Goldman: el Golfo pierde el 57% de su petróleo y tardará meses

Lucas Montero · Materias Primas · 2026-04-24

Goldman Sachs calcula que la región ha perdido 14.5 millones de barriles diarios desde febrero. Incluso con Ormuz abierto, volver a la normalidad tomaría meses.

La producción de petróleo del Golfo Pérsico ha caído 14.5 millones de barriles diarios este mes, un 57% por debajo de los niveles previos a la guerra con Irán. Así lo calcula Goldman Sachs en un análisis publicado el 23 de abril, donde advierte que incluso si el Estrecho de Ormuz reabre, la recuperación tomaría «unos pocos meses» bajo condiciones ideales de seguridad.

El equipo liderado por Daan Struyven deja claro que esas condiciones —reapertura completa y segura del Estrecho, sin ataques renovados a infraestructura petrolera— no están garantizadas. La cifra de 14.5 millones representa la mayor disrupción de suministro petrolero jamás registrada, superando el embargo de la <abbr title="Organización de Países Exportadores de Petróleo">OPEC</abbr> de 1973 y la invasión iraquí de Kuwait en 1990.

El desglose: Arabia Saudita e Iraq, los más golpeados

Los datos de marzo mostraban cortes de producción estimados en ~500.000 barriles diarios para Irán, ~3 millones para Iraq, ~800.000 para Kuwait, ~300.000 para Qatar, ~2.1 millones para Arabia Saudita y ~1.3 millones para Emiratos Árabes Unidos. Esa suma rondaba los 8 millones de barriles diarios.

Pero la cifra de abril —14.5 millones— refleja un agravamiento notable. El conflicto ha escalado desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán y asesinaron al líder supremo Ali Khamenei. Desde el 13 de abril, EE.UU. mantiene un bloqueo naval de puertos iraníes, generando un «doble bloqueo» del Estrecho que Irán controla por el lado persa.

La trampa logística: sin barcos, no hay recuperación rápida

Goldman identifica dos restricciones críticas para cualquier recuperación futura: capacidad de transporte y caudales de pozos. La capacidad vacía de buques tanque en el Golfo ha caído aproximadamente 50%, unos 130 millones de barriles, desde el inicio de la guerra.

Eso significa que incluso si el Estrecho reabre hoy, no hay suficientes buques disponibles en la región para reactivar flujos a niveles normales de inmediato. El banco calcula que la normalización llevaría «unos pocos meses», asumiendo que no haya nuevos ataques a terminales o instalaciones de carga.

El Estrecho, de nuevo cerrado

Irán volvió a cerrar el Estrecho el 18 de abril tras amenazar hacerlo en respuesta al bloqueo estadounidense de sus puertos. El tráfico sigue muy por debajo de niveles normales: solo 8 buques cruzaron el miércoles 22 de abril —incluidos 3 buques cisterna—, comparado con más de 100 buques diarios antes de la guerra.

La Guardia Revolucionaria Islámica anunció que el Estrecho no volvería a su «estado anterior» mientras persista el bloqueo estadounidense impuesto el 14 de abril. Washington, por su parte, no ha dado señales de levantar las restricciones navales.

Goldman mantiene sus proyecciones de precio pese al shock

Goldman Sachs mantiene sus pronósticos anuales de Brent a $83/barril y WTI a $78/barril para 2026. Para el segundo trimestre, el banco proyecta Brent promedio de $90/barril y WTI de $87/barril, tras reducir estas estimaciones en abril por el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.

Esas proyecciones asumen una eventual normalización, pero el timing y las condiciones siguen siendo inciertos. Si el Estrecho permanece cerrado más allá de junio, otros análisis —como el de Macquarie Group, que asignó inicialmente 40% de probabilidad a un escenario de $200/barril, aunque revisó esa estimación a 20% a principios de abril— podrían ganar tracción.

Por ahora, Goldman apuesta a que la diplomacia y la logística terminarán reabriendo el flujo. Pero con la mitad de los buques tanque fuera de servicio y la producción del Golfo operando a menos de la mitad, volver a la normalidad no será cuestión de días ni semanas.