Yields a 4.85% tras compra de Tesoro por $6B

Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-09-11

El bono a 10 años tocó su máximo en casi tres años el jueves pese a la intervención. El mercado esperaba $10.000 millones; Bessent entregó $6.000 millones y el crudo subió más rápido que la fe en el programa.

El rendimiento del <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia para hipotecas y crédito corporativo">T-note a 10 años</abbr> alcanzó 4.85% el jueves 10 de septiembre, su nivel más alto desde octubre de 2023, pese a que el Departamento del Tesoro recompró $6.000 millones en bonos el mismo día. El programa de liquidez triplicó el monto habitual de compras, pero el mercado lo interpretó como insuficiente y siguió vendiendo deuda de largo plazo.

La operación duró veinte minutos y cerró a las 2 p.m. del jueves. El Tesoro ofreció comprar hasta $6.000 millones, pero solo aceptó $5.200 millones de los $10.500 millones que los dealers presentaron. Resultado: poco menos de la mitad del papel ofrecido encontró comprador en el gobierno, y el resto quedó en manos privadas con precios más bajos y <abbr title="Retorno anual que paga un bono hasta su vencimiento">yields</abbr> más altos.

Expectativas de $10.000 millones chocaron con la realidad

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había sembrado expectativas de una intervención mayor en declaraciones previas. Robert Tipp, estratega jefe de inversión y jefe de bonos globales en PGIM Credit, resumió el sentimiento: «El mercado esperaba entre seis y diez mil millones, y vinieron al extremo inferior de las expectativas». El anuncio llegó el miércoles 9 de septiembre; al día siguiente, la ejecución confirmó que el Tesoro no se estiró.

Yields a 4.85% tras compra de Tesoro por $6B

Mientras el Tesoro intentaba apagar el fuego en la curva larga, el WTI subió +2.76% el miércoles hasta $97.26 por barril, y el Brent cotizó $109.51 el jueves, un alza de +0.04% tras rebasar los $100 por primera vez desde finales de julio. El crudo tocó el jueves su máximo desde el 19 de mayo, impulsado por la escalada militar entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico. Irán lanzó misiles contra buques de guerra estadounidenses y petroleros; Estados Unidos atacó buques iraníes. Trump advirtió que el conflicto no terminará antes de las elecciones de noviembre.

Ese salto en energía alimentó expectativas de inflación más rápido de lo que la compra de bonos pudo enfriarlas. El dato de CPI de agosto se publicó esta mañana (viernes 11 de septiembre), y el mercado ya estaba posicionado para una lectura caliente tras el repunte del crudo.

La Fed vuelve al centro: 71% de probabilidad de subida

El mercado de futuros de fondos federales ahora asigna 71% de probabilidad a un alza de 25 puntos básicos en la reunión de la próxima semana, frente al 61% que marcaba antes del reporte PPI. Los yields más altos refuerzan los diferenciales de tasas del dólar frente a otras divisas, lo que explica la recuperación del DXY desde su mínimo de 2.5 semanas el miércoles.

Yields a 4.85% tras compra de Tesoro por $6B

La aritmética es clara: si el <abbr title="Índice ponderado del dólar frente a una cesta de seis divisas principales">DXY</abbr> subió +0.06% el miércoles tras el anuncio, fue por short covering (cierre de posiciones cortas) de traders que esperaban una intervención mucho más agresiva. Cuando el programa resultó ser apenas el triple de lo normal —y no el quíntuple o más—, esas posiciones volvieron a presionar al alza los yields.

Bessent desafía al mercado del yen mientras pierde control sobre los Treasuries

El martes 8 de septiembre, un día antes de anunciar la compra de bonos, Bessent había desafiado a los traders a apostar contra un yen más fuerte. En un evento en la Southern Methodist University de Texas, declaró: «Yo soy la banca ahora, así que cuando intervenimos con el yen japonés, tengo bastante buen conocimiento de lo que van a hacer los japoneses, del Banco de Japón, de los responsables de la política japonesa». El comentario buscaba señalar coordinación con Tokio de cara a la reunión del Banco de Japón del 17-18 de septiembre, en la que se espera una posible subida de tasas.

Pero mientras Bessent presionaba por un yen más caro, el mercado de Treasuries le recordó que el déficit fiscal estadounidense no se arregla con operaciones de veinte minutos. El crudo siguió subiendo, los yields siguieron subiendo, y la narrativa de control que Bessent intentó proyectar se diluyó en la realidad de la oferta y la demanda de bonos.

La combinación de inflación de energía, expectativas de Fed restrictiva y déficit fiscal estructural deja poco margen para que un programa de compras aislado cambie la dirección de los yields. El próximo dato clave es el CPI de agosto, publicado esta mañana; si confirma presión inflacionaria, la ventana para un hold (mantener tasas) de la Fed se cierra del todo.

El mercado ya está descontando una subida. Los yields en 4.94% esta mañana (viernes 11 de septiembre, según datos en tiempo real) reflejan que la compra del Tesoro no logró cambiar la narrativa. Bessent triplicó el programa normal; el crudo subió más rápido. El mercado eligió al ganador.