Structural play en GNL asiático mientras IA multiplica demanda un 16% anual

Carlos Ramírez · Materias Primas · 2026-09-12

Wood Mackenzie proyecta que data centers triplicarán el consumo de gas natural licuado en Asia Sudoriental hasta 2035. Las turbinas de gas son la única opción confiable 24/7 y las renovables con almacenamiento aún no compiten.

Asia Sudoriental encontró un nuevo motor para el <abbr title="Gas natural licuado, transportado a -162°C en buques especializados">GNL</abbr>: la inteligencia artificial. Según Wood Mackenzie, la demanda de gas natural licuado en la región crecerá 16% anual hasta 2035, impulsada por la construcción acelerada de data centers que necesitan energía estable las 24 horas. El pipeline de infraestructura pasará de 2,8 GW a 9,4 GW en ese período, mientras el consumo eléctrico asociado saltará de 17 TWh a 57 TWh.

El reporte, publicado el viernes pasado con el título «Data Centres Bolster LNG Demand in Southeast Asia, Not South Asia», marca un punto de inflexión para la narrativa del gas natural. Ya no se trata solo de reemplazar carbón por razones climáticas o políticas — ahora la demanda tiene un componente industrial permanente, inelástico y predecible. Md Fadhlullah Omarali, analista principal de Wood Mackenzie, lo resume así: esta inversión en data centers llega justo cuando la producción doméstica de gas alcanza su pico y declina.

Por qué gana el gas y no las renovables

Las turbinas de gas de ciclo combinado (<abbr title="Combined Cycle Gas Turbines, tecnología que usa gas natural con dos etapas de generación para mayor eficiencia">CCGT</abbr>) son hoy la única tecnología capaz de garantizar electricidad continua sin interrupciones para los hyperscalers. Google, Microsoft, Meta y Amazon operan data centers que no admiten caídas de red ni dependen del ciclo día-noche.

Esta dinámica contrasta con la narrativa de infraestructura para IA en fabricación de chips, donde la inversión en equipos es enorme pero los retornos todavía no se materializan en márgenes. En el caso del gas natural, la infraestructura se está construyendo con certeza de demanda: los data centers son contrapartes grandes, con necesidades estables e independientes de ciclos económicos.

Structural play en GNL asiático mientras IA multiplica demanda un 16% anual

Singapur, Malasia y Tailandia reconfiguran oferta

Singapur ya depende del gas para el 95% de su generación eléctrica. Con la llegada de más data centers, prácticamente toda la futura demanda será cubierta por GNL importado — la ciudad-estado no tiene producción propia.

Malasia desarrolla 3,9 GW de capacidad de data centers y está construyendo nuevas terminales de regasificación para cerrar la brecha entre oferta doméstica y demanda. En junio de 2025, Petronas firmó un acuerdo no vinculante con Woodside Energy para recibir 1 millón de toneladas anuales de GNL desde 2028 por 15 años. Esa cifra cubre solo una parte del incremento proyectado; necesitarán más.

Tailandia enfrenta un cambio estructural: la participación de GNL en su suministro de gas superará el 50% en 2035, conforme caen las importaciones por gasoducto desde Myanmar y declina la producción en el Golfo de Tailandia. El gas licuado deja de ser marginal para convertirse en columna vertebral del mix energético.

India: la excepción que confirma la regla

El mismo reporte de Wood Mackenzie señala que India, pese a tener el segundo mercado de data centers más grande de Asia-Pacífico (12 GW proyectados para 2035), no seguirá el camino del GNL. La razón es puramente económica: el gas natural licuado cuesta entre 2 y 3 veces más que la combinación de renovables con almacenamiento en batería.

Esa diferencia de coste hace que India apueste por solar y eólica con almacenamiento, aunque eso implique desarrollar infraestructura de baterías más rápido. Asia del Sur y Asia Sudoriental son adyacentes geográficamente, pero divergen en estructura de costes energéticos, madurez de grid y disponibilidad de suelo para renovables. El GNL es competitivo donde el espacio es limitado, la red heredada ya está basada en gas y el coste de oportunidad del suelo es alto — exactamente el perfil de Singapur, Malasia y Tailandia.

Structural play en GNL asiático mientras IA multiplica demanda un 16% anual

La proyección de Wood Mackenzie para Asia Sudoriental encaja en una narrativa más amplia. Shell, en su LNG Outlook 2026 publicado a fines de junio, estimó que la demanda de gas en Asia del Sur y Sudoriental empujará la demanda global de GNL 65% entre 2025 y 2050, alcanzando 700 millones de toneladas anuales.

La proyección de Wood Mackenzie para Asia Sudoriental encaja en una narrativa más amplia. Shell, en su LNG Outlook 2026 publicado a principios de año, estimó que la demanda de gas en Asia del Sur y Sudoriental empujará la demanda global de GNL 65% entre 2025 y 2050, alcanzando 700 millones de toneladas anuales.

Ese crecimiento no es lineal: Asia-Pacífico añadió 7,1 GW en pipeline de data centers solo en el primer semestre de 2026, alcanzando un récord de 26,5 GW según Cushman & Wakefield. La restricción ya no es capital ni demanda de servicios cloud — es disponibilidad de energía. Bain & Company y Standard Chartered alertaron recientemente que data centers, vehículos eléctricos y clusters industriales verdes generarían ~100 TWh de demanda incremental en Asia Sudoriental antes de fin de década, pero la red eléctrica está construida para patrones de consumo antiguos.

Implicaciones para traders e inversores

Este giro de demanda tiene tres implicaciones prácticas. Primero: el GNL asiático deja de ser solo un juego de spread entre Henry Hub y JKM — ahora tiene un componente de demanda estructural que no depende del precio del petróleo ni de decisiones políticas sobre carbón. Segundo: la infraestructura de regasificación en Malasia y Tailandia pasa de activo de transición a activo de largo plazo con visibilidad de flujos. Tercero: los proveedores con capacidad de firmar contratos a 15-20 años (Qatar Energy, Shell, Woodside) se posicionan mejor que los jugadores spot.

La ventana para cerrar estos contratos se está estrechando. Malasia ya tiene compromiso hasta 2043; Tailandia necesitará cubrir más del 50% de su gas con importaciones en menos de una década. El boom de IA no solo está redibujando la demanda de semiconductores — está reconfigurando la geografía del gas natural licuado en tiempo real.

Quien opera commodities energéticos tiene que actualizar el modelo: Asia Sudoriental no es India, y el gas natural licuado acaba de ganar un driver industrial que no existía hace dos años. Los números de Wood Mackenzie lo confirman: 236% de crecimiento en capacidad de data centers y 16% anual en demanda de GNL hasta 2035. No es transición energética — es industrialización digital con cimientos de gas natural.