CIA advirtió a Apple, Nvidia y AMD sobre Taiwán 2027: no movieron chips
María González · Geopolítica · 2026-02-26
Briefing clasificado en julio 2023 alertó a Cook, Huang y Lisa Su. El 90% de chips avanzados se fabrica en la isla. Ninguna empresa hizo pedidos a fábricas de EE.UU.
En julio de 2023, Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia), Lisa Su (AMD) y Cristiano Amon (Qualcomm) entraron en una sala segura en Silicon Valley. La CIA les mostró inteligencia clasificada: el gasto militar de China sugiere que Pekín podría estar preparado para moverse sobre Taiwán en 2027. Dos años y siete meses después, esas empresas no han hecho pedidos significativos a fábricas estadounidenses de chips. La investigación del New York Times publicada el 24 de febrero documenta el briefing y sus consecuencias.
El director de la CIA William Burns y la directora de Inteligencia Nacional Avril Haines presentaron los datos. Gina Raimondo, entonces secretaria de Comercio, organizó la sesión frustrada por la reticencia de la industria a sacar producción de Taiwán.
Cook salió diciendo que dormía «con un ojo abierto», según fuentes citadas por el Times. La preocupación era real.
Pero la acción no siguió.
Seis personas confirman: no hubo pedidos nuevos
Según seis personas cercanas a la industria consultadas por medios especializados, las cuatro compañías no realizaron pedidos nuevos significativos a fábricas estadounidenses tras el briefing clasificado. Apple sigue fabricando sus procesadores más avanzados (serie A para iPhone, serie M para Mac) exclusivamente con TSMC en Taiwán, a pesar de la expansión de $65.000 millones de la foundry en Arizona.
Nvidia se convertirá en el mayor cliente de TSMC este año, superando a Apple, según estimaciones de analistas y declaraciones del propio Huang a CNBC. Sus chips H100 y H200 para data centers salen de Taiwán.
La consecuencia ya es visible: Intel y Samsung perdieron subsidios del CHIPS Act porque no pudieron asegurar clientes para fabricación nacional. El programa, firmado por Biden en agosto de 2022, otorgó $50.000 millones a Raimondo para atraer inversión en fábricas. TSMC comprometió más de $50.000 millones para plantas en Arizona; Intel hasta $100.000 millones en Ohio; Samsung $45.000 millones en Texas. Pero sin pedidos de los grandes compradores, las fábricas estadounidenses no arrancan con volumen suficiente.
El riesgo en cifras
Un informe confidencial de 2022 comisionado por la Semiconductor Industry Association modeló el escenario: un corte del suministro desde Taiwán provocaría la mayor crisis económica desde la Gran Depresión. El PIB de Estados Unidos caería 11%, el doble que en la recesión de 2008.
Bessent lo resumió en Davos: «Si esa isla fuera bloqueada, esa capacidad destruida, sería un apocalipsis económico».
Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Biden, lo llamó «una locura» y «una de las mayores vulnerabilidades del país». El problema era conocido. La advertencia de la CIA no aportaba datos nuevos, pero sí urgencia: la ventana se cierra.
Antecedentes: ya hubo un briefing en 2021
La reunión de julio de 2023 no fue la primera. A finales de 2021 hubo una sesión clasificada similar en la Casa Blanca. Los ejecutivos salieron escépticos: gran parte de la inteligencia ya había sido reportada públicamente. Ese mismo año, un funcionario militar de alto rango declaró al Congreso que las fuerzas armadas creían que Xi Jinping quería que el Ejército Popular de Liberación estuviera listo para tomar Taiwán en 2027.
Burns aclaró en febrero de 2023, en entrevista televisiva: «El presidente Xi ha instruido al EPL para estar listo en 2027 para invadir Taiwán. Pero eso no significa que haya decidido invadir en 2027 o cualquier otro año». La distinción importa: capacidad no es intención.
Aun así, la ventana de preparación se acorta. 2027 está ahora a menos de 11 meses.
Nvidia reportó récord y la acción cayó
El 25 de febrero, Nvidia publicó resultados del cuarto trimestre: ingresos de $68.130 millones (estimado: $66.210 millones), beneficio por acción de $1,62 (estimado: $1,54). Los ingresos de data center alcanzaron $62.300 millones, un aumento del 75% interanual. La guía futura apunta a $78.000 millones en el próximo trimestre, muy por encima de las estimaciones de $72.800 millones.
Pese a los números récord, la acción cayó 5% en la sesión del 26 de febrero. Cerró a $185,33, en rango de $184,58 a $198,99 durante el día. El mercado ya había descontado el beat; lo que quería era una sorpresa aún mayor.
- Apple cotiza a $274,29 (rango del día: $270,55–$275,12).
- AMD cerró a $210,86, -1,39%.
- Nvidia a $185,33, tras caer 5% en la sesión post-resultados.
Ninguna de las tres empresas refleja en su cotización actual un descuento por riesgo geopolítico taiwanés. El mercado asume continuidad operativa.
La apuesta implícita
Las empresas están apostando, de facto, a que el escenario de 2027 no se materializa o a que TSMC mantendrá operaciones incluso bajo presión china. Diversificar fabricación tiene coste: ramp-up de nuevas fábricas, menores economías de escala, procesos menos maduros en plantas estadounidenses. TSMC Arizona no alcanzará el nivel de producción de Taiwán en el corto plazo.
Pero el riesgo de cola es extremo. Si China bloquea o invade Taiwán, el suministro de chips colapsa de forma inmediata. No hay plan B escalable en menos de dos años.
Intel, con sus propias fabs en Estados Unidos, gana exposición relativa en ese escenario. Samsung también, aunque con plantas en Corea del Sur (otra zona de tensión geopolítica, pero menor que Taiwán).
El reloj corre. 2027 empieza en 10 meses. La advertencia clasificada de julio de 2023 ya no es un riesgo lejano: es el año que viene. Y las fábricas estadounidenses siguen sin los pedidos que las harían viables a escala.