¿Por qué Bitcoin sube cuando el BOJ marca tasas máximas en 31 años?

Patricia López · Bitcoin · 2026-09-19

El banco central japonés subió el viernes a 1.25%, pero el yen cayó más del 1% en 24 horas. Bitcoin ganó terreno donde en 2024 se hundió 20%.

El Banco de Japón subió su tasa de política monetaria a 1.25% el viernes 18 de septiembre, marcando el nivel más alto en 31 años. La reacción del mercado fue la contraria a la esperada: el yen se debilitó más del 1% en 24 horas, el par USD/JPY trepó a 157.65 y Bitcoin cerró la sesión del viernes en $80,861, ganando 5.8% en el día. Hoy sábado cotiza en $81,232, estable tras la subida.

Una subida de tasas debería fortalecer la moneda. No pasó. Los comentarios del gobernador Kazuo Ueda en la conferencia de prensa decepcionaron a quienes esperaban un tono más agresivo, y el voto dividido 7-2 —con dos miembros de la junta oponiéndose— sembró dudas sobre futuras alzas. El mercado leyó incertidumbre, no convicción, y vendió yenes.

El contraste con agosto de 2024

La pregunta que importa: ¿por qué Bitcoin no se desplomó como en agosto de 2024? Ese mes, un fortalecimiento abrupto del yen obligó a desenrollar masivamente el <abbr title="Estrategia que consiste en pedir prestado en una moneda con tasas bajas (yen) para invertir en activos de mayor rendimiento">carry trade</abbr>, posiciones baratas financiadas en yenes que alimentaban compras en acciones, bonos y criptomonedas. Bitcoin cayó cerca del 20% en días. Como ya publicamos, el riesgo del carry trade sigue vivo: Morgan Stanley estima unos $500,000 millones en posiciones abiertas.

Esta vez, la dinámica fue opuesta. A principios de septiembre, el yen se apreció 3.7% en tres sesiones (USD/JPY pasó de 160.39 a 154.50) y Bitcoin se mantuvo firme por encima de $79,000. El viernes, cuando el BOJ subió tasas, el yen cayó. No hubo pánico, no hubo desenrollamiento. La diferencia: ritmo gradual, señalización explícita del banco central y un dólar que se debilitaba por su cuenta.

¿Por qué Bitcoin sube cuando el BOJ marca tasas máximas en 31 años?

La Fed ya había movido ficha

Dos días antes, el miércoles 16 de septiembre, la Reserva Federal subió su tasa 25 puntos básicos a un rango de 3.75-4.00%. El análisis que publicamos antes de ambas reuniones mostraba que la reacción de Bitcoin a las decisiones del FOMC no sigue un patrón claro en los primeros minutos. Esta vez, la Fed subió como se esperaba y el mercado lo leyó como alivio: el ciclo de alzas podría estar terminando. Un día después, el dólar empezó a ceder terreno.

El viernes, cuando el BOJ cumplió con la subida pero dejó entrever que las próximas alzas no están garantizadas, el diferencial de tasas entre Estados Unidos y Japón se mantuvo favorable para carry trades controlados. La brecha sigue siendo amplia (2.5-2.75 puntos porcentuales), pero sin la volatilidad que en 2024 generó salidas masivas.

¿Qué dijo Ueda que el mercado no compró?

El gobernador reiteró el compromiso del banco con asegurar que la inflación no cruce el 2%, advirtiendo que «si se materializan riesgos de inflación por encima del 2%, podría tener impacto negativo en la economía de Japón». Pero no ofreció un cronograma claro de futuras subidas ni señaló urgencia para seguir endureciendo. El rendimiento del bono japonés a 2 años alcanzó 1.746%, máximo en más de 31 años, pero el yen no acompañó.

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Un dólar débil, el mejor aliado de Bitcoin

La clave no está en Tokio, está en el <abbr title="Índice que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de monedas principales">DXY</abbr>. Cuando el yen sube pero el dólar cae más, el balance neto favorece a activos de riesgo denominados en dólares. Esa dinámica se verificó el viernes: USD/JPY cayó a 155.44 durante parte de la sesión, presionando el DXY hacia 99.22. Bitcoin y Ethereum respondieron al alza.

El oro también subió, alcanzando hoy $4,415 (+0.37%). La plata ganó 1.04% a $65.42. Los metales preciosos y las criptomonedas comparten sensibilidad al dólar: cuando éste se debilita, ambos activos encuentran demanda. No es coincidencia que Bitcoin, oro y plata hayan subido al mismo tiempo que el yen se apreciaba frente al dólar.

Carry trade vigilado, no desarmado

El trauma de agosto de 2024 sigue vivo en la memoria del mercado. En aquel episodio, un movimiento rápido del yen generó un desenrollamiento desordenado de posiciones apalancadas. Esta vez, el BOJ subió de forma gradual y señalizada, el yen no se disparó y el carry trade siguió operando. Pero la amenaza persiste: si el banco central japonés acelera el ritmo de subidas o si el dólar se fortalece abruptamente, las posiciones financiadas en yenes podrían volver a desenrollarse.

Por ahora, el escenario es controlado. El Nikkei 225 subió 1.38% el viernes 18 de septiembre, cerrando en 65,018. Las acciones japonesas no mostraron pánico. Bitcoin tampoco. La coordinación entre la Fed y el BOJ —y la ausencia de sorpresas en ambas decisiones— mantuvieron la estabilidad que el mercado necesitaba para no repetir el episodio de 2024.

Mientras el dólar se mantenga débil y el yen no se dispare, Bitcoin conserva viento a favor. La decisión del BOJ le dio al mercado lo que necesitaba: una subida de tasas esperada, sin shock cambiario, y un gobernador que no prometió más de lo que puede cumplir. En ese contexto, la criptomoneda ganó terreno donde hace dos años se habría desplomado.