LULU cae a 9.94x forward earnings pero Wall Street no la llama 'compra'

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-09-20

La acción cotiza en $98 tras perder 80% desde máximos. El múltiplo es el más bajo en años, pero ningún analista ha subido su rating: los recortes de guidance apuntan a un problema operativo, no solo de precio.

Lululemon cerró el viernes 18 de septiembre en $98.06, apenas por encima del mínimo de 52 semanas de $95.35. La acción cotiza a 9.94 veces las ganancias esperadas para el próximo año, un múltiplo que hace ocho años habría desatado una ola de recomendaciones de compra. Esta vez no: ningún analista ha movido su calificación a Buy tras la caída. El precio es bajo, pero el consenso sigue siendo Hold.

La pregunta no es si la acción está barata en términos absolutos, sino si está barata por una razón. Hace dos semanas escribimos sobre el desafío que heredaba Heidi O'Neill al asumir como CEO el 8 de septiembre. Desde entonces, la acción cayó otro 2.5% y Wall Street completó su ronda de rebajas sin que ninguna firma cambiara de opinión sobre el riesgo.

Cinco rebajas de target sin un solo upgrade

Tras el reporte de resultados del jueves 3 de septiembre, que llevó a la acción de $121.77 a $100.61 el viernes 4 (-17.4%), al menos cinco firmas recortaron sus objetivos de precio en los días siguientes. UBS bajó su target de $120 a $106, manteniendo Neutral. Citi cortó de $130 a $117, también Neutral, aunque reconoció que el <abbr title="Relación entre riesgo potencial y retorno esperado de una inversión">risk-reward</abbr> es "ligeramente más favorable" tras la caída. BNP Paribas Securities fue más duro: rebajó la calificación de Neutral a Underperform y recortó el precio objetivo de $179 a $88.

Goldman Sachs ajustó su target de $122 a $111, mientras BMO abrió cobertura directamente con rating Underperform. El consenso al 17 de septiembre, según datos del research, es Hold entre 21 analistas. Nadie apostó fuerte a favor.

Tres recortes de guidance en seis meses

El problema de fondo no es el múltiplo, es la trayectoria. Lululemon ha recortado su guidance tres veces desde marzo de 2026. En el reporte del 3 de septiembre, la compañía bajó su proyección de ingresos anuales a una caída de 5%-7%, desde la estimación anterior de crecimiento plano a caída del 1%. La guía de <abbr title="Earnings Per Share, ganancias por acción">EPS</abbr> pasó de $10.95-$11.15 a $9.48-$9.73, frente a los $13.26 ganados en el año fiscal 2025.

Cada recorte llegó después de un trimestre que superó las expectativas de ganancias pero decepcionó en ventas. El EPS reportado en Q2 fue $2.92, muy por encima del consenso de $1.82, pero $0.86 por acción vinieron de reembolsos arancelarios por violación del IEEPA. Sin ese beneficio único, las ganancias habrían sido $2.06, una caída del 33% interanual.

La compañía citó una desaceleración «mayor a la esperada» en categorías core, incluyendo leggings, su producto insignia. El management también reconoció que «comentarios negativos» en redes sociales afectaron el desempeño en el trimestre.

LULU cae a 9.94x forward earnings pero Wall Street no la llama 'compra'

¿Desaceleración temporal o deterioro estructural?

El debate de mercado no es si Lululemon sobrevive. La compañía mantiene un balance sin deuda y un <abbr title="Margen bruto, diferencia entre ingresos y costo de ventas expresada en porcentaje">gross margin</abbr> del 60.5%, una base sólida desde la cual intentar una recuperación. El problema es si la debilidad actual es coyuntural —un ciclo de producto fallido que se puede corregir— o si refleja un deterioro en la posición competitiva de la marca.

UBS señaló en su nota que el assortment de productos no resuena con los consumidores y que el tráfico está débil. No esperan que la compañía resuelva los problemas core pronto. David Swartz, analista senior de Morningstar, comentó que «tiene sentido» que la compañía «establezca expectativas bajas en este punto porque hay mucha incertidumbre, y no hay razón para poner números demasiado agresivos y difíciles de cumplir».

La ownership institucional también ha mostrado señales. Los hedge funds con posiciones en Lululemon cayeron a 51 fondos desde 61 en el trimestre anterior. Menos dinero institucional, más apuestas cortas, y un consenso que prefiere esperar a que alguien más tome riesgo primero.

El trabajo de O'Neill empieza desde abajo

Heidi O'Neill asumió como CEO el 8 de septiembre con más de tres décadas de experiencia en retail deportivo. En Nike ayudó a llevar la compañía de $9B a más de $45B en ingresos. Pero las expectativas iniciales —producto renovado, expansión en footwear, impulso en China— chocan ahora con una realidad mucho más complicada: tráfico débil, categorías core fallidas, y tres recortes consecutivos de guidance.

La guidance para Q3 del año fiscal 2026 proyecta ingresos de $2.29B-$2.32B, una caída del 10%-11% interanual. El punto medio de $2.305B está muy por debajo del consenso previo de $2.53B. Si esa proyección se cumple, será el cuarto trimestre consecutivo en el que la compañía desacelera.

Citi observó que la visibilidad para el año fiscal 2027 es «muy poco clara». BNP Paribas llevó su target a $88, implicando todavía un 10% de caída adicional desde los niveles actuales. Para que Wall Street cambie de opinión, no bastará con un múltiplo bajo: necesitarán ver que las ventas comparables dejan de caer, que el tráfico vuelve, y que la narrativa en redes cambia de dirección. Eso aún no ha pasado.