Bitcoin cae 24% en febrero: su peor mes desde el colapso de Terra en 2022

María González · Bitcoin · 2026-02-26

La criptomoneda cotiza a $68,400 tras tocar $62,858. Esta vez no hay fraude ni quiebras — solo desriesgo macro y presión arancelaria.

Bitcoin cotiza a $68,434 este 26 de febrero, pero el dato que importa está en el acumulado del mes: la criptomoneda cae más de 24% en febrero de 2026, rumbo a su peor desempeño mensual desde junio de 2022. El mínimo intradía del 24 de febrero fue de $62,858 durante horas asiáticas, según datos de mercado.

La caída desde el máximo histórico de octubre 2025 suma ya 50%. Bitcoin tocó $126,198 el 6 de octubre pasado, en un rally que coincidió con la crisis arancelaria de «Liberation Day» y un cierre del gobierno estadounidense. Entonces divergió de acciones tradicionales y subió mientras Wall Street caía. Ahora hace lo contrario: baja con ellas.

Comparación con junio 2022: menos dramático, pero igual de doloroso

Junio de 2022 fue el mes del colapso de TerraUSD, que desencadenó una cadena de quiebras incluyendo Three Arrows Capital y BlockFi. Bitcoin cayó 37.28% ese mes. Febrero de 2026 no lleva esa magnitud, pero sí la duración: lleva semanas de presión sostenida sin rebote significativo hasta el lunes pasado.

Christopher Hamilton, responsable de soluciones de inversión para clientes en Invesco (APAC), lo resume así: «El movimiento a la baja en Bitcoin parece menos un shock cripto-específico y más un reset clásico de sentimiento de riesgo». Según Hamilton, se trata de «desriesgo táctico» más que de salida estructural del activo.

Por qué cae ahora: aranceles de Trump y tensión con Irán

El 23 de febrero, Trump anunció un aumento arancelario global del 15%. Las criptomonedas cayeron más de 5% en horas. A eso se suma la acumulación de fuerzas militares de EE.UU. alrededor de Irán: Trump señaló el jueves que decidiría en los próximos 10 días si lanzar ataques contra el régimen iraní.

Billy Leung, estratega de inversión en Global X Australia, explica la lógica: «Bitcoin sigue siendo altamente sensible a las condiciones de liquidez global. Si los mercados interpretan la política comercial como un endurecimiento de las condiciones financieras, las criptos lo sentirán primero». Y lo sintieron.

Flujos institucionales: los ETFs salen a pérdida

Los ETFs de Bitcoin spot listados en EE.UU. registraron salidas superiores a $200 millones el lunes pasado. El 4 de febrero, los flujos negativos alcanzaron $544.94 millones en una sola sesión, reduciendo la entrada neta total desde el lanzamiento de estos productos a menos de $55 mil millones.

El rebote del 25 de febrero: alivio técnico, no cambio de tendencia

Bitcoin subió más de 6% el 25 de febrero, cerca de $68,500, desencadenando un rally de alivio en el mercado cripto. El repunte siguió a semanas de sentimiento extremadamente bajista y posiciones cortas abarrotadas. Casi $400 millones en apuestas bajistas apalancadas fueron liquidadas en 24 horas.

Pero ese movimiento no cambia el cuadro macro. VanEck señala que la caída de febrero refleja «deleveraging ordenado» más que capitulación: el apalancamiento se ha normalizado y la volatilidad permanece por debajo de niveles de mercados bajistas previos. En otras palabras, no hay pánico extremo — hay salida progresiva de posiciones.

Por qué esta caída es distinta

Bitcoin enfrenta su peor mes en casi cuatro años en un contexto regulatorio sin precedentes en EE.UU. Trump prometió hacer del país una «superpotencia bitcoin» y su gobierno ha mostrado apoyo explícito al sector. No hay colapso de exchange, no hay fraude revelado, no hay crisis de liquidez en plataformas centralizadas.

Lo que hay es presión macro: aranceles que endurecen condiciones financieras, riesgo geopolítico que aumenta aversión al riesgo, y flujos institucionales que salen de activos especulativos. Bitcoin, que en octubre subió mientras las acciones caían, ahora baja con ellas. La correlación con riesgo tradicional ha vuelto.

Tony Sycamore, analista en IG Australia, resume el escenario: si la política comercial de Trump se interpreta como factor de endurecimiento financiero, las criptomonedas lo sienten antes que otros activos. Y febrero ha sido la prueba.

El rebote del 25 de febrero liquidó casi $400 millones en cortos en un día. Esa cifra dice dos cosas: había muchas posiciones bajistas abarrotadas, y la volatilidad sigue siendo extrema. Quien esperaba estabilidad tras la corrección se equivocaba. El deleveraging puede ser ordenado, pero todavía no ha terminado.