¿Dónde está la energía para los data centers de 2027 si las turbinas no llegan hasta 2031?

Lucas Montero · Energía y Clima · 2026-08-22

Goldman proyecta 36 GW de nueva capacidad en 2027, pero GE Vernova entrega hoy 20 GW al año para todo el planeta. Los hyperscalers prometen centros que la física industrial no puede alimentar a tiempo.

GE Vernova confirmó el 22 de julio que las reservas de turbinas de gas pesadas para 2031 superan ya el 50% de su capacidad prevista para ese año. Traducido: si pides una turbina hoy, no opera hasta dentro de cinco años. Mientras, Goldman Sachs proyecta que los data centers de Estados Unidos necesitarán 36,3 GW adicionales solo en 2027, más que toda la producción anual global actual del sector.

El desfase es aritmético. GE Vernova produce aproximadamente 20 GW al año en la actualidad para clientes de todo el planeta — utilities que reemplazan carbón, proyectos de desalinización en Oriente Medio, contratos de peaker plants — y planea escalar a 24 GW en 2028 y 30 GW en 2030. Siemens Energy y Mitsubishi Heavy Industries suman capacidad, pero el total global estimado por Wood Mackenzie ronda los 60–70 GW anuales frente a un flujo de órdenes cercano a 110 GW.

Los tres grandes ya tienen la década vendida

Al cierre del segundo trimestre fiscal (22 de julio), GE Vernova reportó un backlog de 116 GW en equipamiento de generación a gas, de los cuales 53 GW son contratos firmes y 63 GW reservas opcionales. Siemens Energy cerró su tercer trimestre fiscal el 30 de junio con 69 GW de backlog firme, sin contar reservas. Mitsubishi lleva 35 GW solo en turbinas large-frame, según datos del 8 de agosto, excluyendo aeroderivativas y equipos de rango medio.

Scott Strazik, CEO de GE Vernova, precisó que más de la mitad de las ranuras de producción para 2031 ya están contratadas al cierre de este trimestre. Eso coloca cualquier orden nueva en un calendario que roza la mitad de la década siguiente.

Goldman proyecta 66 GW en 2027; el sector fabrica 60–70 GW al año para el mundo entero

Goldman Sachs publicó en mayo una proyección de demanda de data centers en Estados Unidos que pasa de 31 GW en 2025 a 41 GW en 2026 y 66 GW en 2027. Las adiciones netas año a año aceleran de 8,5 GW realizados en 2025 a 13,6 GW programados para este año y 36,3 GW para 2027. En ese escenario, los centros de datos representarían el 8,5% de la demanda pico estival total de Estados Unidos, frente al 4,1% actual.

La cuenta no cierra. Si la capacidad global de fabricación ronda los 60–70 GW anuales y la demanda incremental de un solo mercado (data centers en EE.UU.) para un solo año (2027) alcanza los 36,3 GW, ¿de dónde sale el equipamiento? Las turbinas que operarán data centers en 2027 se ordenaron entre 2023 y 2024, cuando los hyperscalers aún no habían explicitado la magnitud del capex actual. Las turbinas que se encargan hoy no operarán hasta 2030 o 2031.

La consecuencia silenciosa: quemar 50% más gas con equipos menos eficientes

Cuando un proyecto no consigue turbinas de ciclo combinado modernas, recurre a soluciones más antiguas o a peaker plants de arranque rápido pero menor eficiencia térmica. Según datos del research, esas alternativas queman entre 50% y 60% más gas natural por megavatio generado que una turbina HA de última generación. Eso crea un multiplicador estructural de demanda de gas hasta 2030, cuando las nuevas unidades empiecen a entrar en línea.

El caso de Engie ilustra hasta qué punto la restricción de equipamiento bloquea proyectos con capital disponible. En febrero de 2025, la firma retiró un proyecto de peaker de 930 MW en Texas citando únicamente restricciones de suministro de equipamiento. Cuando capital subsidiado no puede comprar turbinas, la escasez deja de ser proyección y pasa a ser dato operativo.

Transformadores, el segundo cuello de botella que nadie mira

Wall Street se enfoca en turbinas, pero los transformadores elevadores presentan lead times que llegaron a 144 semanas (casi tres años) frente a las 6–12 semanas de 2020. Una ranura de turbina asignada para 2027 aún requiere un transformador con cronograma de entrega independiente.

Siemens Energy arrastra un backlog de equipamiento eléctrico (transformadores incluidos) valorado en €51.000 millones, lo que asegura lead times superiores a tres años en esa categoría. Bobby Noble, de EPRI, declaró en marzo de este año que los transformadores, no las turbinas, son el equipo con mayor probabilidad de retrasar una interconexión hoy en Estados Unidos.

El repricing que aún no llega al equity

Los precios de turbinas subieron de forma estructural. Las unidades HA de ciclo combinado cotizan en torno a $950 por kilovatio frente a un baseline histórico de $500–600/kW hace tres años. Las aeroderivativas alcanzan $1.800/kW. GE Vernova espera cerrar 2026 con al menos 125 GW bajo contrato (firme más reservas); Siemens Energy proyecta entre 90 GW y 100 GW de compromisos totales al cierre de su año fiscal.

Christian Bruch, de Siemens, señaló que los data centers ya están captando capacidad que antes se destinaba a otras aplicaciones. Eso desplaza proyectos de utilities, retrasa la transición fuera del carbón en mercados emergentes y eleva la competencia por ranuras de producción. Mitsubishi reportó en su primer trimestre un intake de órdenes 56% superior al año anterior, con 10 turbinas large-frame solo en ese período (cuatro para Estados Unidos, seis para Japón).

Hasta ahora, Wall Street valoriza los anuncios de capex récord de los hyperscalers sin descontar el desfase de entrega. Los $725.000 millones que Alphabet, Amazon y Meta destinan a infraestructura en 2026 no compran turbinas que operen antes de 2029. Quien asignó capital a un data center prometido para 2027 enfrenta una cuenta regresiva que la industria del equipamiento no puede resolver con producción adicional a corto plazo.