Bitcoin y Ethereum, a contrarreloj frente al plazo cuántico que exige la UE

Patricia López · Mundo · 2026-09-23

ESMA ordena a estados miembros iniciar la transición antes de fin de año. Ethereum fija diciembre 2029 como deadline; Bitcoin debate congelar 6,7 millones de BTC vulnerables.

La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) publicó en mayo de 2026 un análisis técnico que pone fecha al riesgo cuántico en blockchain: todos los estados miembros deben comenzar a transicionar hacia <abbr title="Criptografía diseñada para resistir ataques de computadoras cuánticas">criptografía post-cuántica</abbr> antes del final de este año. El problema: Ethereum ha fijado su deadline en diciembre de 2029, y Bitcoin ni siquiera tiene fecha de activación para su propuesta de migración. Entre tanto, 6,7 millones de BTC —aproximadamente $600.000 millones al precio actual— y el 65% del ETH en circulación permanecen en direcciones criptográficamente vulnerables.

Ethereum fija diciembre 2029 como límite no negociable

El equipo de protocolo de Ethereum Foundation estableció en septiembre de 2026 un timeline público con cinco mejoras consecutivas hasta alcanzar resistencia cuántica completa. La primera, Glamsterdam, se ejecutará en diciembre de este año como <abbr title="Actualización de protocolo que introduce cambios a las reglas de consenso">hard fork</abbr>. La quinta, conocida internamente como L*, llegará en diciembre de 2029 y cerrará las vulnerabilidades en transacciones, validadores y almacenamiento de datos on-chain.

La Fundación planifica para un escenario que llama «Q-day» —el punto en que computadoras cuánticas rompen la criptografía actual— tan pronto como 2030. Esa estimación es deliberadamente agresiva: asume que el hardware cuántico avanzará más rápido de lo que proyectan la mayoría de expertos. Pero la exposición justifica la urgencia. Según datos internos, aproximadamente 65% del ETH está depositado en direcciones que usan esquemas de firma vulnerables a ataques cuánticos, aquellas que han revelado su clave pública en al menos una transacción.

Bitcoin y Ethereum, a contrarreloj frente al plazo cuántico que exige la UE

Bitcoin debate congelar monedas no migradas

BIP-361, introducido en febrero de 2026 por un grupo que incluye a Jameson Lopp, bosqueja un plan estructurado para migrar la red hacia esquemas de firma resistentes a ataques cuánticos. La propuesta —aún en borrador, sin timeline de activación— contempla algo polémico: hacer permanentemente inmanejables las monedas que no se migren dentro de un plazo determinado. Como ya publicamos en septiembre, ninguna de las 20 principales criptomonedas tiene defensas activas contra computadoras cuánticas en 2026.

Según el borrador de BIP-361, al 1 de marzo de 2026 más del 34% de todo bitcoin había revelado su clave pública on-chain, lo que lo expone directamente a un ataque cuántico. Actualmente 6,7 millones de BTC están en esa situación. Congelar esas monedas protegería la economía de la red —evitaría que un atacante con capacidad cuántica drene wallets ajenas—, pero rompe una premisa fundacional: que tu bitcoin es tuyo sin condiciones ni vencimientos.

Se espera que para finales de 2026 haya consenso social en la comunidad de Bitcoin para formalizar un <abbr title="Actualización de protocolo compatible hacia atrás que añade nuevas reglas">soft fork</abbr> con resistencia post-cuántica, probablemente mediante BIP-360 (P2QRH) o Pay to Taproot Hash (P2TRH). Pero hasta septiembre, BIP-361 permanece en forma de borrador.

La carrera cuántica ya comenzó

La advertencia de ESMA no sale de la nada. En marzo de 2026, Google Quantum AI publicó junto a Justin Drake (Ethereum Foundation) y Dan Boneh (Stanford) un whitepaper que redujo aproximadamente 20 veces los recursos cuánticos necesarios para romper la criptografía de curva elíptica que protege wallets: de cerca de 9 millones de <abbr title="Unidad básica de información cuántica">qubits</abbr> físicos a menos de 500.000.

Un mes después, en abril, un panel convocado por Coinbase con seis criptógrafos concluyó que eventualmente se construirá una computadora cuántica capaz de romper el cifrado blockchain, y que la industria debe comenzar a migrar ahora. Coinbase ya arrancó: la exchange custodia activos institucionales equivalentes a $250.000 millones y está construyendo PQ-CoreKMS, la versión post-cuántica de su sistema de gestión de claves.

Bitcoin y Ethereum, a contrarreloj frente al plazo cuántico que exige la UE

Qué significa para quien tiene cripto

Si mantienes Bitcoin o Ethereum a largo plazo, la exposición no es inmediata pero sí estructural. Las carteras que han realizado al menos una transacción outbound —la mayoría— han revelado su clave pública on-chain, lo que las hace teóricamente drenables una vez que máquinas cuánticas alcancen el umbral de capacidad. Migrar a direcciones nuevas con esquemas resistentes será obligatorio cuando los protocolos lo implementen, pero hacerlo antes del deadline podría implicar costos de red, riesgo de ejecución y la necesidad de mover activos desde hardware wallets o esquemas multifirma complejos.

El dilema de BIP-361 añade otro ángulo: si la propuesta de congelamiento avanza, los holders que no migren dentro del plazo perderían acceso permanente a sus fondos. Eso obliga a estar atento al desarrollo técnico y al consenso comunitario, algo que la mayoría de inversores en cripto no sigue de cerca. Para activos institucionales, el riesgo regulatorio ya llegó: la UE exige acción antes de fin de año, y aunque la directiva apunta al sector financiero tradicional, los custodios cripto regulados en Europa quedarán bajo el mismo marco.

Bitcoin cotiza hoy en $85.504, Ethereum en $2.724. Ambos operan sin prima de riesgo cuántico reflejada en precio. La migración técnica tomará años; la pregunta es si el mercado empezará a descontarla antes de que Q-day deje de ser escenario y pase a ser calendario.