SpaceX arranca IPO de $75.000 millones con valuación objetivo de $1,75 billones

Lucas Montero · Empresas y Resultados · 2026-04-01

La empresa de Elon Musk presentó hoy el registro confidencial ante la SEC. Si sale a cotizar en junio con esa cifra, triplicará el récord de Saudi Aramco y superará a OpenAI.

SpaceX presentó este 1 de abril su documentación de <abbr title="Oferta Pública Inicial, el proceso por el que una empresa privada empieza a cotizar en bolsa">IPO</abbr> confidencial ante la Securities and Exchange Commission (SEC). La empresa busca recaudar $75.000 millones con una valuación de $1,75 billones, según Bloomberg y CNBC. Si mantiene esas cifras hasta el cierre, triplicará el récord histórico: los $29,4 mil millones que levantó Saudi Aramco en 2019.

La presentación confidencial permite a SpaceX negociar con la SEC sin revelar aún el prospecto completo. El documento S-1 formal se espera en abril o principios de mayo; la cotización, en junio de 2026. Eso colocaría a SpaceX como la primera de una oleada de mega-IPOs tech que incluye a OpenAI y Anthropic.

SpaceX arranca IPO de $75.000 millones con valuación objetivo de $1,75 billones

Margen de software, negocio de cohetes

SpaceX generó aproximadamente $8.000 millones en EBITDA el año pasado sobre ingresos de entre $15.000 y $16.000 millones, según The Information. Eso arroja un margen EBITDA cercano al 50%, comparable al de empresas de software como Microsoft o Salesforce, no al de aerospace tradicional (Boeing opera con márgenes EBITDA en el rango del 5-10% en años buenos).

La clave está en Starlink, la unidad de internet satelital. A finales de 2025 reportó 9,2 millones de suscriptores activos, el doble que 15 meses antes, y superó $10.000 millones en ingresos anuales. Analistas de Quilty Space y Bloomberg proyectan que Starlink facturará entre $15.900 y $24.000 millones en 2026. Ese negocio recurrente es lo que permite a SpaceX cotizar como tech, no como contratista de defensa.

El retail entra con peso

SpaceX está considerando asignar el 30% de las acciones de la IPO directamente a inversores minoristas, según CNBC. Eso triplica el estándar de Wall Street (10%) y convierte esta oferta en algo más parecido a un evento cultural que a una colocación institucional tradicional. Más volumen retail implica más volatilidad en las primeras sesiones, pero también democratiza el acceso a un nombre que hasta ahora solo estaba disponible en mercados secundarios privados a precios prohibitivos.

Elon Musk mantendrá el control operativo: posee aproximadamente el 42% del voto con cerca del 54% de participación económica, según el research. La estructura de capitalización está diseñada para preservar esa autoridad tras la salida a bolsa. En la práctica, los accionistas públicos tendrán exposición económica, pero poca voz en decisiones estratégicas.

SpaceX arranca IPO de $75.000 millones con valuación objetivo de $1,75 billones

OpenAI queda atrás

Hace pocas semanas publicamos que OpenAI cerró una ronda privada de $122.000 millones y prepara su propia IPO. Ese proceso parecía el más grande del ciclo tech. SpaceX lo deja en segundo plano: $75.000 millones en una sola colocación pública frente a los $40.000-$50.000 millones que se esperan de OpenAI cuando salga.

La diferencia clave: SpaceX ya es rentable y genera caja. OpenAI sigue quemando capital mientras escala. Wall Street históricamente paga primas más altas por crecimiento con <abbr title="Flujo de efectivo disponible después de gastos operativos e inversiones">free cash flow</abbr> positivo que por promesas de rentabilidad futura.

21 bancos, un sindicato récord

Morgan Stanley, Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup actúan como gestores principales del sindicato, que reúne al menos 21 bancos en total. El nombre en clave del proyecto interno es «Apex». Las comisiones de colocación en una operación de este tamaño rondarán entre el 1% y el 2%, lo que implica entre $750 millones y $1.500 millones repartidos entre los bancos.

El timing no es casual. SpaceX llega a mercado tras fusionarse con xAI en febrero, integrando la división de inteligencia artificial de Musk dentro de la estructura corporativa. Esa fusión revalorizó internamente a la empresa de $800.000 millones (valuación de finales de 2025) a $1,25 billones. Ahora, dos meses después, busca añadir otros $500.000 millones en la salida pública.

Kat Liu, de IPOX, lo resume: «La empresa parece diferenciada... El negocio es operacionalmente maduro, tecnológicamente adelantado y rentable». Pero el test real llegará cuando Wall Street deba justificar una valuación equivalente a 110 veces los ingresos de 2025. Tesla cotiza actualmente en torno a 8-10 veces ventas; Nvidia, cerca de 20x. SpaceX pide que el mercado le pague como si fuera el próximo monopolio de infraestructura espacial y conectividad global.

Si mantiene el calendario, en junio sabremos si esa apuesta tiene comprador. Mientras tanto, el prospecto S-1 que publique en las próximas semanas revelará qué compromisos regulatorios, contratos de defensa y deuda lleva SpaceX bajo el capó. Los inversores institucionales revisarán cada línea; el retail, probablemente, solo mirará el ticker y el nombre de Musk.