¿Por qué Visa financia stablecoins si ya tiene sus propios carriles de pago?

Patricia López · Criptomonedas · 2026-09-18

Velocity cerró $10 millones extra con Visa, Circle y Ripple juntos en el cheque. Tres actores que compiten entre sí apuestan por la misma infraestructura de backend. La convergencia dice más que cualquier precio de token.

Velocity, la plataforma de pagos con sede en Londres, extendió su ronda Serie A de $38 millones con $10 millones adicionales anunciados el martes 15 de septiembre, llevando el total a $48 millones con valuación post-dinero de $200 millones. La lista de inversores en la extensión incluye Visa Ventures, Circle Ventures y Ripple, junto a Haun Ventures, Translink Capital y Mirana Ventures.

Tres nombres que raramente aparecen en el mismo comunicado. Visa opera la red de tarjetas más grande del mundo. Circle emite USDC, el segundo <abbr title="Criptomoneda cuyo valor está anclado a un activo estable como el dólar">stablecoin</abbr> por capitalización. Ripple construyó durante años infraestructura de liquidez transfronteriza con XRP y lanzó su propio stablecoin, RLUSD, en 2024. Históricamente, estos tres actores competían o se ignoraban. Ahora firman el mismo cheque.

La apuesta no está en el front-end

Velocity no construye una app de pagos ni una tarjeta nueva. La empresa, fundada en mayo de 2025 por Eric Queathem, ex ejecutivo de Worldpay, se enfoca en el backend: sistemas que permiten a bancos, procesadores de pagos, emisores de tarjetas y comerciantes usar stablecoins para liquidación, gestión de liquidez y operaciones de tesorería sin descartar el software y las conexiones bancarias que ya utilizan.

¿Por qué Visa financia stablecoins si ya tiene sus propios carriles de pago?

Esa visión explica por qué Visa invierte en infraestructura de stablecoins. Rubail Birwadker, responsable global de productos de crecimiento y alianzas estratégicas de la compañía, declaró que "los stablecoins juegan un papel cada vez más importante en remodelar cómo se mueve el valor a través del ecosistema de Visa". Como ya publicamos, la red de tarjetas ya opera más de 160 programas vinculados a stablecoins, con $20 mil millones anualizados en liquidaciones durante el segundo trimestre fiscal. El cuello de botella no es la demanda del consumidor, sino el capital de trabajo diario que necesitan los emisores para mantener las tarjetas operativas entre el gasto del usuario y la liquidación bancaria.

Velocity resuelve exactamente eso: conecta stablecoins con los sistemas de banca, tesorería y liquidación que las instituciones ya tienen desplegados, sin obligarlas a migrar toda su operativa a blockchain. Es infraestructura invisible para el usuario final, crítica para el procesador.

El mercado ya existe

Los stablecoins en circulación superan los $300 mil millones. El volumen de transacciones globales alcanzó $33 billones en 2025, cifra que, según datos de Ripple, supera el volumen global de tarjetas de crédito del mismo año. Lo que alguna vez fue una herramienta para mover dólares entre exchanges cripto ahora se usa en pagos, transferencias transfronterizas y operaciones de tesorería corporativa.

El flujo de dinero está ahí. Lo que falta es la plomería que conecte esos carriles digitales con el sistema financiero tradicional sin fricción. Velocity apuesta a que esa capa intermedia vale más que construir una nueva red de pagos desde cero.

¿Por qué Visa financia stablecoins si ya tiene sus propios carriles de pago?

Convergencia sin precedentes

La ronda original de $38 millones fue anunciada en julio de 2026, liderada por Dragonfly y FirstMark, e incluyó a Activant Capital, Capital One Ventures, QED Investors, Coinbase Ventures, Wintermute Ventures y Ripple. El CEO Eric Queathem declaró entonces que la ronda había sido sobreasuscrita. Dos meses después, la extensión añade a Visa Ventures y Circle Ventures al consorcio.

Chris Ahn, socio de Haun Ventures, explicó la tesis: "Haun Ventures tuvo convicción temprana en infraestructura de stablecoins, con inversiones en Bridge y BVNK; Velocity representa la siguiente evolución de esa tesis; los stablecoins van más allá de transacciones más rápidas para convertirse en una capa fundamental de las finanzas globales; Velocity está construyendo la tecnología que permite a instituciones principales incorporarlas directamente en sus operaciones de pago y tesorería".

La participación de Translink Capital añade puente estratégico hacia socios corporativos e institucionales de Velocity en Asia, región donde los stablecoins ya son herramienta habitual en tesorería corporativa y remesas transfronterizas.

Cinco años para que todo negocio tenga valor on-chain

Queathem, que trabajó en Worldpay antes de fundar Velocity, declaró que espera que "en cinco años cada negocio global va a tener valor on-chain". La proyección no habla de reemplazar sistemas bancarios, sino de una coexistencia: empresas manteniendo al menos parte de su capital en activos basados en blockchain, creando demanda para reconciliación, gestión de tesorería e infraestructura que conecte esos activos con sistemas financieros existentes.

La tesis coincide con movimientos recientes en el sector. Ripple integró protocolos de pagos automáticos para que agentes de IA puedan liquidar con XRP en sesiones continuas, priorizando velocidad de liquidación y predictibilidad de costos sobre volatilidad. La diferencia con Velocity: Ripple construye para su propio ecosistema; Velocity construye para conectar todos los ecosistemas con la infraestructura bancaria existente.

¿Por qué Visa financia stablecoins si ya tiene sus propios carriles de pago?

Desde su fundación en mayo de 2025, Velocity ha recaudado $50 millones en total, con la Serie A (julio y septiembre de 2026) representando $48 millones de esa cifra. La valoración post-dinero de $200 millones coloca a la compañía en territorio donde el mercado descuenta crecimiento rápido de ingresos y adopción institucional acelerada.

La pregunta para quien opera cripto o acciones de pagos: si Visa está financiando infraestructura de stablecoins en lugar de bloquearla, ¿qué está viendo que el mercado aún no ha precificado? XRP cerró el miércoles 16 de septiembre en $1.30, con variación mensual de +29,6% pero caída anual de -57,2%. El token sube por flujos técnicos; la adopción institucional de infraestructura que lo usa para liquidación es un catalizador distinto, más lento pero más estructural.

La convergencia de Visa, Circle y Ripple en una misma inversión señala que la industria ya no discute si los stablecoins serán infraestructura financiera; discute cómo se conectarán con los sistemas que ya existen. Velocity apuesta a que ese «cómo» es un negocio de cientos de millones, incluso si nunca construye una app que el consumidor final vea.