87x ganancias futuras ponen a Intel bajo lupa el jueves tras el cierre
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-07-22
Wall Street espera $0.22 EPS y crecimiento de 12% anual, el más rápido en seis años. Pero la acción cotiza a múltiplos que exigen ejecución perfecta en márgenes y guidance.
Intel reportará resultados del segundo trimestre este jueves 23 de julio tras el cierre de mercado, con Wall Street esperando $0.22 de EPS ajustado e ingresos de $14.42 mil millones. El consenso proyecta el crecimiento de ingresos más rápido en aproximadamente seis años, con un avance anual del 12%. La acción cerró este martes en $105.45, subiendo 8.64% en la sesión, aunque sigue 25% por debajo del máximo de $142.35 alcanzado el martes 30 de junio.
De pérdida a ganancia en doce meses
Las expectativas marcan un giro dramático. Hace un año Intel reportó una pérdida de $0.10 por acción en el segundo trimestre de 2025. El consenso actual anticipa un salto a territorio positivo que confirmaría la narrativa de recuperación liderada por demanda de CPUs Xeon en infraestructura de IA. En el primer trimestre de este año la compañía ya superó ampliamente las estimaciones con $0.29 EPS frente a un consenso de apenas $0.01, entregando ingresos de $13.58 mil millones y un crecimiento anual del 7.4%.
El margen bruto ajustado esperado para el trimestre se sitúa en 39%, un nivel que representa mejora pero que aún refleja la presión de costos asociada a la rampa temprana del proceso de manufactura 18A. Los yields de ese nodo tecnológico alcanzaron aproximadamente 85% en el trimestre, frente al 65% del período anterior, según datos del research. Es una señal de ejecución en la dirección correcta, pero los márgenes aún no reflejan economías de escala completas.

Demanda de Xeon con «B» de billones
El catalizador detrás del crecimiento proyectado es la demanda sostenida de procesadores Xeon para centros de datos que corren cargas de trabajo de IA. Según el research, la demanda insatisfecha de Intel «comienza con una B» en billones de dólares, con tiempos de espera que rondan los seis meses. Esa escasez le ha permitido a la compañía negociar aumentos de precios de hasta 15% junto con AMD en 2026, impulsados por limitaciones de capacidad de obleas y empaque.
Xeon está vendido por encima de la capacidad disponible. La pregunta del jueves no es si Intel puede vender; es si la guidance para el tercer y cuarto trimestre reflejará confianza en sostener esa dinámica sin cuellos de botella mayores. Si el CEO Lip-Bu Tan ofrece una proyección conservadora, el mercado castigará.
Foundry: contratos en conversación, no en papel
El negocio de manufactura por contrato (foundry) suma tracción con casos confirmados como el proyecto TeraFab de Tesla, pero las promesas más grandes aún no tienen sellos oficiales. El presidente Donald Trump anunció el jueves 18 de junio que Apple acordó trabajar con Intel para diseñar y construir chips en territorio estadounidense. Ni Apple ni Intel emitieron confirmación pública, y no hay presentaciones ante la SEC que respalden el acuerdo.
De manera similar, reportes señalan que Intel Foundry aseguró un contrato para fabricar más de tres millones de unidades de procesamiento tensorial (TPU) para Google-Alphabet en 2028. Tampoco hay anuncios oficiales que lo confirmen. El research explicita que estos contratos carecen de documentación verificable. La diferencia entre «conversaciones avanzadas» y «órdenes firmadas» define el sentimiento post-earnings tanto como los números del trimestre.
- Capitalización de mercado: $517.63 mil millones al cierre del martes
- Beta: 2.18, reflejando volatilidad extrema en comparación con el mercado general
- Rally año a fecha: aproximadamente 180% desde inicio de 2026
- Caída desde máximo: 25% desde $142.35 alcanzado el 30 de junio
Valuación que exige perfección
Intel cotiza a 87x ganancias futuras, frente a un múltiplo forward P/E histórico de aproximadamente 3.3x. La expansión refleja la apuesta del mercado a que la compañía sostendrá crecimiento de doble dígito y mejorará márgenes de forma consistente. Analistas como Christopher Rolland de Susquehanna elevaron su precio objetivo a $115 desde $80, mientras que John Vinh de KeyBanc lo subió a $155 desde $100, manteniendo rating de compra y destacando la mejora en yields del proceso 18A.
Pero algunos advierten que el mercado ha preciado demasiado éxito por adelantado. Un trimestre fuerte sin guidance que respalde la continuidad puede desencadenar profit-taking acelerado. La sesión de este martes marca un repunte de 8.64%, acumulando momentum previo al reporte, pero el stock ya experimentó un retroceso de 25% en las tres semanas desde su pico de junio.

El mercado verá los números después del cierre del jueves. Si la compañía entrega el beat esperado en EPS y ofrece guidance que valide la narrativa de crecimiento sostenido, el múltiplo premium puede sostenerse. Si los márgenes decepcionan o la guidance no refleja confianza en los trimestres siguientes, los operadores de opciones que anticipan un movimiento del 13.59% probablemente lo verán a la baja. Apple cerró el martes en $327.74, subiendo 0.35%, mientras el Nasdaq ganó 1.29% en esa sesión. Intel ha subido casi el triple en 2026; ahora debe demostrar que ese rally tiene fundamento más allá de las promesas.