$514.000 millones en backlog de Google Cloud convencen a Druckenmiller

Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-08-23

La Duquesne Family Office reabrió posición en Alphabet con 336.300 acciones en Q2, cinco meses después de liquidar completamente. El backlog de contratos cloud creció $50.000 millones en un trimestre.

Stanley Druckenmiller volvió a Alphabet. La Duquesne Family Office, que gestiona su fortuna personal de $5,21 billones, compró 336.300 acciones de Alphabet en el segundo trimestre de 2026, según la presentación del formulario 13F del 14 de agosto. El regreso es llamativo: apenas cinco meses atrás, en el primer trimestre, Druckenmiller había liquidado completamente su posición anterior de 385.000 acciones. El giro táctico coincide con los resultados del segundo trimestre de Alphabet, reportados el 22 de julio, que mostraron una aceleración brutal en Google Cloud.

El backlog de contratos de Google Cloud alcanzó los $514.000 millones, un aumento de más de $50.000 millones en un solo trimestre, según comunicó el CEO Sundar Pichai en la llamada de resultados. Los ingresos del segmento cloud crecieron 82% interanual, hasta $24.800 millones, acelerando respecto al 63% de crecimiento del primer trimestre y al 48% del cuarto trimestre de 2025. Para un gestor conocido por entrar y salir rápido cuando cambian sus convicciones, esos números son suficiente justificación.

Qué cambió entre mayo y agosto

El reporte de Alphabet del 22 de julio fue el primero de los llamados «Siete Magníficos» en publicar resultados en medio del escrutinio sobre gasto en infraestructura de IA. Los ingresos totales alcanzaron $119.800 millones, un 24% más que el año anterior, superando el consenso de Wall Street de aproximadamente $116.500 millones. El margen operativo se expandió al 34%, con un ingreso operativo que subió 30%, hasta $40.800 millones.

Alphabet elevó su capex proyectado para 2026 a entre $195.000 y $205.000 millones, por encima de la guía anterior de $180.000-190.000 millones. Mientras parte de Wall Street se asustó con el incremento, Druckenmiller aparentemente vio el backlog de contratos cloud como evidencia de demanda ya comprometida: el backlog de $514.000 millones representa más del doble del techo de capex anual, una cobertura que pocos beneficiarios directos de IA pueden mostrar con cifras tan sólidas.

Buffett y Druckenmiller convergen

Druckenmiller no está solo. Warren Buffett, a través de Berkshire Hathaway, agregó 48 millones de acciones de Alphabet en el segundo trimestre, una jugada que el propio Buffett reveló a CNBC en junio como iniciativa personal comenzada en el tercer trimestre de 2025. La convergencia de dos mega-inversores en un mismo nombre —y en el mismo trimestre— no pasa desapercibida.

Más relevante aún: Druckenmiller abandonó su posición en Broadcom durante el segundo trimestre, prefiriendo al jugador de solución final (Alphabet) sobre el proveedor de componentes. Alphabet depende de Broadcom para diseñar sus unidades de procesamiento tensorial (TPUs) personalizadas, pero Druckenmiller eligió apostar al que captura el valor downstream, no al que vende los chips.

El EPS GAAP reportado fue de $9,11, dramáticamente por encima de las expectativas de aproximadamente $2,87, pero impulsado por una ganancia no operativa de $99.000 millones en revalorización de participaciones en SpaceX y Anthropic. El EPS ajustado quedó en $2,85, ligeramente por debajo del consenso de $2,89. El mercado inicialmente reaccionó con volatilidad, pero terminó premiando la aceleración del cloud sobre el ruido contable de las ganancias en equities.

Alphabet cerró el viernes 21 de agosto en $344,82, con una ganancia del 1,22% en la sesión. La capitalización bursátil ronda los $4,16 billones. Según datos del research, 47 de 54 analistas recomiendan «Strong Buy» en el papel, con un precio objetivo promedio de $431,29, lo que implica un potencial alcista del 25% desde el último cierre.