MP Materials invierte $1.25 mil millones en Texas para imanes de tierras raras

María González · Materias Primas · 2026-02-26

La planta de Northlake producirá 7,000 toneladas anuales de imanes NdFeB desde 2028. El Pentágono compró toda la producción por una década con precio mínimo garantizado.

MP Materials invierte $1.25 mil millones en una nueva planta de imanes de tierras raras en Northlake, Texas. La instalación arranca obras de forma inminente y estará operativa en 2028, según anunció la compañía este jueves. Creará más de 1,500 empleos directos de manufactura e ingeniería y producirá 7,000 toneladas métricas de imanes NdFeB (neodimio-hierro-boro) al año.

Con esta segunda planta en el norte de Texas, la producción total de MP Materials llegará a 10,000 toneladas métricas anuales. La compañía ya opera una instalación en Fort Worth desde 2025 con capacidad de 1,000 toneladas anuales; la nueva planta, bautizada como "10X", multiplica por siete esa capacidad.

Los imanes NdFeB son componentes críticos para motores de vehículos eléctricos, drones militares, turbinas eólicas, centros de datos de IA y sistemas de defensa avanzados. Estados Unidos dependía históricamente de importaciones chinas para más del 95% de su demanda.

La apuesta de $1.25 mil millones

El proyecto ocupa un sitio de 120 acres en Northlake, a menos de 10 millas de la planta Independence en Fort Worth. La ingeniería y adquisición de equipo ya están en marcha. La comisión está prevista para 2028, según el comunicado oficial de MP Materials.

Texas puso sobre la mesa un paquete de incentivos de aproximadamente $200 millones durante más de una década. El Estado de Texas, el Condado de Denton y la Ciudad de Northlake combinaron esfuerzos; el paquete incluye más de $66 millones del Texas Enterprise Fund y el Texas Semiconductor Innovation Fund.

James Litinsky, fundador y CEO de MP Materials, declaró que la compañía está "avanzando objetivos clave bajo nuestra asociación público-privada con el Departamento de Guerra y acelerando la independencia estadounidense en tierras raras e imanes con enfoque en velocidad, ejecución y entrega".

El senador Ted Cruz resumió la apuesta: "El Partido Comunista Chino representa la amenaza de seguridad nacional más aguda para Estados Unidos, sin embargo permanecemos dependientes del PCCh para minerales críticos. MP Materials está construyendo la infraestructura necesaria para deshacer esa dependencia y reforzar la seguridad nacional estadounidense".

China controla el 93% de la manufactura de imanes

El dominio chino en la cadena de tierras raras es aplastante. Según datos del Center for Strategic and International Studies (CSIS) y el Servicio Geológico de EE.UU., China controla:

Estados Unidos restauró capacidades de producción de extremo a extremo en 2024-2025 por primera vez en décadas, cuando la planta Independence comenzó a producir metal, aleación y magnetos terminados. Antes de eso, el país dependía de importaciones para prácticamente todo el ciclo.

La nueva planta 10X no solo aumenta volumen; consolida el norte de Texas como un hub de manufactura de tierras raras con dos instalaciones a menos de 10 millas de distancia. General Motors y Apple ya son clientes confirmados de Independence; GM acordó en 2021 que MP Materials suministraría producción de Texas para motores eléctricos de más de una docena de modelos usando su plataforma Ultium.

De Mountain Pass a Fort Worth: la cadena completa

MP Materials opera la mina Mountain Pass en California, la única mina de tierras raras a escala comercial en Estados Unidos. El material extraído allí se procesa y luego se envía a las plantas de Texas para la manufactura de imanes.

La cadena funciona así: extracción en California, separación y procesamiento in situ, transporte a Texas para conversión en metal y aleación, y finalmente manufactura de imanes NdFeB terminados. La compañía controla toda la secuencia dentro de territorio estadounidense.

Con 10X operativa, MP Materials tendrá capacidad para producir 10,000 toneladas métricas anuales de imanes terminados. La cifra no es trivial: representa un salto cuantitativo en la capacidad estadounidense para abastecer sectores estratégicos sin recurrir a importaciones asiáticas.

Qué está en juego

Los imanes NdFeB no son un commodity más. Son el corazón de los motores de vehículos eléctricos, de los servidores de centros de datos que entrenan modelos de IA, de turbinas eólicas offshore y de sistemas de guiado de misiles. Sin ellos, la transición energética se frena, la IA no escala y la defensa depende de proveedores extranjeros.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró que la inversión "expandirá dramáticamente la manufactura doméstica de imanes de tierras raras para reducir dependencia de cadenas de suministro extranjeras". No es retórica: hasta 2024, Estados Unidos no producía imanes NdFeB a escala comercial en su propio territorio.

El acuerdo con el Departamento de Defensa garantiza demanda estable y precio mínimo por una década. Traducción práctica: MP Materials no asume riesgo de mercado en esta planta; el Pentágono compra todo con piso de precio. Es una apuesta de seguridad nacional con balance garantizado.

Para el lector que opera: esta jugada no cambia el precio del neodimio mañana, pero sí reconfigura la cadena de suministro global en el horizonte de tres años. China seguirá dominando el mercado mundial, pero Estados Unidos habrá blindado su demanda crítica. El riesgo geopolítico de corte de suministro —como el que Pekín ya usó con Japón en 2010— pierde fuerza en el lado estadounidense.

La obra arranca ahora. En 2028, Estados Unidos producirá 10,000 toneladas de imanes NdFeB al año desde territorio propio. Hace dos años, producía cero.