¿Cuándo deja el mercado de financiar una deuda que se duplica cada década?
Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-08-19
Estados Unidos alcanzó $40 billones de deuda nacional este miércoles, apenas cinco meses después de superar los $39 billones. El bono a 30 años marca máximos de 25 años y la pregunta ya no es si la cifra asusta, sino cuándo el inversor deja de comprar.
La deuda nacional de Estados Unidos alcanzó $40.05 billones este miércoles, según datos del Departamento del Tesoro. La marca llega apenas cinco meses después de que la cifra superara los $39 billones, confirmando una aceleración en el ritmo de endeudamiento que tiene al mercado de bonos cotizando yields en máximos no vistos desde principios de siglo.
Para poner la velocidad en perspectiva: en agosto de 2016 la deuda era $19.4 billones. En una década se duplicó. Pero el salto de $39T a $40T tomó menos tiempo que cualquier billón anterior en la historia reciente del país. Maya MacGuineas, presidenta del Committee for a Responsible Federal Budget, lo resume con claridad: tardó casi 200 años alcanzar el primer billón en 1981; hoy un billón adicional es cuestión de meses.
La velocidad del salto
El déficit de julio fue de $432.3 mil millones, el más alto mensual desde marzo de 2021. En los primeros diez meses del año fiscal 2026, Washington pidió prestados $1.8 billones, más de lo que acumuló en todo el año fiscal anterior. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que el déficit superará los $2 billones antes del cierre en septiembre, una cifra que solo encuentra precedente en los años de pandemia.
Parte de la aceleración proviene de ingresos tributarios por debajo de lo esperado, consecuencia de aranceles invalidados y menor actividad económica de la prevista al inicio del año. Pero la tendencia es anterior: desde 2016 el gasto federal superó consistentemente los ingresos, sin ajustes estructurales ni en administraciones demócratas ni republicanas.
El mercado empieza a cobrar
El Treasury a 30 años cerró el martes en 5.216%, el nivel más alto desde 2001 según el Committee for a Responsible Federal Budget. El bono a 10 años alcanzó 4.68%, máximo en 19 años. Este miércoles el 10 años operó en 4.653%, apenas por debajo del pico del día anterior, mientras el S&P 500 cerraba con leve alza del 0.21%.
La subasta de bonos a 30 años de la semana pasada mostró demanda más débil que el mes anterior, con un ratio bid-to-cover de 2.39 y los dealers primarios absorbiendo 11.5% de la emisión. No es pánico, pero sí señal de que el inversor está pidiendo más compensación por asumir $40 billones de pasivo federal.
El Departamento del Tesoro anunció esta semana que aumentará las recompras de bonos a largo plazo en los próximos meses, una jugada de Scott Bessent para contener la presión alcista en yields. Pero la medida tiene límites: comprar deuda propia con deuda nueva no resuelve el problema de fondo, solo lo aplaza.
Ratio deuda/PIB y la próxima batalla
La deuda representa 122% del PIB al primer trimestre de 2026, según cifras oficiales citadas por The Hill. En términos per cápita, cada estadounidense carga con aproximadamente $116,000 de deuda federal en julio pasado. La economía sigue creciendo —1.5% en el segundo trimestre— pero la pregunta ya no es si el ratio es alto, sino cuándo deja de ser sostenible para el mercado.
Margaret Spellings, presidenta del Bipartisan Policy Center, fue directa: la trayectoria fiscal actual es «claramente insostenible». El análisis del mismo centro proyecta que Estados Unidos alcanzará el límite de deuda vigente —fijado en $41.1 billones— entre finales del invierno y mediados del verano de 2027. Otras estimaciones, como la del Global Debt Clock, anticipan el techo alrededor de finales de febrero del año próximo.
Lo que significa que en seis a nueve meses Washington enfrentará otra batalla política por elevar el techo de deuda. Si no hay acuerdo legislativo antes, el Tesoro quedará sin autorización para emitir más pasivo, forzando recortes de gasto o un default técnico. La última vez que el país rozó ese límite, en 2023, los mercados castigaron con volatilidad y una rebaja de calificación crediticia. Esta vez la deuda es $7 billones más alta y el margen de maniobra, más estrecho.
El debate de fondo no es nuevo, pero la velocidad sí. Duplicar la deuda en una década mientras el crecimiento promedia apenas por encima del 1.5% anual deja poco espacio para emergencias. Y con yields en máximos de casi dos décadas, el mercado ya está diciendo que el pacto implícito entre inversor y Tesoro tiene precio. La pregunta es cuánto más alto puede subir antes de que algún comprador importante decida que 122% de deuda sobre PIB ya no compensa el riesgo.