Los chips suben 39% en 16 días, su racha más larga desde 1994

Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-04-23

El índice de semiconductores suma la racha ganadora más larga desde 1994. Fundamento hay, pero las mismas manos que vendieron en pánico ahora recompran a valoraciones extremas.

El Índice de Semiconductores de Filadelfia cerró el miércoles 22 de abril con una subida del 2,7%, sumando más de 13 días consecutivos de ganancias. Es la racha más larga en la historia registrada del índice, que comenzó a cotizar en 1994. En esas sesiones, el SOX acumuló una ganancia de aproximadamente 30%, poniendo abril en camino de convertirse en su mejor mes desde febrero de 2000, hace 26 años.

Los números son contundentes, pero el timing cuenta otra historia. En marzo, los ETF de semiconductores registraron salidas récord; inversores huyeron del sector mientras el petróleo superaba los $100 por el cierre del Estrecho de Ormuz. Ahora, en abril, esos mismos vehículos absorben la entrada mensual más grande de su historia: $5.450 millones combinados entre el SOXX de iShares y el SMH de VanEck. La pregunta no es si hay rally; es si llega tarde.

Los flujos marcan pánico invertido

El <abbr title="Exchange-Traded Fund, fondo cotizado que replica un índice o cesta de activos">ETF</abbr> SOXX, que rastrea el SOX, subió 27,7% en abril hasta la fecha, eclipsando cada ganancia mensual desde su lanzamiento en julio de 2001. En ese periodo ha recibido $2.050 millones en entradas netas, más del doble de su récord mensual previo. El VanEck Semiconductor ETF (SMH) añadió $3.400 millones, también récord del fondo.

Marzo fue lo contrario: salidas masivas mientras el conflicto con Irán congelaba el apetito por riesgo. Cuando el petróleo cayó por debajo de $90 y Teherán anunció la tregua el viernes 17 de abril, los semiconductores —el sector más castigado durante el conflicto— rebotaron con más fuerza que el resto del mercado. El resultado: los inversores que vendieron en pánico a precios bajos ahora recompran cerca de <abbr title="Nivel de precio más alto alcanzado en los últimos 52 semanas de cotización">máximos de 52 semanas</abbr>.

Los chips suben 39% en 16 días, su racha más larga desde 1994

El fundamento existe, pero la euforia también

La demanda de infraestructura de inteligencia artificial no es promesa; es backlog real. Bloomberg Intelligence estima que los ingresos del sector de semiconductores podrían crecer aproximadamente 57% en 2026, el doble del ritmo esperado para el sector tecnológico general y muy por delante del 9,3% proyectado para el S&P 500.

TSMC reportó el 10 de abril un salto del 35% en ingresos de primer trimestre, y analistas de SemiAnalysis citados por CNBC pronostican que la foundry taiwanesa superará su objetivo de crecimiento anual del 30%. Micron ha elevado precios entre 30% y 50% en algunas líneas de producto; su memoria de ancho de banda alto está completamente reservada hasta 2026, con órdenes extendiéndose a 2027. Ese tipo de <abbr title="Cartera de pedidos comprometidos y confirmados que aún no se han entregado">backlog</abbr> da certeza rara en fabricantes de chips.

Nvidia, que acumula una ganancia del 1.200% en los últimos cinco años y una capitalización de aproximadamente $4.9 billones, sigue siendo el ancla del índice. Broadcom suma 800% en el mismo periodo; Micron, 460%; AMD, 260%. El rally de abril no nace de la nada: estas empresas están construyendo la infraestructura que alimenta ChatGPT, los modelos de lenguaje y el <abbr title="Gasto de capital, inversión en activos físicos como fábricas, equipos o infraestructura">capex</abbr> récord de las grandes tecnológicas.

Valoraciones extremas y señales técnicas de techo

El problema no es la tesis; es el precio. Astera Labs, una de las estrellas del rally, cotiza con un <abbr title="Price-to-Earnings, ratio que divide el precio de la acción entre las ganancias por acción">P/E</abbr> de 142,7 y un <abbr title="Ratio que divide la capitalización de mercado entre los ingresos totales de la empresa">price-to-sales</abbr> de 34,9. Son múltiplos que solo se sostienen si la empresa sigue entregando expansión rápida de ingresos y ganancias trimestre tras trimestre. Cualquier tropiezo dispara la corrección.

Y los insiders no están comprando la narrativa. En los últimos tres meses, directivos de Astera Labs han vendido $88,5 millones en acciones. No se reportan compras de insiders en el mismo periodo. Cuando quienes conocen el negocio desde dentro venden mientras el mercado compra con euforia, la señal merece atención.

Los chips suben 39% en 16 días, su racha más larga desde 1994

El patrón técnico refuerza la cautela: grandes entradas de capital en un sector que todavía está en territorio de sobreventa en el gráfico semanal crean divergencia. La historia del SOX muestra que esa configuración —<abbr title="Tendencia alcista sostenida impulsada por compras sucesivas">momentum</abbr> extremo combinado con flujos récord— suele marcar topes, no inicios de tendencia.

El contexto geopolítico que nadie quiere recordar

El reset de semiconductores no comenzó con un earnings beat ni con un upgrade de analistas. Comenzó cuando el petróleo cayó por debajo de $90 tras la tregua de Irán anunciada el viernes 17 de abril. El conflicto que arrancó el 28 de febrero había cerrado el Estrecho de Ormuz, empujado el crudo por encima de $100 y congelado el apetito por activos de riesgo tecnológicos. Cuando esa presión se alivió, los semiconductores —los más vendidos durante el pánico— rebotaron más fuerte.

Pero esa tregua tiene plazo: 45 días. Si el conflicto se reaviva o el petróleo vuelve a dispararse, el sector que más subió será el primero en corregir. La exposición geopolítica no desapareció; está aparcada. Y la concentración de manufactura en Taiwán sigue siendo un riesgo estructural que el mercado ignora cuando sube, pero castiga cuando baja.

El consenso de Wall Street en el SOXX marca «Strong Buy»: 25 compras, 4 holds y 1 venta en los últimos tres meses, según TipRanks. El precio objetivo promedio de los analistas es $426,93 por acción, sugiriendo que la valoración actual está cerca de lo justo según las proyecciones. Pero las proyecciones asumen que el crecimiento del 57% se cumple sin tropiezos, que la demanda de IA no se satura y que no hay shocks geopolíticos en el horizonte. Tres suposiciones grandes para un rally de 16 días.