Bessent confirma alza del BOJ con información privilegiada sobre el yen
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-08-31
El Secretario del Tesoro de EE.UU. dijo hoy que tiene información que el mercado no conoce y que Japón actuará para fortalecer el yen. El mercado ya da 74% de probabilidad a una subida en septiembre.
Scott Bessent, Secretario del Tesoro de Estados Unidos, afirmó este lunes que posee «información que el mercado no tiene» y que el gobierno japonés y el Banco de Japón (BOJ) tomarán medidas que llevarán a un yen más fuerte. La declaración, realizada durante la cumbre del G20 en Asheville (Carolina del Norte), empujó al USD/JPY a 159.69, con una caída del 0.23% desde el cierre del viernes en 160.07. El mercado interpreta las palabras de Bessent como confirmación de que el BOJ subirá tasas en su reunión del 17-18 de septiembre: los overnight index swaps precifican ahora 74% de probabilidad para un alza de 25 puntos básicos.
Cuando se le preguntó si esa acción significaba subir tasas de interés, Bessent respondió a CNBC: «Creo que el mercado lo está precificando ahora». Un día antes, el domingo, había declarado a Reuters que espera que el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, «haga lo correcto» en política monetaria para combatir la debilidad del yen. Las declaraciones se produjeron en el marco del encuentro de líderes financieros del G20, donde Bessent tiene previsto reunirse con Ueda.
Un mes después de la intervención conjunta
El 31 de julio, Japón y Estados Unidos realizaron una intervención conjunta en el mercado de divisas comprando yen, una operación coordinada poco habitual que señaló la determinación de ambos gobiernos para frenar la caída de la moneda nipona. Un mes después, el dólar volvió a debilitarse por encima de 160 por yen, nivel que los responsables japoneses consideran problemático. El yen se mantiene cerca de su mínimo de 40 años (163.98 en el máximo de 52 semanas) a pesar de que el BOJ terminó su programa de estímulo masivo en 2024 y ha subido tasas hasta el 1% en junio, su nivel más alto en 31 años.
El problema radica en el diferencial de tasas. Con la Reserva Federal manteniendo su tipo de referencia en el 3.75%, el gap de 275 puntos básicos sigue siendo suficientemente amplio para que el carry trade en yen resulte atractivo, lo que alimenta la presión vendedora sobre la moneda. Un yen débil ha empujado al alza los precios de importación e inflación más amplia, causando dolores de cabeza a los responsables políticos japoneses que ven erosionarse el poder adquisitivo de los hogares.
El patrón Bessent
Mari Iwashita, estratega de tasas ejecutiva de Nomura Securities, identificó un patrón revelador: «Siempre que Bessent hizo comentarios sobre política monetaria japonesa, el BOJ cumplió con subidas de tasas». La observación importa porque convierte las palabras del Secretario del Tesoro en un indicador adelantado fiable. Iwashita añadió que, con los precios productores domésticos disparándose y esperados para continuar subiendo, «hay una fuerte posibilidad de que el BOJ suba tasas en septiembre».
Las probabilidades del mercado reflejan esa lectura. El jueves 27 de agosto, los swaps precificaban 85% de probabilidad de alza; tras las declaraciones de Bessent del lunes, la cifra retrocedió ligeramente a 74%, pero sigue marcando una expectativa dominante. La variación no refleja dudas sobre la subida, sino ajustes intradiarios por toma de beneficios y reposicionamiento técnico tras el movimiento inicial del yen.
- 74% de probabilidad de alza en septiembre según overnight index swaps actualizados este lunes 31 de agosto
- 85% de probabilidad el jueves 27 de agosto, antes de las declaraciones de Bessent
- 159.69 USD/JPY tras las palabras del Secretario del Tesoro, frente a 160.07 del viernes
- 17-18 de septiembre: fecha de la próxima reunión de política monetaria del BOJ
El BOJ mantiene la puerta abierta
El Gobernador Adjunto del BOJ Ryozo Himino mantuvo la puerta abierta a una subida de tasas el próximo mes en declaraciones del jueves 27 de agosto, sin ofrecer empujón claro contra las crecientes expectativas de mercado. «Si la inflación subyacente se desvía al alza a un nivel por encima del objetivo de estabilidad de precios del 2%, eso tendría un impacto adverso en la economía», dijo según The Japan Times. La frase suena técnica, pero en el lenguaje codificado de los bancos centrales equivale a no descartar nada.
En su última reunión del viernes 31 de julio, el BOJ mantuvo su tasa de referencia sin cambios en 1%, como esperaban todos los economistas encuestados. Solo uno de los nueve miembros de la junta, Hajime Takata, pidió una subida consecutiva, votando a favor de llevar el tipo al 1.25%. Fue el segundo voto disidente consecutivo de Takata, una señal de presión interna creciente que ya cubrimos en su momento. Seiji Adachi, miembro anterior de la Junta del BOJ, dijo en una entrevista reciente que el banco central está «acorralado» y una subida de tasas en septiembre es altamente probable.
Si Ueda viaja al G20 y da una conferencia de prensa después de la cumbre, eso atraerá atención del mercado en busca de pistas adicionales. Por ahora, las palabras de Bessent han hecho el trabajo: el mercado precifica la subida, el yen se fortalece marginalmente y el diferencial implícito post-alza (suponiendo que la Fed no se mueva) se reduciría a 250 puntos básicos. Suficiente para mantener el carry trade vivo, pero con menos margen y más riesgo de reversión si el BOJ acelera el ritmo de endurecimiento en el cuarto trimestre.
Una subida en septiembre marcaría el intervalo más corto entre alzas bajo Ueda tras cinco movimientos previos, señalando un cambio del ritmo aproximado de seis meses que el BOJ había mantenido hasta ahora. Para los inversores en América Latina, un yen que se fortalece desde los niveles actuales puede significar menor competitividad de las exportaciones asiáticas y potencial rotación de flujos desde carry trades en yen hacia otros activos emergentes, aunque ese movimiento dependerá de la velocidad con que el BOJ siga apretando después de septiembre.