Samsung estudia una recompra de 90 billones de won tras pactar bonos
Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-06-24
El fabricante coreano anunció hoy que estudia un programa de 90 billones de won para financiar compensación en acciones a empleados. La medida llega cinco semanas después del mayor acuerdo laboral de su historia.
Samsung Electronics confirmó este miércoles que evalúa un plan de recompra de acciones por 90 billones de won (58.710 millones de dólares), según comunicó la agencia surcoreana Yonhap. El programa financiaría compensación en acciones vinculada al desempeño de empleados en 2026, consolidando la estrategia de retención de talento tras el acuerdo laboral histórico alcanzado en mayo. La compañía aún no ha confirmado cronograma ni monto definitivo; promete detalles en hasta un mes.
El anuncio llega cinco semanas después de que Samsung cerrara in extremis un pacto con su sindicato para evitar una huelga de 18 días que habría paralizado la producción de chips en pleno boom de demanda por <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>. El 27 de mayo, con 95,5% de participación entre 65.593 trabajadores habilitados, el 73,7% aprobó un acuerdo que incluye un aumento salarial promedio del 6,2% y un sistema especial de bonificaciones sin techo para la división de semiconductores.
Bonos de 340.000 dólares en promedio
La pieza central del acuerdo es una bonificación equivalente al 10,5% del beneficio operativo de la división de semiconductores (DS), sin límite máximo de pago. Según cálculos de Bloomberg basados en los términos propuestos, trabajadores de esa unidad recibirían en promedio 513 millones de wones (340.000 dólares) — más de tres veces el salario anual promedio de 158 millones de wones que ganaron en 2025.
Ahí entra la recompra. Samsung necesita acciones propias para financiar esos bonos, pero también debe satisfacer a un mercado de capitales que venía de ver caer la cotización desde 353.500 won el viernes 20 de junio hasta 310.000 won el cierre del lunes 23, en medio del pánico general en el sector tecnológico coreano que ya cubrimos esta semana. Un programa de recompra de esta magnitud funciona como señal dual: retención de talento vía acciones + devolución de capital a inversores.

Fractura interna: 600 millones para chips, 6 para móviles
El acuerdo genera una brecha brutal dentro de Samsung. Empleados del negocio de memoria podrían recibir cerca de 600 millones de wones, mientras trabajadores de móviles, televisores o electrodomésticos se quedarían en torno a 6 millones, según reportó Fanáticos del Hardware a mediados de junio. Esa diferencia de cien veces entre divisiones crea una tensión cultural que ningún comunicado corporativo puede disimular.
La medida llegó después de que SK Hynix pactara el año pasado con su sindicato una subida salarial del 6%, eliminara el tope a las primas y acordara destinar el 10% del beneficio operativo a incentivos. Más de 200 ingenieros de Samsung se fueron a SK Hynix en los cuatro meses posteriores a ese acuerdo, según reportó Xataka en junio. Jensen Huang, CEO de Nvidia, entró en la polémica: «Los trabajadores deben cobrar lo máximo posible», declaró a Bloomberg hace tres semanas.
- Objetivos de ganancias vinculados: 200 billones de won anuales entre 2026 y 2028; 100 billones anuales entre 2029 y 2035.
- Mediación estatal: Kim Young-hoon, ministro de Trabajo, medió en las negociaciones para evitar impacto macroeconómico — Samsung genera el 12,5% del PIB surcoreano.
- Contexto financiero: el fabricante multiplicó casi por seis su beneficio neto en el primer trimestre de 2026, hasta 57,2 billones de wones (31.790 millones de dólares), gracias a la demanda de chips de alta velocidad para IA.

Elegir entre talento y accionistas ya no es opción
La decisión de Samsung refleja una tensión estructural: en el mercado de semiconductores de 2026, las grandes tecnológicas no pueden elegir entre retener ingenieros o devolver capital — tienen que hacer ambas cosas al mismo tiempo. La presión competitiva por talento especializado en <abbr title="High Bandwidth Memory, memoria de alto ancho de banda">HBM</abbr> y diseño de chips para IA es tan alta que las concesiones salariales dejaron de ser opcionales. Pero el mercado de capitales tampoco acepta que una empresa con beneficios récord cierre el grifo de las recompras.
El plan de bonificaciones tiene duración de diez años e incluye objetivos de beneficio escalonados. Si Samsung alcanza las metas, habrá transferido una porción significativa de las ganancias del negocio de semiconductores directamente a los empleados que fabrican los chips. En paralelo, la recompra de 90 billones alimenta ese esquema sin reducir el <abbr title="Número de acciones disponibles para inversores">free float</abbr> de forma permanente — las acciones recompradas se redistribuyen como compensación, manteniendo la estructura de capital en equilibrio técnico.
Mientras tanto, los semiconductores siguen representando el 35% de las exportaciones de Corea del Sur, y cualquier interrupción en la cadena de suministro — ya sea por huelga o por fuga de talento — tiene impacto global inmediato. Samsung evitó la primera; ahora intenta contener la segunda con cheques de seis cifras en acciones propias. El costo: 90 billones de won y una fractura interna que tardará años en cerrarse.