$105.000M de Nvidia para Ohio pero los primeros 800 MW llegan en 2028
Lucas Montero · Energía y Clima · 2026-08-17
El chipmaker cierra hoy el respaldo financiero del campus que OpenAI arrendará por 20 años. La primera fase operativa tardará dos años y medio; la capacidad total de 8 GW no se alcanzará antes de 2032.
Nvidia formalizó este lunes un compromiso de financiamiento de hasta $105 mil millones para respaldar el campus tecnológico PORTS-Pike en Ohio, que OpenAI arrendará durante 20 años. El anuncio, divulgado en una presentación ante la SEC, confirma que la primera fase del proyecto —apenas 800 megawatts de capacidad de cómputo— no estará operativa hasta 2028, y que la escala completa de 8 gigawatts se desplegará en etapas hasta 2032.
El acuerdo cierra meses de negociación en los que Nvidia pasó de discutir una garantía crediticia de $250 mil millones a reducirla por debajo de $120 mil millones, para finalmente convertirse en inversor directo con $1.500 millones en SB Energy, la filial de SoftBank que construirá y operará el sitio.
Del avalista al socio capitalista
El modelo que Nvidia cierra hoy marca un salto cualitativo: el chipmaker deja de limitarse a vender GPUs para pasar a financiar terreno, permisos, infraestructura eléctrica y red regional. Jensen Huang, CEO de Nvidia, lo describió en el comunicado oficial como «asegurar infraestructura duradera para computación Nvidia de modo que OpenAI pueda desplegar las fábricas de IA más productivas que puedan actualizarse repetidamente con cada nueva generación».
En términos prácticos, Nvidia se compromete a garantizar el valor residual de la instalación si OpenAI no cumple con el arrendamiento. Ese respaldo crediticio asciende a los $105 mil millones, pero ahora viene acompañado de una participación accionaria directa en la compañía energética que construye el campus. La inversión de $1.500 millones en SB Energy convierte a Nvidia en socio del proyecto, no solo en avalista.
Cronograma: seis años hasta capacidad plena
Los planes iniciales del campus contemplan 4.25 GW de capacidad de cómputo, con opción de expansión a 3.75 GW adicionales. Pero el desarrollo no será inmediato. Según Bloomberg, que citó fuentes familiarizadas con el proyecto, los primeros 800 MW estarán listos en 2028, utilizando principalmente infraestructura eléctrica existente de American Electric Power (AEP). El resto del despliegue se extenderá hasta 2032.
Ese plazo deja margen de maniobra para competidores. Anthropic, por ejemplo, aseguró en abril de este año acceso a 3.5 GW de capacidad de cómputo en TPUs de Google hasta 2031. Si OpenAI espera hasta 2028 para activar los primeros chips en Ohio, el diferencial temporal podría pesar en la carrera por capacidad de entrenamiento.
Inversión energética paralela: 10 GW de generación nueva
SB Energy y SoftBank se comprometieron a construir al menos 10 gigawatts de nueva generación eléctrica para alimentar el campus, además de invertir $4.200 millones en infraestructura de red regional. Esa cifra de generación supera en 25% la capacidad de cómputo proyectada, lo que sugiere cierto margen para ineficiencias de transmisión o para cubrir redundancia.
- 10 GW de nueva generación eléctrica comprometida por SB Energy y SoftBank.
- $4.200 millones de inversión en red eléctrica regional para soportar la carga.
- 35.000 empleos de construcción proyectados hasta 2032, según OpenAI.
- 2.500 empleos permanentes a largo plazo en el campus una vez operativo.
- $40 millones en un fondo de subvenciones comunitarias para Pike County.
- $84 millones en créditos Codex para todos los estudiantes universitarios de Ohio.
El sitio elegido tiene historia: es el Portsmouth Gaseous Diffusion Plant, una instalación de enriquecimiento de uranio de la Guerra Fría que produjo material de grado militar hasta cesar operaciones en 2001. El terreno es propiedad del Departamento de Energía de EE.UU. y se encuentra en Pike County, una zona con acceso directo a la red de AEP y con menor densidad regulatoria que otros estados.
¿Cuánto factura Nvidia con este contrato?
El comunicado confirma que el complejo usará exclusivamente GPUs de Nvidia. Yahoo Finance calculó que una instalación de 8 GW podría requerir aproximadamente 1.5 millones de chips, lo que a precios de lista de las últimas generaciones podría representar entre $150 mil millones y $200 mil millones en ingresos acumulados hasta 2030, dependiendo de qué generación de arquitectura se despliegue en cada fase.
Ese cálculo no es oficial y asume que cada chip se vende al precio completo sin descuentos por volumen, algo improbable en un contrato de esta escala. Pero ofrece un marco de referencia: si OpenAI despliega 1.5 millones de GPUs en seis años, eso equivale a 250.000 unidades anuales, o el 20% de la producción total de chips de centro de datos de Nvidia en 2025 (estimada en 1.2 millones de unidades ese año). Una concentración de cliente que refuerza la dependencia mutua.
Greg Brockman, presidente de OpenAI, lo expresó con claridad en CNBC Squawk Box este lunes: «Compute está realmente convirtiéndose en el nuevo petróleo, el nuevo recurso limitado de la era de IA». La frase resume la tesis que impulsa el proyecto. El cuello de botella ya no son los chips disponibles en el mercado spot, sino la capacidad instalada, conectada a red y respaldada por contratos de suministro eléctrico a largo plazo.
Implicaciones para el modelo de negocio de Nvidia
Reuters señaló este lunes que el acuerdo es el último caso en que Nvidia financia directamente el ecosistema que consume sus chips, una estrategia que ha impulsado demanda pero que también atrae escrutinio sobre flujos circulares de capital. La estructura plantea una pregunta: ¿cuándo un proveedor de hardware deja de ser proveedor para convertirse en acreedor, inversor y socio operativo de sus clientes?
El precedente más cercano es el acuerdo que Nvidia firmó con seis gestoras en agosto para financiar otros $500 mil millones en infraestructura de IA, cediendo parte del riesgo crediticio a terceros. En el caso de Ohio, Nvidia mantiene la exposición pero diversifica su rol: no solo garantiza la deuda, sino que posee una participación en la compañía que genera y distribuye la energía. Si el proyecto fracasa, Nvidia pierde en dos frentes. Si funciona, captura valor en hardware y en infraestructura energética.
La acción de Nvidia cerró este lunes en $224.75, con una variación de -0.18% en la sesión, cotizando un 4.9% por debajo del máximo de 52 semanas ($236.54) alcanzado en las últimas jornadas. El mercado no reaccionó con entusiasmo al anuncio, probablemente porque la estructura ya había sido anticipada en reportes previos y porque el cronograma de 2028 aleja los ingresos efectivos del corto plazo.
OpenAI, por su parte, suma este campus a una estrategia de expansión que incluye su proyecto de $20 mil millones en Georgia anunciado en julio. Sam Altman, CEO de OpenAI, fue inversor temprano en SB Energy según confirmó CNBC, lo que añade una capa adicional de alineación de intereses entre las partes. El arrendamiento de 20 años bloquea capacidad de cómputo para OpenAI hasta mediados de la década de 2040, un horizonte temporal que pocos competidores pueden igualar hoy.