Bessent triplica buyback y recibe el peor cover ratio desde que arrancó el programa
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-13
El Tesoro aceptó solo $5.2 mil millones en la primera operación expandida del jueves, con un cover ratio de 2x que contradice la justificación oficial de participación fuerte. Analistas señalan pérdida de credibilidad.
El Tesoro estadounidense aceptó $5.2 mil millones en su primera operación expandida de recompra de bonos a largo plazo el viernes 11 de septiembre, dejando sin usar $800 millones del techo de $6 mil millones anunciado dos días antes. El cover ratio —ofertas recibidas divididas por monto aceptado— fue de apenas 2 veces, el más débil desde que el programa se reintrodujo en 2024 y muy por debajo de los ratios de 9 a 10 veces que eran habituales durante 2025, según reportó Subadra Rajappa, jefa de estrategia de tasas estadounidenses en Société Générale.
Inversores presentaron ofertas por $10.5 mil millones de títulos nominales con vencimientos entre 10 y 20 años, lo que arroja un uso del 86.7% del límite disponible. El dato contradice la justificación que el propio Tesoro había usado días atrás para triplicar el tamaño del programa: «participación fuerte consistente de actores del mercado, evidenciada por el volumen significativo de ofertas de alta calidad», según el comunicado oficial del 9 de septiembre firmado por el Secretario del Tesoro Scott Bessent.
De $2 mil millones a $6 mil millones en tres semanas
El programa de <abbr title="Operaciones en las que el Tesoro recompra su propia deuda antes del vencimiento para gestionar liquidez o composición de la curva">buyback</abbr> había operado con un techo de $2 mil millones por sesión hasta el 19 de agosto, cuando Bessent anunció que lo duplicaría como mínimo a $4 mil millones. El 9 de septiembre —un miércoles— el Tesoro volvió a ampliar el límite, esta vez a $6 mil millones, vigente desde ese mismo día hasta el 4 de noviembre. Bessent argumentó que las operaciones podrían ser mayores dependiendo de condiciones de mercado y que la liquidez en el extremo largo de la curva era «muy deficiente».

El viernes 11 de septiembre, cuando se ejecutó la primera operación con el nuevo techo, el mercado respondió con frialdad. El Tesoro históricamente tiende a comprar el tamaño completo en operaciones dirigidas a deuda nominal a largo plazo; desde la reintroducción del programa en 2024 solo había fracasado dos veces en 52 operaciones. Esta fue la tercera. Analistas esperaban ofertas cercanas a $10 mil millones en un contexto donde el petróleo Brent cotiza por encima de $100 el barril y la deuda federal estadounidense ya superó los $40 billones, según informó Seoul Economic Daily el 10 de septiembre.
Yields ignoran la intervención
El bono del Tesoro a 10 años cerró el viernes 11 de septiembre en 4.8528%, su nivel más alto desde noviembre de 2023. Este domingo cotiza en 4.975%, acumulando subidas pese al esfuerzo del Tesoro por inyectar soporte al segmento largo. El mercado de bonos a largo plazo enfrenta una «huelga de compradores» desde finales de junio; aproximadamente 30% de la deuda estadounidense está en manos de extranjeros, cuya demanda se ha visto presionada por los anuncios de política comercial y aranceles de la administración Trump.
Michael Strain, director de estudios de política económica del American Enterprise Institute —think tank conservador—, señaló que Bessent ha intentado varias veces empujar los yields a largo plazo en la dirección deseada y ha fallado cada vez, añadiendo que «está perdiendo credibilidad». Rajappa, de Société Générale, fue más directa: los problemas que el Tesoro necesita abordar son la deuda y el <abbr title="Diferencia entre ingresos y gastos del gobierno en un período fiscal">déficit fiscal</abbr>, y todo lo demás es poco más que un parche temporal.
- 19 de agosto: Tesoro anuncia duplicación del buyback a mínimo $4 mil millones.
- 9 de septiembre: Tesoro anuncia triplicación a $6 mil millones, vigente hasta el 4 de noviembre.
- 11 de septiembre: Primera operación expandida acepta solo $5.2 mil millones, cover ratio 2x.
- 12 de septiembre: Bono 10 años cierra en 4.85%, máximo desde noviembre de 2023.
Más señal que sustancia
Según análisis de instituciones como el Consejo de Relaciones Exteriores, publicado el 11 de septiembre, los buybacks son «más señal que sustancia». Aun duplicados o triplicados, serían absorbidos por dinámicas más amplias de oferta y demanda que impulsan precios y yields. El Tesoro estadounidense emite nueva deuda a un ritmo que supera por órdenes de magnitud el volumen que recompra: la deuda nacional ya alcanzó $40 billones y se espera que llegue a $41 billones a fin de año.

Analistas que cubrieron la operación del jueves señalaron que la intervención verbal pesada de Bessent buscando calmar yields había elevado expectativas del mercado, profundizando la decepción con la política y volviéndose en su contra. La brecha entre retórica y ejecución se vuelve un problema cuando el secretario del Tesoro necesita que el mercado le crea para anclar expectativas; cada desajuste entre anuncio y resultado erosiona esa credibilidad.
Para traders de renta fija, la pregunta es operativa: ¿el programa de buyback tiene algún poder real para estabilizar el extremo largo de la curva, o es solo ruido político? La primera operación expandida sugiere que el mercado no lo está comprando. El sell-off en bonos continúa y los yields siguen subiendo pese a la promesa de soporte.
El bono a 10 años cotiza hoy en 4.975%, subiendo 0.63% en la sesión del viernes. El programa de recompra seguirá operando hasta el 4 de noviembre, pero la primera prueba con el nuevo techo dejó claro que triplicar el tamaño no triplicó el interés. Los próximos datos de inflación y las decisiones de la Reserva Federal seguirán pesando más que cualquier operación de buyback, por grande que sea.