Washington podría ser accionista de OpenAI: Trump replica modelo Intel

María González · Análisis y Opinión · 2026-10-02

El presidente confirmó que evalúa tomar participaciones en los labs de IA, igual que hizo con Intel. OpenAI ya ofreció un 5% en julio; Anthropic lo niega. El conflicto: regular y tener acciones al mismo tiempo.

Donald Trump confirmó este jueves que el gobierno de Estados Unidos podría tomar participaciones accionarias en OpenAI y Anthropic, replicando el modelo que aplicó con Intel en agosto de 2025. La declaración, publicada por TIME tras una entrevista realizada el lunes 28 de septiembre en la Casa Blanca, abre un debate que nadie ha cerrado: ¿puede Washington ser accionista de las empresas que se supone debe regular?

La respuesta de Trump fue directa cuando le preguntaron si haría con OpenAI y Anthropic lo mismo que con Intel: «I might. Maybe I could do that». Añadió que tiene «muchos acuerdos así» y que, aunque él no gana nada personalmente, «lo hice por Estados Unidos». Descartó nacionalizar los labs de IA, pero dejó la puerta abierta a convertir al gobierno en socio minoritario con retorno fiscal.

El precedente Intel: $8.900M por 9,9% y una valoración que ya ronda los $56.500M

El modelo al que Trump se refiere es el acuerdo cerrado con Intel en agosto de 2025: Washington comprometió $8.900 millones a cambio de 433,3 millones de acciones, equivalentes al 9,9% de la compañía. La participación es pasiva — sin asiento en la junta directiva ni derechos de gobernanza — y está diseñada para apoyar la producción local de semiconductores sin asumir control operativo.

Trump afirmó que ese acuerdo ha generado «como $60 o $70 mil millones», aunque reportes más recientes valoran la participación en $56.500 millones tras el anuncio en mayo de 2026 de un acuerdo preliminar entre Apple e Intel para manufactura de chips. Intel cerró el miércoles 30 de septiembre en $120, un alza de +258% en el último año según datos de FlickFlow, lo que convierte la apuesta gubernamental en uno de los movimientos más rentables de la administración Trump. La acción cotizaba este viernes en torno a $120, prácticamente plana.

Washington podría ser accionista de OpenAI: Trump replica modelo Intel

OpenAI abrió la puerta; Anthropic la cerró

OpenAI ofreció una participación del 5% al gobierno en julio de 2026, según reportó CNN en su momento. Esa participación valdría aproximadamente $42.600 millones, basándose en la valoración de $852.000 millones alcanzada en una ronda de financiación en marzo. Sam Altman, CEO de OpenAI, ha sido el más abierto a la fórmula de participación gubernamental desde 2025, argumentando que alinea incentivos entre innovación privada e interés nacional.

Anthropic, en cambio, negó públicamente estar discutiendo una participación estatal. La postura de Dario Amodei, su CEO, ha sido consistente: prefiere un marco regulatorio claro antes que una relación accionarial con el gobierno. La entrevista de Trump tuvo lugar un día después de que el presidente cenara con Amodei y su esposa, en una semana que incluyó reuniones con seis CEOs del sector para discutir el futuro regulatorio de la inteligencia artificial.

Nvidia también en la mira: «No dejaré que vendan chips sin darle un corte a EE.UU.»

Trump extendió el modelo a Nvidia, aunque en una variante distinta. Según la entrevista, le indicó a Jensen Huang, CEO de la compañía, que no permitiría vender ciertos chips «a menos que diera un porcentaje a Estados Unidos». No aclaró si se refiere a participación accionaria o a un <abbr title="Porcentaje sobre los ingresos de ventas específicas">reparto de ingresos</abbr> por ventas a mercados estratégicos como China, donde Nvidia enfrenta controles de exportación cada vez más estrictos.

Nvidia cerró el miércoles 30 de septiembre en $228,38, con una caída de -3% desde su máximo histórico de $235,47 registrado en las últimas 52 semanas. La acción cotizaba este viernes en torno a $230,86, con un alza de +1,09%, acumulando +22,6% en el último año.

Washington podría ser accionista de OpenAI: Trump replica modelo Intel

El conflicto que nadie resuelve: accionista y regulador al mismo tiempo

El modelo plantea una contradicción institucional que aún no tiene respuesta clara en la práctica. Si el gobierno es accionista de OpenAI, Anthropic o Nvidia, ¿cómo regula sin conflicto de intereses? Una participación pasiva elimina el control operativo, pero no la exposición financiera: cualquier decisión regulatoria que afecte valoraciones impactará directamente el patrimonio público.

El acuerdo con Intel funciona porque su objetivo es manufactura local de chips, no supervisión de modelos de IA con implicaciones de seguridad nacional. En IA, el gobierno está discutiendo reglas de <abbr title="Controles sobre la exportación de modelos avanzados de inteligencia artificial">exportación de modelos</abbr>, estándares de seguridad y umbrales de riesgo — temas donde una participación accionaria puede comprometer la independencia regulatoria.

Anthropic logró en agosto que el gobierno levantara controles de exportación sobre sus modelos más avanzados tras negociaciones, según reportó la compañía. OpenAI, Google y otros labs firmaron la semana pasada un compromiso voluntario de seguridad en IA que no incluye sanciones ni auditorías obligatorias. Si el gobierno entra como accionista en alguno de esos labs, ese marco voluntario pierde credibilidad: nadie cree que un socio regule con dureza a su propia inversión.

Qué sigue: las cifras están, las reglas no

Trump tiene el precedente (Intel), el interés declarado (OpenAI y Anthropic) y el argumento fiscal (rentabilidad de decenas de miles de millones). Lo que no tiene es un marco legal que resuelva el conflicto entre regular y poseer. El Congreso no ha legislado sobre participaciones estatales en empresas de IA, y los labs están divididos: Altman lo ve como oportunidad; Amodei, como riesgo.

La entrevista de TIME deja claro que Trump aplicará el modelo Intel donde pueda cerrarlo, con o sin consenso sectorial. La pregunta no es si Washington quiere ser accionista de la IA — es si los labs que aún no dijeron que sí podrán mantenerse al margen cuando el gobierno condicione acceso a contratos, datos o mercados estratégicos a cambio de una participación minoritaria.