Aceros oscilan 7% por sesión: guerra USA-Canadá construye rally de 31% sin demanda real
Carlos Ramírez · Geopolítica · 2026-09-15
Nucor y Cleveland-Cliffs suben y bajan violentamente con cada giro de las negociaciones arancelarias. El sector acumula 31% en 2026, pero la ganancia descansa en tensión política, no en fundamentos de oferta o demanda.
El martes 25 de agosto, Nucor ganó 4% y Cleveland-Cliffs subió 7% tras el colapso de las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá la noche del viernes anterior. La subida llegó después de que las mismas acciones cayeran con fuerza la semana previa, cuando se filtró la posibilidad de un acuerdo que habría rebajado aranceles al acero canadiense. Ese vaivén resume el problema: el sector acero estadounidense oscila por política, no por fundamentos. Cada titular mueve el precio; cada giro de Trump o Carney borra días de rally en horas.
Cronología de un rally construido sobre amenazas
El 19 de agosto, Bloomberg reportó un acuerdo tentativo que habría reducido los aranceles sobre acero y aluminio canadienses de 50% a 25%. Esa noticia hundió a Nucor, Cleveland-Cliffs y Steel Dynamics: el mercado interpretó que más competencia canadiense presionaría precios domésticos. Dos días después, en la noche del sábado 22 de agosto, el acuerdo colapsó a una hora de la medianoche. Canadá alegó que Estados Unidos exigía restricciones sobre su capacidad de negociar acuerdos comerciales con terceros países. Trump respondió imponiendo aranceles del 50% sobre aproximadamente $20 mil millones en importaciones canadienses, efectivos desde el sábado 22 de agosto.
El lunes 25, las acciones de acero rebotaron. La lógica: con los aranceles del 50% intactos, los productores estadounidenses seguían blindados de competencia externa. Steel Dynamics y Nucor subieron cerca del 4%; Cleveland-Cliffs 7%. Pero la victoria fue efímera. El martes 8 de septiembre, Canadá activó su represalia: aranceles del 50% sobre productos de acero y aluminio estadounidenses y 25% sobre derivados, cubriendo más de 300 productos. El rally de agosto ahora tiene contrapartida: los productores estadounidenses enfrentan costos más altos para exportar y para suministros de materia prima desde Canadá.

Divergencia dentro del sector: no todos los aceros ganan igual
Cleveland-Cliffs subió más que Nucor el 25 de agosto, y esa diferencia no es casual. CLF es acero puro estadounidense, con alta exposición a la industria automotriz doméstica. En el segundo trimestre de 2026, la compañía triplicó su <abbr title="Ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización">EBITDA</abbr> ajustado de forma secuencial y volvió a flujo de caja libre positivo, impulsado por demanda automotriz fuerte y precios más altos. Cuando los aranceles protegen el mercado estadounidense, CLF captura más beneficio relativo porque no tiene tanta diversificación geográfica ni de producto como Nucor.
Nucor, por su parte, es más grande y tiene más exposición a segmentos de construcción e infraestructura. Su subida del 4% fue más conservadora. Steel Dynamics se alineó con Nucor, también cerca del 4%. Este martes 15 de septiembre, Cleveland-Cliffs cerró en $11.79, subiendo 1.20% en la sesión, mientras Nucor cerró en $258.82, con ganancia de 1.65%. Ambas siguen moviéndose al ritmo de cada declaración arancelaria, pero CLF amplifica la volatilidad.
Un rally anual del 31% sin respaldo de demanda subyacente
- VanEck Steel ETF (SLX): cotizaba en $106.40 al 4 de septiembre, con rendimiento YTD de +30.99%.
- Cleveland-Cliffs opera hoy en $11.79, 52.6% por encima de su mínimo de 52 semanas en $11.79, pero 29.4% por debajo del máximo en $11.79.
- Nucor cerró en $258.82, consolidando ganancias tras el episodio del cobre en septiembre, donde mineras borraron semanas de rally por indecisión arancelaria.
El problema de fondo: ese 31% anual no viene de aumento en la demanda de acero ni de reducción de costos de producción. Viene de la percepción de que los aranceles limitan la competencia externa. Pero esa protección es reversible. El acuerdo casi se cerró el 19 de agosto; si hubiera prosperado, las acciones habrían caído con violencia. Y la represalia canadiense del 8 de septiembre introduce un nuevo costo: exportar desde Estados Unidos ahora es más caro, y los insumos de aluminio canadiense —donde Estados Unidos depende de Canadá para el 60% de su suministro— también encarecen.
¿Sostenible o espejismo?
Natalie Scott-Gray, analista de StoneX, identificó la decisión arancelaria como el «catalizador más grande» del mercado de acero. Edward Meir, de Marex, resumió el comportamiento del sector: compra especulativa masiva por miedo a aranceles, no por expectativa de crecimiento en construcción o manufactura. Si las negociaciones se reabren y Trump cede terreno, el sector puede perder en días lo que ganó en meses. Si Canadá mantiene su represalia sin que Estados Unidos escale más, los productores estadounidenses ganan en mercado doméstico pero pierden competitividad exportadora.
El mercado ha enviado dos señales contradictorias en menos de tres semanas: primero premió el colapso de negociaciones, luego ignoró la represalia canadiense. Hoy, martes 15 de septiembre, Nucor y Cleveland-Cliffs cierran en positivo otra vez, pero sin volumen extraordinario ni catalizador nuevo. La ganancia está ahí, pero descansa sobre política exterior, no sobre balance ni proyección de ventas. Para quien opera aceros estadounidenses, cada comunicado de la Casa Blanca o de Ottawa es un evento de riesgo intradiario.