Putin anuncia el fin cercano de la guerra y Rusia pierde terreno
Lucas Montero · Geopolítica · 2026-05-11
El presidente ruso asegura que el conflicto «se acerca a su fin» durante la tregua de tres días. Pero Moscú controla menos del 20% de Ucrania, perdió 120 km² en abril y violó el alto el fuego el mismo día del anuncio.
Vladimir Putin declaró el sábado que la guerra en Ucrania «se acerca a su fin», coincidiendo con el inicio de un alto el fuego de tres días negociado por Donald Trump. Pero la realidad militar cuenta otra historia: Rusia controla apenas el 19% del territorio ucraniano, sus avances cayeron un 70% en velocidad respecto al año pasado y en abril perdió más terreno del que conquistó por primera vez desde el verano de 2023.
Trump anunció el viernes 8 de mayo una tregua de 72 horas que arrancó el sábado 9 y vence hoy lunes 11. El paquete incluye el intercambio de 1.000 prisioneros de guerra por cada bando, una cifra sustancialmente superior a los canjes anteriores, que rara vez superaban los 200 combatientes. Si se completa, sería el mayor canje desde el inicio del conflicto.

Avances a la mitad, pérdidas netas en abril
Los datos del <abbr title="Think tank estadounidense especializado en conflictos y seguridad internacional">Instituto para el Estudio de la Guerra</abbr> (ISW) muestran una desaceleración clara. Los avances rusos bajaron de 11 kilómetros diarios en el primer trimestre de 2025 a 5 kilómetros diarios en el mismo período de 2026. En abril, las fuerzas rusas perdieron el control de cerca de 120 km², más de lo que lograron conquistar en el mismo mes.
Moscú mantiene bajo control algo más del 19% de Ucrania, incluyendo la totalidad de Crimea y partes de Donetsk y Lugansk. Pero ni siquiera domina por completo la región de Donbás, uno de los objetivos declarados del Kremlin desde el inicio de la invasión. Según estimaciones del ISW, al ritmo actual de avances y con compromiso masivo de recursos, las fuerzas rusas podrían capturar el resto de Donetsk solo para agosto de 2027.
- Control territorial actual: 19% de Ucrania (Crimea completa + partes de Donetsk y Lugansk)
- Velocidad de avance Q1 2026: 5 km/día (caída del 55% vs. Q1 2025)
- Pérdida neta en abril 2026: 120 km² (primera vez que pierde más de lo que gana)
- Proyección para controlar Donbás completo: agosto de 2027 al ritmo actual
El patrón de las promesas sin cumplir
Keir Giles, senior consulting fellow del think tank británico Chatham House, advierte que Putin ha hecho declaraciones similares en múltiples ocasiones durante los últimos 18 meses sin que se materializara ningún acuerdo. «Putin no quiere la paz en Ucrania y lo ha demostrado también en los últimos días», afirmó Giles en un análisis publicado en enero. El analista sostiene que los signos de apertura negocial entre Kiev y Moscú carecen de base real y responden más a narrativa que a intención política.
El patrón se repite: promesa pública, condiciones imposibles, incumplimiento tácito. Esta vez Putin añadió una barrera adicional: solo se reunirá con Volodimir Zelensky si ya existe un acuerdo definitivo sobre un tratado de paz «con perspectiva a largo plazo». En otras palabras, quiere el resultado antes de la negociación.

¿Quién cede más en la mesa?
Zelensky, por su parte, aceptó reunirse en cualquier lugar excepto Moscú, según declaraciones de su asesor presidencial Serguí Leshchenko. La posición del presidente ucraniano refleja apertura, pero también límites simbólicos claros: no habrá foto en el Kremlin sin contrapartidas concretas.
Trump ha vinculado su prestigio personal al éxito de esta tregua. Un fracaso temprano le restaría margen para promover futuros ceses de hostilidades, tanto en Ucrania como en otros conflictos activos. La tregua vence hoy a última hora. Si el intercambio de prisioneros se completa, quedará como el único resultado tangible de 72 horas en las que Putin habló de paz mientras sus fuerzas violaban el alto el fuego.
La brecha entre lo que Putin anuncia y lo que Rusia logra militarmente no ha sido tan amplia desde el inicio de la invasión. Hablar de «fin próximo» con el 81% del territorio ucraniano fuera de control ruso y avances a la mitad de velocidad no es optimismo. Es narrativa.