Big Tech recorta recompras para invertir $755.000M en IA

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-05-11

Goldman Sachs proyecta un gasto récord de los cinco mayores hyperscalers en 2026, consumiendo la totalidad de sus flujos operacionales. Las recompras de acciones caen 64% interanual y pierden el rol de soporte de precio que tuvieron durante una década.

Los cinco mayores <abbr title="Empresas que operan infraestructura de computación en la nube a escala masiva">hyperscalers</abbr> —Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle— gastarán $755.000 millones en capex durante 2026, un salto de 83% interanual, según proyecciones publicadas el 7 de mayo por Ben Snider, estratega de Goldman Sachs. Ese gasto consumirá prácticamente el 100% de sus flujos de caja operacionales, dejando poco margen para devolver capital a los accionistas sin recurrir a deuda o quemar reservas de efectivo.

La consecuencia ya es visible: las <abbr title="Recompra de acciones propias por parte de la empresa, que reduce el número de títulos en circulación y suele sostener el precio">recompras de acciones</abbr> de estos cinco gigantes cayeron 64% interanual en el primer trimestre de 2026. Ahora destinan apenas el 20% de su gasto total a buybacks y dividendos, frente a un promedio histórico del 34% entre 2017 y 2022. Bloomberg reportó en febrero que, en el último trimestre reportado, Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta gastaron la menor cantidad combinada en recompras desde 2019.

Big Tech recorta recompras para invertir $755.000M en IA

El modelo de retorno accionario que se desmorona

Durante más de una década, las recompras de acciones han sido uno de los pilares más fiables para los inversores en Big Tech. Reducen la base de títulos en circulación, elevan el <abbr title="Beneficio por acción: utilidad neta dividida entre número de acciones">BPA</abbr> y, en mercados alcistas, actúan como soporte de precio. Ese mecanismo acaba de romperse. La rotación no es temporal: Goldman advierte que mantener los retornos sobre capital en los niveles actuales exigiría que los hyperscalers generen cerca de $1 billón en beneficio anual, más del doble del consenso de analistas para 2026, que apunta a $450.000 millones en ingresos de IA.

La narrativa es clara: quienes poseen acciones de estos cinco gigantes ya no pueden contar con el soporte estructural de las recompras. El retorno dependerá exclusivamente de la apreciación de precio, y esa apreciación exige que la apuesta en IA genere ingresos y márgenes que aún no están en los números. Como ya publicamos tras los resultados de Microsoft en abril, el mercado no está comprando la promesa sin cifras que la respalden.

La trampa de la deuda

Los hyperscalers ya no pueden financiar este nivel de gasto solo con <abbr title="Efectivo generado por las operaciones del negocio, antes de inversiones de capital">cash flow operacional</abbr>. Morgan Stanley proyecta que estas cinco compañías tomarán $400.000 millones en deuda nueva durante 2026, más del doble de los $165.000 millones que emitieron en 2025. Bank of America estima que destinarán cerca del 90% de su cash flow operacional a capex este año, frente al 65% en 2025.

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Goldman Sachs ofrece contexto histórico: para igualar la intensidad de gasto de la burbuja de telecomunicaciones de 1999, los hyperscalers necesitarían llegar a $700.000 millones en capex anual. Actualmente están en el 72% de esa intensidad. La magnitud es récord, pero aún no alcanza el nivel febril del dot-com. La diferencia: en 1999 las empresas gastaban sin ingresos; en 2026 estas cinco generan cash flow positivo masivo, pero lo consumen por completo.

El inversor que posee acciones de estos gigantes enfrenta ahora una apuesta binaria: o la infraestructura de IA genera retornos que justifiquen el gasto, o el modelo de soporte vía recompras desaparece sin reemplazo claro. Los fabricantes de chips y proveedores de infraestructura —beneficiarios directos del capex— podrían compensar con sus propias recompras lo que Big Tech deja de hacer, pero esa rotación de flujo aún no se refleja en los números. Mientras tanto, la deuda sube, los buybacks bajan y el <abbr title="Retorno sobre el capital invertido: métrica que mide la eficiencia con la que una empresa genera beneficio a partir del capital invertido">ROIC</abbr> depende de un futuro que todavía no factura.