EE.UU. pierde 23.000 empleos en julio

Andrés Valcárcel · Económicas · 2026-08-07

El dato destruyó el consenso de +83.000 y arrastró revisiones de -103.000 para mayo y junio. El desempleo bajó a 4.1%, pero solo porque la participación cayó a mínimo de cinco años.

La economía estadounidense perdió 23.000 empleos no agrícolas en julio, según el Bureau of Labor Statistics. El consenso esperaba una ganancia de 83.000. La sorpresa vino acompañada de una caída en el desempleo, que pasó de 4,2% a 4,1%, pero el motor fue la salida de trabajadores de la fuerza laboral, no la creación neta de puestos.

El reporte del viernes marca la quinta mayor caída mensual desde 2020 y confirma un deterioro que las revisiones previas ya insinuaban. Mayo fue rebajado de 129.000 a 63.000 empleos; junio cayó de 57.000 a 20.000. En total, 103.000 empleos menos de lo que se había informado para esos dos meses. Sumando julio, el déficit acumulado contra la tendencia de 12 meses (34.000 empleos/mes) supera los 160.000 puestos en un trimestre.

EE.UU. pierde 23.000 empleos en julio

Educación y ocio lideran las pérdidas

La educación local eliminó 50.000 empleos; ocio y hospitalidad perdió 40.000 (probablemente por el cierre de eventos tras la Copa del Mundo); retail cedió 19.000; actividades financieras bajaron 14.000. El único respiro vino de healthcare, que añadió 22.000, aunque por debajo de su promedio de 36 meses de 36.000.

El sector privado ganó 30.000 empleos, pero el gobierno perdió 53.000, concentrados en administración local. La nómina total quedó en rojo.

El desempleo baja porque la gente deja de buscar

La tasa de participación laboral cayó a 61,4%, el nivel más bajo en más de cinco años. Cuando la gente abandona la búsqueda de empleo, sale del denominador del cálculo de desempleo. Resultado: el desempleo baja sin que haya creación neta de puestos.

Además, 153.000 trabajadores adicionales quedaron en suspensión laboral temporal (layoffs), elevando el total a 921.000. Los salarios subieron 3,2% anual, el menor ritmo desde mayo de 2021. Con inflación aún por encima del 3,5%, el poder adquisitivo real sigue plano.

EE.UU. pierde 23.000 empleos en julio

Wall Street celebra, la Fed respira

El S&P 500 operaba con ganancia de +0,47% este viernes (sesión aún en curso); el Nasdaq sumaba +0,96% y el Dow Jones avanzaba +0,19%. El Treasury a 10 años cedió cinco puntos básicos hasta 4,63%. La lectura de mercado: menos empleo iguala menos presión para que la Fed suba tasas.

La probabilidad de alza en septiembre, que el jueves estaba en 55% según el CME FedWatch, cayó a 44% tras el reporte (según Bloomberg al cierre del viernes 7 ago). Ellen Zentner, estratega de Morgan Stanley, advirtió que el dato débil puede aliviar la presión inmediata, pero el CPI del 12 de agosto será determinante. Si la inflación sorprende al alza, la apuesta dovish de hoy puede revertirse en días.

La paradoja de Warsh se ajusta

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, había abierto la puerta a subir tasas si la inflación persistía, según publicamos esta semana. El reporte de empleo debilita ese escenario a corto plazo, pero no lo elimina. Crisafulli señala el riesgo: el dato es dovish para política monetaria (favorable para acciones, yields bajos), pero si el empleo sigue cayendo mientras la inflación se resiste, la Fed enfrenta el dilema estanflacionario clásico.

Nicole Bachaud, economista laboral de ZipRecruiter, resumió: el mercado laboral «no está fuera de peligro» aún. El promedio móvil de 34.000 empleos mensuales en los últimos 12 meses ya era débil; julio lo hundió más. Si las revisiones futuras siguen recortando datos pasados, el patrón de sobrestimación sistémica quedará confirmado. Y con él, la pregunta de si la Fed actuó tarde o si simplemente no tenía margen para actuar sin quebrar el empleo.