Google negocia con Constellation días después del acuerdo con Amazon
María González · Energía y Clima · 2026-10-06
Alphabet negocia un acuerdo de más de $1.000 millones en energía nuclear con Constellation, sin revelar ni planta ni capacidad. El anuncio podría llegar esta semana.
Alphabet negocia con Constellation Energy un acuerdo de $1.000 millones o más en energía nuclear, según reportó Bloomberg el lunes citando fuentes familiarizadas con las conversaciones. El anuncio podría producirse esta semana, aunque ni la capacidad en megavatios ni la ubicación de la planta se han revelado.
El timing es llamativo: Constellation cerró hace apenas una semana un acuerdo de 20 años con Amazon por 690 MW, incluyendo 190 MW de capacidad nueva de la actualización de Calvert Cliffs en Maryland. La inversión total del acuerdo con Amazon supera los $3.100 millones. Ahora Google vuelve al mismo proveedor.
Tres gigantes, un solo proveedor
Constellation se ha convertido en el socio preferido de las Big Tech para energía nuclear. Microsoft firmó en septiembre de 2024 un acuerdo de 20 años para reiniciar la unidad 1 de Three Mile Island (837 MW), con operación esperada en 2028. Amazon cerró su acuerdo el 30 de septiembre. Y ahora Google negocia el suyo.

Google acumula tres acuerdos en meses
Este no es el primer movimiento nuclear de Alphabet. En octubre de 2025, Google se asoció con NextEra Energy para reiniciar una planta nuclear en Iowa (Duane Arnold, 615 MW). El Departamento de Energía cerró un préstamo a NextEra para financiar el reinicio. El mes pasado, firmó con Georgia Power para financiar mejoras en dos plantas nucleares de Georgia (Vogtle y Hatch), con un acuerdo que proyecta beneficios para clientes sobre la vida de las unidades, agregando 96 MW de capacidad adicional.
Tres acuerdos nucleares en menos de dos meses. El patrón es claro: la demanda de electricidad para <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr> ha renovado el interés en energía nuclear, que ofrece suministro estable y libre de carbono. Los contratos de largo plazo (20 años, en los casos de Amazon y Microsoft) vinculan las operaciones futuras de centros de datos con infraestructura energética que puede tardar años en construirse o reiniciarse.
Constellation sube, Google plano
Las acciones de Constellation Energy cerraron el lunes en $267,62, con una subida del 3,93% en la sesión tras el reporte de Bloomberg. La acción cotiza un 35% por debajo de su máximo de 52 semanas en $412,70, alcanzado antes de la corrección sectorial de septiembre.
Alphabet (clase A, GOOGL) cerró el lunes en $346,47, con una subida modesta del 0,86%. La clase C (GOOG) ganó 1,02% hasta $343,83. El mercado no reaccionó con entusiasmo al reporte, probablemente porque el acuerdo aún no está confirmado y porque la noticia llega sin detalles sobre capacidad o ubicación.
- Constellation Energy (CEG): $267,62 (+3,93% el lunes 5 de octubre)
- Alphabet clase A (GOOGL): $346,47 (+0,86% el lunes 5 de octubre)
- Alphabet clase C (GOOG): $343,83 (+1,02% el lunes 5 de octubre)
El misterio de los megavatios
La falta de detalles técnicos llama la atención. Amazon anunció 690 MW y especificó Calvert Cliffs. Microsoft especificó Three Mile Island y 837 MW. Google, por ahora, solo ha confirmado que negocia. Ni Constellation ni Google hicieron comentarios cuando Bloomberg les consultó.
Eso deja dos lecturas posibles: o el acuerdo aún está en fase temprana de negociación, o las partes prefieren anunciar los detalles completos cuando firmen. La diferencia importa: un <abbr title="Power Purchase Agreement, acuerdo de compra de energía a largo plazo">PPA</abbr> de $1.000 millones sin capacidad confirmada puede significar desde unos cientos de megavatios hasta más de un gigavatio, dependiendo del plazo y del precio por <abbr title="Megavatio-hora, unidad de energía equivalente a un megavatio de potencia sostenida durante una hora">MWh</abbr>.
Constellation opera la flota nuclear más grande de Estados Unidos, con 21 reactores en operación y capacidad combinada superior a 19.000 MW. La compañía tiene margen para firmar más acuerdos, pero cada contrato nuevo acelera la presión sobre su capacidad disponible y sobre los plazos de entrega.