El dólar se refuerza con stablecoins: el BoE lo admite mientras regula
Patricia López · Criptomonedas · 2026-09-15
Un funcionario del Banco de Inglaterra reconoce que los dólares digitales expanden el acceso a la divisa estadounidense y convierten a emisores como Tether en compradores masivos de Treasuries. La paradoja: el BoE acaba de recibir mandato para promover stablecoins en un mercado dominado 99.5% por el dólar.
Un funcionario del Banco de Inglaterra admitió que los <abbr title="Criptomonedas atadas 1:1 a monedas fiduciarias como el dólar">stablecoins</abbr> denominados en dólar refuerzan la dominancia monetaria estadounidense al expandir el acceso global a la divisa y transformar a los emisores en compradores estructurales de deuda pública de EE.UU. La declaración llega apenas tres semanas después de que el Tesoro británico otorgara al BoE un nuevo mandato legal para promover la innovación en dinero digital, incluidos los stablecoins.
El mercado global de stablecoins alcanzó aproximadamente $308.000 millones a mediados de agosto de 2026, con un crecimiento del 14% anual, según datos de DefiLlama. De ese total, el 99,5% está denominado en dólares estadounidenses. Tether (USDT), el emisor más grande, tenía una capitalización de mercado de $183.000 millones al 28 de agosto.

La paradoja del regulador británico
El 27 de agosto de 2026, el Tesoro británico confirmó que el gobierno otorgaría al Banco de Inglaterra un deber legal secundario para apoyar activamente la innovación en sistemas de pago y formas emergentes de dinero digital. Ese mandato incluye explícitamente a los stablecoins como objetivo regulatorio bajo la responsabilidad primaria del BoE de proteger la estabilidad financiera del Reino Unido.
Pero la observación del funcionario del BoE sobre cómo los dólares digitales solidifican la hegemonía estadounidense coloca al banco central británico en una posición delicada. El régimen propuesto por el Reino Unido exige que los emisores de stablecoins mantengan reservas con una estructura 70/30: 70% en depósitos de bancos británicos y 30% en bonos del gobierno del UK. Críticos argumentan que esa fórmula pone a los emisores británicos en desventaja competitiva frente a marcos más flexibles en EE.UU. y la Unión Europea, donde los emisores pueden elegir colaterales con mayor liquidez.
Tether, un tenedor soberano de facto
La infraestructura de garantía de los stablecoins en dólar transforma a sus emisores en compradores masivos de deuda estadounidense. Tether tenía en su poder más de $122.000 millones en valores de deuda pública de EE.UU. al 31 de diciembre de 2025, según sus informes de reservas. Esa cifra lo coloca entre los 20 principales tenedores globales de Treasuries, por delante de países como Alemania e Israel.
Los emisores de stablecoins compran principalmente bonos del Tesoro a corto plazo porque necesitan liquidez para cumplir con los reembolsos. No son compradores naturales de bonos a 10 o 30 años, por lo que no pueden revertir directamente la presión sobre el extremo largo de la curva — donde el bono a 10 años tocó 5,04% este martes, su máximo desde 2007. Sin embargo, pueden reducir los costos de financiamiento a corto plazo, ampliar la base de inversores del Tesoro y reforzar la demanda global del dólar como unidad de cuenta digital.
- Standard Chartered proyecta que el mercado de stablecoins alcance $2 billones a finales de 2028, lo que se traduciría en aproximadamente $1 billón en nueva demanda de bonos del Tesoro.
- El Instituto Aspen estima que si el crecimiento continúa, la demanda de stablecoins en T-bills podría alcanzar el 26% de todo lo pendiente para 2030.
- Circle (emisor de USDC) y Tether dominan la emisión y ya han acumulado cientos de miles de millones en reservas de Treasuries estadounidenses.

Washington abraza el narrativo
La Administración estadounidense describe explícitamente a los stablecoins como una herramienta para garantizar «la dominancia global continuada del dólar estadounidense» y cementar la demanda de Treasuries. Scott Bessent, Secretario del Tesoro, ha declarado públicamente que los stablecoins extenderían la dominancia del dólar, asegurando que la divisa permanezca como moneda de reserva global.
El enfoque de EE.UU. contrasta con la postura más cautelosa del Banco Central Europeo. En un discurso de mayo de 2026, Isabel Schnabel del BCE sugirió que los stablecoins denominados en dólar pueden solidificar la dominancia monetaria estadounidense porque los efectos de red son poderosos: cuando el 99,5% de los stablecoins están denominados en dólares, los costos de cambio para usuarios y plataformas se vuelven enormes. Como ya publicamos, el Tesoro estadounidense, no la Reserva Federal, define ahora las reglas para stablecoins y dólares digitales.
El cálculo es directo: si Standard Chartered acierta y el mercado de stablecoins se multiplica por 6,5 en dos años (de $308.000 millones en agosto de 2026 a $2 billones en diciembre de 2028), y si los emisores mantienen reservas con un promedio del 50% en Treasuries, eso generaría $1 billón en demanda adicional de deuda estadounidense. Esa cifra equivale aproximadamente al 3,5% del total de Treasuries en circulación a mediados de 2026.
Pero ese flujo no llega al extremo largo de la curva. Los emisores de stablecoins compran principalmente <abbr title="Bonos del Tesoro estadounidense con vencimiento menor a un año">T-bills</abbr> (vencimiento menor a un año) por su liquidez inmediata. La proyección del Instituto Aspen de que los stablecoins alcancen el 26% de todos los T-bills pendientes para 2030 implica que el Tesoro tendrá un comprador estructural masivo en el corto plazo, pero ese comprador no reduce directamente las tasas hipotecarias ni el costo del financiamiento corporativo a largo plazo.
Innovación local, mercado global
El Banco de Inglaterra enfrenta una tensión fundamental: su mandato de agosto de 2026 le exige promover innovación en dinero digital, pero el mercado global de stablecoins ya está consolidado alrededor del dólar. Un consorcio de 21 bancos, incluidos Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup y Deutsche Bank, anunció el lanzamiento de su propio stablecoin en dólar para la primera mitad de 2027 — otra señal de que las instituciones financieras tradicionales aceptan la denominación en dólar como estándar de facto.
El régimen británico de 70/30 y los límites de garantía pueden proteger la estabilidad financiera local, pero también arriesgan ceder la dominancia del mercado a emisores estadounidenses y europeos con marcos más flexibles. La declaración del funcionario del BoE sobre cómo los dólares digitales refuerzan la hegemonía estadounidense reconoce esa realidad: el banco central británico puede regular stablecoins en libra esterlina, pero no puede cambiar la estructura de incentivos del mercado global que favorece al dólar como unidad de cuenta digital.