Trump ordena disparar a barcos iraníes que pongan minas en Ormuz
Lucas Montero · Geopolítica · 2026-04-24
El presidente ordenó a la Marina atacar cualquier barco iraní que coloque minas en el Estrecho. El Brent tocó $106 el viernes temprano y luego retrocedió. No es retórica: es escalada militar.
Donald Trump ordenó el jueves 23 de abril a la Marina estadounidense disparar y matar a cualquier embarcación que coloque minas en el <abbr title="Estrecho entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán por donde pasa el 20% del comercio mundial de petróleo">Estrecho de Ormuz</abbr>. No es una advertencia genérica: es una orden directa de fuego sin vacilación, publicada en redes sociales mientras el Brent saltaba a $106,80 el viernes temprano y el bloqueo naval estadounidense cumple once días sin señales de levantarse.
La directiva marca un cambio cualitativo en la confrontación. Hasta ahora, Washington mantenía un bloqueo que desviaba barcos y abordaba petroleros sancionados; ahora establece una línea roja militar con amenaza explícita de fuerza letal. El jueves por la mañana, fuerzas estadounidenses abordaron el M/T Majestic X en el Océano Índico, un petrolero sancionado que transportaba crudo iraní.

El Estrecho bajo presión militar directa
Irán respondió de inmediato. La Guardia Revolucionaria declaró que la orden de Trump constituye un «incumplimiento flagrante de la tregua» y el miércoles 22 de abril ya había capturado dos barcos de carga extranjeros mientras disparaba contra un tercero. El portavoz del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, fue más lejos: «Reabrir el Estrecho de Ormuz es imposible» mientras el bloqueo estadounidense esté en vigor.
El Comando Central de EE.UU. reportó haber desviado 31 barcos desde el inicio del bloqueo el 13 de abril. Antes del conflicto, más de 100 embarcaciones —incluidas decenas de petroleros— transitaban diariamente por el Estrecho; ahora la cifra ha caído a un solo dígito la mayoría de los días. El tráfico está paralizado desde el 28 de febrero, cuando EE.UU. e Israel lanzaron operaciones aéreas contra Irán. Antes de la guerra, el 20% del comercio marítimo de petróleo y el 25% del gas licuado pasaban por esas aguas.
El petróleo oscila entre presión y especulación
El Brent cerró el jueves 23 de abril en $105,07, ganando un 3% en la sesión. El WTI avanzó en la misma proporción hasta $95,85. El viernes temprano, el Brent tocó $106,80 —un alza de casi 5% desde el cierre del miércoles— pero retrocedió durante la mañana europea a $104,63 (-0,42%) tras reportes sobre conversaciones de paz en Islamabad. El WTI cayó 1,15% a $94,75 en la misma ventana.
- Destrucción de demanda estimada: entre 4 y 5 millones de barriles diarios, aproximadamente el 5% del suministro global, con Asia como región más afectada.
- Operaciones de barrido de minas: podrían tardar hasta seis meses, según análisis del Comando Central; Trump ordenó que continúen «sin vacilación».
- Tráfico bloqueado: caída de más de 100 embarcaciones diarias a un solo dígito en la mayoría de las jornadas desde el 28 de febrero.
La volatilidad refleja lo mismo que vimos en episodios anteriores de esta crisis: el mercado lee amenazas y órdenes militares como presión táctica de corto plazo, no como escalada total. Pero la incertidumbre sobre si Teherán y Washington realmente negocian —o solo simulan hacerlo— mantiene las primas de riesgo elevadas.

Tregua Israel-Líbano: otro frente frágil
Mientras Trump aprieta sobre Irán, su administración logró extender la tregua entre Israel y Líbano por tres semanas tras una reunión en la Casa Blanca el jueves. Participaron el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y los embajadores estadounidenses en Israel y Líbano. Pero Hezbollah —que no estuvo en la mesa— disparó hacia Israel un día después del anuncio, y el ejército israelí golpeó varios sitios del grupo en el sur del Líbano el viernes. La tregua aparece frágil desde el inicio.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian rechazó las afirmaciones de Trump sobre divisiones internas en Teherán, asegurando que «no hay radicales o moderados», sino «unidad de hierro» bajo el Líder Supremo. La retórica busca cerrar fisuras, pero la realidad es que Irán mantiene el Estrecho cerrado mientras negocia en Islamabad, y ahora enfrenta una amenaza de fuego directo si coloca más minas. El petróleo refleja esa ambigüedad: sube cuando Trump habla de guerra, cae cuando alguien menciona diplomacia. Mientras tanto, el Brent sigue por encima de $104 y las conversaciones no avanzan.