Irán lanza diez oleadas en 72 horas contra seis países del Golfo

María González · Geopolítica · 2026-03-02

70 misiles balísticos contra Israel y bases estadounidenses en la región. El Brent tocó $82 y la Guardia Revolucionaria pone a Netanyahu en la mira. Pero dentro de Teherán hay división: un ministro habla de diplomacia y otro cierra la puerta.

Irán lanzó este lunes la décima oleada de ataques contra Israel en apenas tres días, ampliando el radio de acción a seis países del Golfo donde Estados Unidos tiene presencia militar. 70 misiles balísticos salieron de territorio iraní en las últimas 24 horas, según confirmó la <abbr title="Fuerza militar de élite de Irán">Guardia Revolucionaria</abbr> a través de la agencia Tasnim. El Brent respondió tocando los $82,37 por barril, su nivel más alto en dos semanas, antes de cerrar cerca de $79,34 (+8,88%).

La ofensiva iraní golpeó Tel Aviv, Haifa y Jerusalén Este, pero también sacudió Abu Dabi, Dubái, Doha, Manama y la Ciudad de Kuwait. Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait reportaron impactos en zonas próximas a bases estadounidenses. Irán no esconde la intención: el comunicado oficial señala que el objetivo incluye «la oficina del primer ministro Netanyahu y la sede del Comandante de la Fuerza Aérea», añadiendo que el destino del primer ministro israelí se encuentra «en situación de incertidumbre».

Escalada masiva tras la muerte de Jamenei

El sábado 28 de febrero, bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos mataron al líder supremo de Irán, Ali Jamenei. La Guardia Revolucionaria prometió entonces «la ofensiva más feroz de la historia». Lo que siguió fue una secuencia de ataques sin pausa: la primera oleada el sábado por la noche, nueve más hasta el lunes. La décima oleada, bajo el nombre de Operación «Promesa Verdadera 4» con misiles Jeibar, marca un cambio de estrategia respecto a ofensivas anteriores.

La Guardia Revolucionaria advirtió a los residentes de zonas cercanas a «centros militares, de seguridad y gubernamentales» que se alejen. Hasta el momento, 10 personas han muerto en Israel por los ataques. En Irán, la cifra supera las 550 víctimas, según la Cruz Roja, tras los bombardeos del sábado.

Teherán dividido: ¿negociar o maximizar daño?

Mientras los misiles caían, dos ministros iraníes enviaban mensajes opuestos. Abbas Araqchi, ministro de Asuntos Exteriores, dijo a Omán que Irán mantiene su «apertura para reactivar los canales de diálogo con Estados Unidos». Pero Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, aseguró horas después que «el gobierno de Irán no tiene planes de retomar ningún tipo de proceso de negociación con Estados Unidos». Mismo rango, posiciones contrarias.

La contradicción no es menor. Badr Albusaidi, ministro de Relaciones Exteriores de Omán y mediador regional, había declarado el viernes que «un acuerdo de paz está a nuestro alcance si simplemente permitimos que la diplomacia tenga el espacio que necesita». Menos de 48 horas después, Israel y Estados Unidos bombardearon Irán.

Lariyani acusó directamente al presidente estadounidense Donald Trump de «poner en riesgo la integridad de tropas estadounidenses para favorecer intereses de Israel». La discrepancia interna refleja tensiones en la toma de decisiones iraní tras la muerte de Jamenei, con facciones que apuestan por presión militar y otras que buscan salida negociada.

El mercado reacciona: petróleo arriba, índices abajo

El <abbr title="Referencia de petróleo producido en el Mar del Norte">Brent</abbr> cerró el viernes en $73 por barril. Este lunes tocó $82,37 antes de acomodarse en $79,34. El <abbr title="West Texas Intermediate, referencia de crudo estadounidense">WTI</abbr> subió 8%, hasta $72,38 por barril, tras alcanzar un máximo de $75,33. El salto refleja el temor a que el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 21% del petróleo mundial, termine cerrado o bloqueado.

Los <abbr title="Contratos que permiten apostar por el precio futuro de un activo">futuros</abbr> de los índices estadounidenses abrieron en rojo: el S&P 500 y el Dow Jones cayeron cerca del 0,8% en las primeras horas. El oro, activo refugio clásico, subió 1,5% y se acerca a máximos históricos.

Para traders latinoamericanos, el impacto es doble: inflación importada por energía más cara y revisión al alza de proyecciones de tasas de interés si el conflicto se extiende. Colombia, México y Chile, importadores netos de crudo, ya sienten la presión en sus balanzas comerciales. Argentina, exportador, podría beneficiarse marginalmente si Vaca Muerta acelera producción.

¿Qué sigue?

Irán ya lanzó diez oleadas. La pregunta es si hay undécima. La Guardia Revolucionaria no ha anunciado un alto al fuego ni condiciones para detener los ataques. Israel, por su parte, respondió con nuevos bombardeos sobre posiciones iraníes en Siria durante la madrugada del lunes.

La asimetría de bajas es brutal: 550 muertos en Irán versus 10 en Israel. Esa diferencia no favorece una desescalada rápida. Teherán necesita mostrar capacidad de respuesta ante su población tras perder al líder supremo. Israel y Estados Unidos, por su lado, tienen margen militar amplio para continuar.

Omán sigue mediando, pero la ventana diplomática se achica. Si Hormuz entra en juego de forma directa —bloqueo, minado o enfrentamiento naval—, el Brent a $108 deja de ser escenario extremo para convertirse en punto de partida. El mercado ya descuenta algo de eso; falta ver cuánto más está dispuesto a pagar.