Ottawa activa aranceles del 50% pero Carney y Trump no tienen planes para negociar

Carlos Ramírez · Geopolítica · 2026-09-08

Los gravámenes retaliatorios sobre $27.6 mil millones de bienes estadounidenses arrancaron esta madrugada. Las conversaciones siguen congeladas desde el 22 de agosto.

Los aranceles retaliatorios de Canadá sobre $27.6 mil millones de bienes estadounidenses entraron en vigencia a las 12:01 a.m. de este martes 8 de septiembre. Las tasas van del 15% al 50%, con el techo máximo aplicado a productos de acero, aluminio, hierro, muebles y ropa. Ottawa y Washington no tienen planes para reanudar conversaciones comerciales.

De la mesa a la ruptura en 17 días

El 22 de agosto el Primer Ministro Mark Carney suspendió las negociaciones tras el colapso de las conversaciones. Ese mismo día Trump impuso aranceles del 50% sobre ciertos bienes canadienses para «compensar la discriminación canadiense», según su declaración. Tres días después, el martes 25 de agosto, Champagne emitió la lista de productos estadounidenses que enfrentarían gravámenes aumentados después del 8 de septiembre.

Carney culpó a Washington por la ruptura: «Los cambios de último minuto en los términos propuestos por EE.UU. fueron injustos, antieconómicos y cuestionaron la confiabilidad de cualquier acuerdo», según el comunicado oficial. Champagne fue más directo: «Cuando EE.UU. pidió demasiado y ofreció poco, elegimos defendernos».

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Acero, lácteos y agricultura cargan el golpe más duro

Los sectores seleccionados fueron aquellos juzgados como más afectados por los aranceles estadounidenses del 22 de agosto. El hierro del 50% cubre productos de acero, aluminio y hierro, muebles y ropa. La lista incluye también productos lácteos, equipo agrícola, papel, electrodomésticos, electrónica, alimentos preparados, perfumes, plásticos, madera, pulpa de papel y alfombras.

La estrategia no es uniforme: Ottawa golpea con más fuerza donde el daño estadounidense fue mayor. El acero y el aluminio ya protagonizaron la dependencia de EE.UU. del 60% de suministro canadiense sin alternativa a corto plazo. Los lácteos y el equipo agrícola amplifican el costo político: ambos sectores tienen peso en estados clave para Trump de cara a las elecciones de medio término.

Trump pide boicot a Bombardier mientras el conflicto se amplía

El lunes 7 de septiembre Trump llamó a un boicot del fabricante de aviones canadiense Bombardier, publicando en Truth Social: «¡NO MÁS VENTAS DE BOMBARDIER EN ESTADOS UNIDOS!» La amenaza pone en riesgo $5.000 millones en ingresos anuales de la compañía, aunque no se ha publicado ningún mecanismo regulatorio concreto.

El ataque a Bombardier amplía el conflicto más allá de los sectores tradicionales de disputa comercial. La acción del fabricante cerró en Toronto con subida del 3,56% el lunes, antes de la entrada en vigencia de los aranceles canadienses. El movimiento refleja el patrón reciente de Trump: anunciar medidas disruptivas sin detalles operativos mientras el mercado descuenta que la amenaza no se materializa de inmediato.

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¿Hay precedente de retorno?

Un funcionario canadiense citado por The Globe and Mail señaló que en episodios anteriores «hubo muchas llamadas acaloradas, estuvimos en el extremo receptor de numerosos insultos, pero al final estábamos de vuelta en la mesa negociando a finales de agosto y llegamos a un acuerdo en septiembre». El comentario sugiere que el impasse actual podría no ser definitivo, aunque ninguna fuente oficial confirma conversaciones próximas.

El calendario electoral estadounidense complica la ecuación. Las elecciones de medio término están a dos meses; Trump tiene incentivo para mantener la retórica dura con Canadá mientras los aranceles golpean sectores que votan demócrata. Carney, por su parte, enfrenta presión doméstica para no ceder sin contrapartidas claras después de activar el paquete de $7.5 mil millones en apoyo.

Por ahora, la guerra comercial entre los dos socios del <abbr title="Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá que reemplazó al NAFTA en 2020">USMCA</abbr> corre sin freno. Los aranceles ya están activos en ambos lados. China publicó hoy datos de superávit récord con EE.UU. justo antes de la cumbre con Xi; el timing subraya que Washington mantiene frentes comerciales abiertos simultáneos sin resolver ninguno. La mesa con Ottawa sigue vacía.