789 Capital, firma donde Donald Trump Jr. es socio. La reciente ronda de financiación, apenas tres meses antes del anuncio con Nvidia, sugiere que el acuerdo de licencia no estaba en el radar de los inversionistas cuando comprometieron capital.

Por qué importa más allá de Groq
Si el DOJ determina que la estructura licencia-más-<abbr title="Adquisición encubierta donde una empresa grande compra una startup principalmente para contratar a su equipo técnico">acqui-hire</abbr> fue usada para evadir escrutinio regulatorio, las consecuencias irían mucho más allá de este caso. El precedente podría redefinir cómo se evalúan acuerdos de licencia que vienen acompañados de contrataciones masivas del equipo fundador y técnico de la empresa licenciante.
Nvidia anunció esta semana una inversión de 2 GW en Australia para infraestructura de IA, pero el mercado no recompensó el movimiento. La acción cerró el miércoles 9 de septiembre en $223.67, con una caída del 0.91%, dentro de un rango de 52 semanas que va de $164.27 a $236.54.
La investigación llega en un momento en que el dominio de Nvidia en chips de IA enfrenta presión creciente. AMD ha cerrado acuerdos recientes con OpenAI y otros hyperscalers, mientras que la propia Groq fue diseñada precisamente para competir en inferencia, un segmento donde Nvidia históricamente ha tenido menos tracción que en entrenamiento de modelos.
El DOJ no ha fijado plazo para cerrar la investigación. Mientras tanto, Nvidia sigue operando con normalidad bajo el acuerdo actual, y Groq continúa como empresa independiente, aunque con un equipo de liderazgo completamente nuevo y sin su fundador al frente.