¿Cuánto más puede crecer Intel si ya no da abasto con los pedidos?

Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-07-26

La compañía dobló el consenso en Q2 con datacenter AI creciendo 59%, pero Tan advierte que la escasez de suministro en memoria, obleas y sustratos durará años. El problema ya no es la demanda.

Intel reportó el jueves 23 de julio ganancias de $0,42 por acción en el segundo trimestre, casi el doble del pronóstico de $0,21 que esperaba Wall Street. Los ingresos subieron 25% interanual a $16,13 mil millones, el crecimiento más rápido en casi 15 años. Pero en la llamada con analistas, el CEO Lip-Bu Tan dejó caer la advertencia que importa: «la industria enfrenta una de las restricciones de suministro más severas en su historia» en lógica avanzada, obleas de silicio, memoria y sustratos, y «estas escasez persistirán para el futuro previsible».

Datacenter AI crece 59% pero la memoria es el nuevo limitante

El segmento de Data Center y AI generó $6.300 millones, un alza de 59% año tras año y 24% respecto al trimestre anterior. Client Computing sumó $8.900 millones (+15% secuencial). Intel Foundry, la división de fabricación externa que la compañía está intentando levantar, registró $5.800 millones de ingresos, de los cuales apenas $293 millones vinieron de clientes externos a Intel —menos del 2% de los ingresos totales de la empresa y una señal clara de que el foundry todavía no compite de frente con TSMC.

Tan insistió en que la memoria se ha convertido en el mayor desafío de restricción de suministro, y que Intel está colaborando con los tres principales proveedores. Ya en febrero había advertido que la escasez de chips de memoria duraría al menos hasta 2028; ahora amplía el diagnóstico al ecosistema completo de fabricación. Traducido: aunque Intel bata récords de demanda, su crecimiento depende de cuánto puedan entregar Samsung, SK Hynix y Micron —las tres firmas que controlan el mercado global de HBM y DRAM.

¿Cuánto más puede crecer Intel si ya no da abasto con los pedidos?

Capex a $20 mil millones: apuesta o necesidad

Intel elevó su pronóstico de capex para 2026 a más de $20 mil millones, desde los $18 mil millones anteriores. Si se anualizan los ingresos de Q2, el gasto de capital representaría cerca del 31% de los ingresos anuales —una proporción propia de una empresa en modo construcción acelerada, no de una operación madura. Gene Munster, de Deepwater Asset Management, dijo que los inversores parecen cómodos con el aumento porque Intel ha ganado «el beneficio de la duda» como asignador de capital, a diferencia de lo que ocurrió con Alphabet cuando elevó su capex recientemente.

¿Cuánto más puede crecer Intel si ya no da abasto con los pedidos?

El mercado compró el rebote y lo devolvió en dos sesiones

La acción cerró el jueves 23 de julio en $100,10, con una caída de 2,46% en sesión regular. En after-hours rebotó 3,44% hasta $103,68. Pero al cierre de la última sesión disponible, Intel cotiza en $92,32, devolviendo buena parte del rebote post-resultados. La acción acumula una caída de 28% en julio tras haber tocado un máximo de $142,35 a principios de junio.

Este comportamiento contrasta con el patrón que vimos en TSMC hace dos días: la taiwanesa entregó el mejor trimestre de su historia con márgenes del 67,7%, pero Wall Street respondió vendiendo porque el capex de $64 mil millones genera dudas sobre retorno. Intel, en cambio, sube su capex pero advierte explícitamente que no podrá fabricar todo lo que le piden. La diferencia: TSMC tiene el problema de justificar la inversión; Intel tiene el problema de ejecutarla a tiempo.

SK Hynix y Samsung tienen más poder que antes

La advertencia de Tan sobre memoria como cuello de botella refuerza lo que ya publicamos esta semana: SK Hynix controla el 62% del mercado de HBM y Samsung apenas el 17%, según datos del contrato de $200 mil millones que Samsung cerró con Broadcom. Si Intel depende de esos tres proveedores para escalar su negocio de servidores AI, cualquier retraso o priorización de otro cliente (Nvidia, AMD, hyperscalers) impacta directamente su capacidad de entrega.

El margen bruto de 41,8% que reportó Intel en Q2 está muy por debajo del 53,9% que TSMC logró en el mismo período, aunque ambos operan en segmentos distintos. Pero la brecha ilustra el problema estructural: Intel fabrica sus propios chips y compite como foundry externo, mientras TSMC solo fabrica para terceros y puede optimizar costos sin conflicto de intereses. Los $293 millones que Intel Foundry facturó a clientes externos en Q2 representan apenas el 5% de los $5.800 millones totales del segmento, lo que confirma que la división sigue siendo principalmente un proveedor interno.

Intel necesita que la demanda de AI persista hasta 2028 o más para justificar el capex de $20 mil millones anuales. Tan parece convencido de que así será, pero admite que no puede satisfacerla con la infraestructura actual. Para un trader, eso significa que el upside de Intel está más atado a la ejecución de Samsung, SK Hynix y sus propias fábricas que a la capacidad de cerrar contratos. Los contratos ya están; el problema es entregarlos.