Qué son las acciones: participación accionarial explicada
Andrés Valcárcel · Bolsa y acciones ·
Una acción es una porción de la propiedad de una empresa. Al comprarla, te conviertes en socio con derechos sobre activos, ganancias y voto en decisiones corporativas.
Una acción es una porción de la propiedad de una empresa. Cada acción representa una cuota del <abbr title="Conjunto de aportaciones de los socios que constituyen los recursos propios de una empresa">capital social</abbr>, así que al comprarla te conviertes en socio en proporción al número que poseas. Como accionista participas en los riesgos y posibles beneficios del negocio, con derechos sobre activos y ganancias.
El concepto es directo: si una empresa tiene 1.000 acciones en circulación y tú compras 10 acciones, eres dueño del 1% de esa compañía. Tu participación te da derecho a 1% de los dividendos que se repartan y 1% de los votos en las juntas (si son acciones ordinarias). También significa que asumes 1% del riesgo: si la empresa quiebra, podrías perder toda tu inversión.
Cómo funcionan las acciones y por qué las empresas las emiten
Las acciones sirven para que la empresa consiga financiación y para que los inversores obtengan rentabilidad. Canalizan el ahorro de millones de personas hacia empresas que necesitan capital para crecer, construir fábricas, contratar empleados o invertir en tecnología. A cambio, quien compra la acción obtiene un activo cuyo valor fluctúa según el desempeño de la empresa y la confianza del mercado.
Cuando el valor de la empresa aumenta o disminuye, el precio de sus acciones se mueve en la misma dirección. Los inversores compran y venden acciones por tres razones principales: para beneficiarse del crecimiento del valor de su inversión a largo plazo, para especular con movimientos de precio a corto plazo, o para obtener ingresos recurrentes invirtiendo en empresas que pagan <abbr title="Parte del beneficio de una empresa que se reparte entre los accionistas">dividendos</abbr>.

En las empresas que cotizan en bolsa, la propiedad se registra electrónicamente mediante anotaciones en cuenta. Ya no recibes un certificado físico de papel; el registro electrónico en la entidad financiera que custodias tus inversiones es prueba suficiente de tu propiedad. Puedes consultar la gráfica de Flickflow sobre Activos de la Empresa para ver la evolución de los activos corporativos totales del sector empresarial.
Cuando una empresa sale a bolsa por primera vez, realiza una IPO (oferta pública inicial). En ese momento vende acciones al público para obtener capital. Después, esas acciones se negocian en los mercados secundarios (las bolsas de valores), donde los inversores las compran y venden entre sí sin que la empresa reciba dinero de esas transacciones.
Tipos de acciones: ordinarias y preferentes
Existen dos tipos principales de acciones: ordinarias y preferentes. Ambas representan propiedad, pero con derechos y características distintas.
Acciones ordinarias
Las acciones ordinarias son las más negociadas en los mercados. Te otorgan derecho a voto en las juntas generales de accionistas, donde se toman decisiones sobre fusiones, adquisiciones, nombramientos de directivos o cambios en la estrategia. También puedes recibir dividendos variables, que dependen de los resultados y de la decisión de la junta directiva. Si la empresa no genera beneficios o decide reinvertirlos, no hay dividendo.
El potencial de ganancia en acciones ordinarias es ilimitado: si el precio de la acción sube un 200%, tú ganas ese 200%. Pero el riesgo también es mayor: si la empresa quiebra, los accionistas ordinarios cobran al final, después de acreedores y preferentistas, y pueden perder toda su inversión.
Acciones preferentes
Las acciones preferentes otorgan dividendos fijos o predeterminados y tienen prioridad de cobro sobre las ordinarias. Generalmente, los titulares de preferentes no tienen derecho a voto. Son una opción intermedia entre una acción y un bono: te dan más certeza de cobro que una acción ordinaria, pero menos potencial de ganancia si el precio sube mucho.
En caso de liquidación de la empresa, los preferentistas cobran antes que los accionistas ordinarios, aunque siempre después de los acreedores. Su perfil de riesgo es menor, pero su liquidez también suele ser inferior: se negocian menos en los mercados.
| Característica | Acciones Ordinarias | Acciones Preferentes |
|---|---|---|
| Derechos de voto | Sí, participan en decisiones corporativas | No otorgan derechos políticos |
| Dividendos | Variables, dependen de resultados y decisión de junta | Fijos o predeterminados, prioridad de cobro |
| Prioridad en liquidación | Últimos en cobrar si la empresa quiebra | Prioridad sobre accionistas ordinarios |
| Riesgo | Mayor: sin garantías de dividendo | Menor: con dividendos más predecibles |
| Potencial de rentabilidad | Ilimitado si precio sube mucho | Limitado al dividendo pactado |
| Liquidez | Alta, fáciles de comprar y vender | Menor, menos negociadas |
— Elaboración de TheBenchmark.
Qué derechos obtienes al ser accionista
Tener acciones te da tres derechos principales: recibir dividendos (si la empresa los reparte), votar en las juntas (si son acciones ordinarias) y obtener información financiera de la empresa.
El derecho a información incluye acceso a los estados financieros trimestrales y anuales, informes de gestión y convocatorias de juntas. En mercados regulados como España (supervisados por la CNMV) o México (supervisados por la CNBV), las empresas cotizadas deben publicar esa información de forma obligatoria.

Un derecho menos visible pero igual de importante: el derecho de suscripción preferente. Si la empresa emite acciones nuevas, los accionistas actuales tienen prioridad para comprarlas y así mantener su porcentaje de propiedad. Si no ejerces ese derecho, tu participación se diluye.
Cómo se valoran las acciones
El <abbr title="Ratio que compara el precio de una acción con el beneficio que genera por acción">PER</abbr> (price-to-earnings ratio o relación precio-beneficio) es una de las herramientas más usadas en el análisis fundamental. Su valor indica cuántas veces estás pagando el beneficio neto anual de la empresa al comprar una acción.
Si el precio de una acción es 15 euros y el <abbr title="Beneficio neto anual dividido entre el número de acciones en circulación">beneficio por acción</abbr> al año es 1 euro, el PER es 15. Esto significa que, si el beneficio se mantiene estable, en 15 años la empresa generará suficientes beneficios para devolver el precio inicialmente pagado. Puedes consultar la gráfica de Flickflow sobre la Relación Precio-Beneficio (PE) para ver cómo evoluciona este ratio en el mercado estadounidense.
- PER inferior a 20: se considera bajo, puede indicar que la empresa está infravalorada o que el mercado espera problemas futuros.
- PER entre 20 y 25: se considera normal para muchas empresas establecidas.
- PER superior a 25: se considera alto, puede indicar que la empresa está sobrevalorada o que el mercado espera un crecimiento fuerte.
El PER no debe ser tu único criterio. Una empresa con PER alto puede justificarlo con crecimiento rápido de ingresos. Una con PER bajo puede estar barata por buenas razones: deuda alta, competencia feroz o un modelo de negocio en declive. Para un análisis completo, revisa también la gráfica de Flickflow sobre Beneficios por Acción (EPS), que muestra la evolución de las ganancias corporativas.
Riesgos de invertir en acciones
El precio de una acción puede caer tan fácilmente como subir. Las acciones son instrumentos de <abbr title="Inversión cuyo rendimiento no está garantizado de antemano y depende del desempeño del activo">renta variable</abbr>: no existe un pago fijo garantizado, a diferencia de un activo financiero como un bono, donde el pago de intereses y la devolución del principal están pactados.
En la mayoría de los mercados financieros, las acciones son instrumentos líquidos, lo que significa que se pueden comprar o vender con relativa facilidad. Pero en momentos de <abbr title="Variación brusca de precios en un período corto de tiempo">volatilidad</abbr> extrema o crisis de mercado, esa liquidez puede desaparecer: no encuentras comprador al precio que esperas, o el mercado se congela.
Otro riesgo: si la empresa quiebra, los accionistas ordinarios tienen derecho a recibir los activos remanentes después de pagar a los acreedores, lo que podría significar recuperar poco o nada. Los accionistas preferentes tienen prioridad en ese reparto, por lo que su riesgo es menor.
Si buscas entender los pasos prácticos para empezar, puedes explorar cómo invertir en la bolsa de valores desde cero, que explica cómo elegir un intermediario regulado, qué comprar, cuánto dinero hace falta y cómo tributan las ganancias en México y en España.
Preguntas frecuentes
¿Puedo perder todo mi dinero invirtiendo en acciones?
Sí, especialmente con acciones ordinarias. Si la empresa quiebra, los accionistas ordinarios tienen derecho a recibir los activos remanentes después de pagar a los acreedores, lo que podría significar recuperar poco o nada. Los accionistas preferentes tienen prioridad en ese reparto, por lo que su riesgo es menor. Por eso es importante diversificar: no invertir todo en una sola empresa o sector.
¿Las acciones siempre pagan dividendos?
No. Los accionistas ordinarios pueden recibir dividendos, pero estos dividendos no suelen ser fijos y están sujetos a las ganancias y decisiones de la junta directiva de la empresa. Muchas empresas en crecimiento reinvierten todas sus ganancias en el negocio en lugar de repartir dividendos.
¿Qué ocurre si compro acciones en una IPO?
Una IPO (oferta pública inicial) es cuando una empresa sale a bolsa por primera vez. Como inversor, obtienes los mismos derechos que cualquier accionista: participación en la propiedad, derechos de voto (si son ordinarias) y derecho a dividendos. El precio inicial se fija según la demanda; después, el precio fluctúa según la dinámica del mercado.
¿Cómo sé si una acción está cara o barata?
Herramientas como el PER (ratio precio-beneficio) te ayudan a evaluar si una acción está sobrevalorada o infravalorada en comparación con sus ganancias. Un PER bajo sugiere que la acción podría estar barata; un PER alto puede indicar que el mercado espera mucho crecimiento futuro o que está sobrevalorada. Pero el PER no debe ser tu único criterio: también considera el crecimiento histórico, la competencia, la deuda y las perspectivas del sector.
¿Las acciones y los CEDEARS son lo mismo?
No. Un CEDEAR (Certificado de Depósito de Acciones del Exterior) es un instrumento que te permite invertir en acciones de empresas extranjeras desde tu país, sin abrir una cuenta en el exterior. Representa la acción, pero no eres accionista directo de la empresa: eres tenedor de un certificado de custodia. No puedes votar en asambleas ni ejercer derechos políticos, aunque sí recibes los dividendos y la exposición económica completa al precio de la acción.