Coinbase convierte a cualquier empresa en emisor de tarjetas stablecoin
Andrés Valcárcel · Criptomonedas ·
El acuerdo con Marqeta abre tarjetas respaldadas por criptoactivos a empresas tradicionales sin que monten infraestructura propia. Base liquida en cadena mientras Marqeta procesa.
Coinbase y Marqeta expandieron el pasado viernes su asociación de seis años para permitir que empresas —nativas cripto o tradicionales— emitan tarjetas de pago respaldadas por stablecoins sin construir su propia infraestructura. El anuncio llegó el 16 de octubre a las 12:00 UTC. Marqeta procesó casi $400 mil millones en volumen de pagos durante 2025 y opera en más de 40 países.
El modelo es <abbr title="Business-to-Business-to-Consumer: empresas que ofrecen servicios a otras empresas para llegar al consumidor final">B2B2C</abbr>: una fintech, un banco comunitario o una plataforma de comercio electrónico podrán ofrecer a sus usuarios tarjetas que gasten saldos en <abbr title="Criptomonedas vinculadas 1:1 al valor de una moneda fiat, generalmente el dólar estadounidense">stablecoins</abbr>, mientras Coinbase custodia los activos y maneja la conversión a fiat en el momento del gasto. Marqeta se encarga de emitir las tarjetas físicas o virtuales y procesar las transacciones a través de las redes Visa o Mastercard.

Tres capas, un flujo
Coinbase custodia los saldos en stablecoins y ejecuta la conversión a la moneda de liquidación cuando el usuario gasta. Base, la blockchain de capa 2 de Coinbase, proporciona la infraestructura de liquidación en cadena. Marqeta gestiona la emisión de tarjetas, el procesamiento de autorizaciones y las relaciones bancarias necesarias para operar en redes de pago tradicionales.
En el punto de venta, Coinbase convierte el monto requerido del stablecoin del usuario a la divisa que acepta el comercio, mueve el valor a través de Base y lo entrega a la capa de procesamiento de Marqeta. El cliente paga con stablecoins; el comercio recibe fiat. La empresa que emite la tarjeta puede financiar sus programas 24/7, algo que los rieles bancarios tradicionales no permiten fuera de horario.
Segundo acuerdo en cinco semanas
Marqeta firmó el 9 de septiembre un acuerdo similar con BVNK, la fintech que Mastercard adquirió en agosto. Treinta y siete días después, el viernes 16 de octubre, añadió a Coinbase como segundo proveedor de infraestructura para tarjetas stablecoin. El patrón sugiere que Marqeta prefiere apoyar múltiples backends en lugar de apostar por un solo carril técnico.
Coinbase y Marqeta comenzaron su colaboración en 2020 con la tarjeta de débito cripto de Coinbase en Estados Unidos. Marqeta ya emite hoy tarjetas respaldadas por criptoactivos de Coinbase; lo nuevo es que el arreglo se construye específicamente alrededor del gasto financiado por stablecoins y se abre tanto a empresas nativas de cripto como a empresas tradicionales que quieren pagos en dólares digitales sin montar su propia infraestructura de pago.

Base como infraestructura de pago constante
Para Coinbase, el acuerdo profundiza el papel de Base como infraestructura de pago real. La actividad de liquidación de programas de tarjetas empresariales podría dar a su blockchain un caso de uso prácticamente constante más allá del trading. Cada compra en una gasolinera, un supermercado o una plataforma de comercio electrónico genera una transacción de liquidación en Base.
El tamaño medio de acuerdo de Marqeta se disparó en 2026, lo que apunta a empresas pidiendo configuraciones de pago más flexibles. El objetivo declarado es simplificar los pagos en stablecoins para empresas, eliminando la necesidad de gestión directa de blockchain. Los clientes podrán gastar sus stablecoins en los «millones de comercios» que aceptan tarjetas, según el comunicado.
Acción y datos que faltan
La acción de Coinbase (COIN) cerró el viernes 16 de octubre en $173,16, con una caída de -5,79% (-$10,65) respecto al cierre anterior de $183,81. El rango de la sesión fue de $168,86 a $183,40, con un volumen de 9,05 millones de acciones. La capitalización de mercado se situó en $45,69 mil millones.
El comunicado del 16 de octubre no ofrece primer cliente, fecha de disponibilidad, jurisdicciones admitidas ni hito de producción. Los stablecoins que se aceptarán, las comisiones de conversión y la fecha de lanzamiento siguen sin revelarse. El anuncio describe una expansión planificada de una relación existente, no un programa de tarjeta en producción.