Amazon convierte sus chips internos en amenaza directa para Nvidia
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-08-24
Andy Jassy reveló que el negocio de semiconductores de AWS ya factura $25 mil millones anuales con crecimiento triple dígito, y explora venderlos fuera de su nube.
Amazon factura más de $25 mil millones anuales vendiendo chips a sus propios clientes de nube, una cifra que crece a triple dígito porcentual y que la coloca entre los mayores fabricantes de semiconductores del mundo. Andy Jassy, CEO de la compañía, lo confirmó el 30 de julio durante la presentación de resultados de Q2 2026, y añadió que si esa operación se separara para vender al mercado abierto, podría alcanzar $50 mil millones en ingresos totales.
El anuncio marca un cambio de narrativa: Amazon deja de presentarse solo como cliente de Nvidia para posicionarse como competidor con peso cuantificable. El dato de tasa anual de ingresos (run rate) implica que AWS ya está facturando chips a ese ritmo dentro de su propia infraestructura; si abre la puerta a ventas externas, duplicaría esa cifra vendiendo las mismas familias de productos —Trainium, Graviton y Nitro— a terceros.
De cliente a fabricante: el pivot que Nvidia no quiere ver
Peter DeSantis, vicepresidente senior de Amazon a cargo de operaciones de IA y semiconductores, confirmó en junio que la compañía mantiene conversaciones con clientes externos para vender chips Trainium, aunque aún no ha cerrado acuerdos públicos. La diferencia respecto a Google —que lleva años ofreciendo sus TPU solo a quien use su nube— es que Amazon evalúa un modelo merchant: vender hardware fuera de AWS, como lo hace Nvidia hoy.
El negocio de chips de Amazon ya tiene demanda asegurada por varios años. La compañía ha cerrado $225 mil millones en compromisos multi-año para Trainium, según declaró en julio. Esos contratos representan demanda contratada, no pronósticos: clientes que ya firmaron órdenes de compra. El backlog de AWS alcanzó los $496 mil millones durante el trimestre, cinco veces el de hace dos años.
Anthropic, la desarrolladora de modelos de lenguaje financiada por Amazon, firmó un acuerdo de múltiples gigavatios que supera los $100 mil millones en gasto comprometido en AWS. OpenAI se comprometió con aproximadamente dos gigavatios de capacidad Trainium. Ambos contratos vinculan infraestructura de computación con el uso de chips propios de Amazon, lo que blinda la demanda interna antes de que la compañía abra ventas externas.
Ventaja de precio por rendimiento y escasez persistente
- Trainium2 ofrece aproximadamente 30% mejor precio-rendimiento que GPUs comparables de Nvidia, según datos de AWS, y está casi completamente vendido.
- Trainium3, que comenzó a enviar a principios de 2026, es entre 30% y 40% más eficiente que Trainium2 y ya está casi totalmente suscrito.
- Jassy admitió que Amazon todavía no tiene suficiente capacidad para satisfacer toda la demanda de clientes en 2026, y espera que el desequilibrio persista hasta 2027.
Esa escasez ocurre pese a que Amazon elevó su estimado de gasto de capital en 2026 a $220 mil millones, desde los $200 mil millones proyectados originalmente. El aumento responde a costos más altos de memoria, un problema que también afecta a Nvidia y sus clientes: la memoria de alto ancho de banda (HBM) representa hasta el 40% del costo de un servidor de IA, y los tres proveedores globales —Samsung, SK Hynix y Micron— han vendido toda su capacidad disponible para 2027.
El mercado que Nvidia aún domina pero otros persiguen
Nvidia mantiene su posición dominante gracias a años de innovación en GPU y la pegajosidad de CUDA, su ecosistema de software que hace costoso migrar cargas de trabajo a otras plataformas. Pero la presión competitiva se intensifica desde varios flancos: Google apunta a disponibilidad general de sus TPU v8 para finales de 2026; AMD aseguró compromisos de despliegue de 6 gigavatios cada uno con OpenAI y Meta, más 2 gigavatios con Anthropic, todos para su serie MI450 y plataformas Helios.
Los $225 mil millones en compromisos de Amazon equivalen a nueve veces su tasa anual actual de ingresos por chips, o aproximadamente cinco años de demanda asegurada al ritmo de facturación presente, sin contar el crecimiento triple dígito que Jassy destacó. Esa visibilidad de flujo de caja convierte el negocio de custom silicon de Amazon en una operación con fundamento estructural, no experimental.
El pivot estratégico está en marcha, pero aún no se ha consumado. Amazon ha construido la capacidad de producción, la demanda asegurada y la ventaja de rendimiento; falta cerrar el primer acuerdo de venta externa que convierta esos $25 mil millones internos en un negocio merchant de $50 mil millones. Nvidia no enfrenta una amenaza abstracta: los números de Amazon ya son reales, y el modelo de distribución es lo único que falta definir.