¿Por qué Seúl puede frenar el acuerdo de Intel con SK Hynix en Ohio?

María González · Empresas y Resultados · 2026-09-17

Las conversaciones para fabricar memoria en Estados Unidos avanzan, pero el gobierno surcoreano tiene potestad legal para bloquearlas si considera que se transfiere tecnología estratégica nacional.

Intel y SK Hynix están en conversaciones exploratorias para fabricar chips de memoria en el complejo de Ohio, según reportó Reuters el miércoles por la madrugada. El mercado reaccionó con fuerza: Intel cerró en $101,05, ganancia del 4,03%, mientras que SK Hynix subió 4,1% en Seúl. Pero hay un problema que los inversores aún no han digerido del todo: el gobierno surcoreano puede vetar cualquier transferencia de «tecnología nacional central» bajo su Ley de Protección de Tecnología Industrial, y la memoria <abbr title="High Bandwidth Memory, memoria de alto ancho de banda usada en aceleradores de IA">HBM</abbr> que produce SK Hynix entra directamente en esa categoría.

Dos escenarios sobre la mesa

Las fuentes de Reuters describen dos estructuras posibles. La primera: SK Hynix arrendaría parte del campus de Intel en Ohio, montando líneas de producción propias. La segunda: una joint venture que incluiría a Intel, SK Hynix y empresas cloud que buscan asegurar suministro doméstico de memoria. Intel anunció en 2022 una inversión de hasta $100 mil millones para construir lo que sería el mayor complejo de fabricación de chips del mundo en ese estado, pero la finalización de las dos plantas se ha retrasado a 2030 y 2031.

¿Por qué Seúl puede frenar el acuerdo de Intel con SK Hynix en Ohio?

El timing no es casual. Howard Lutnick, Secretario de Comercio de la administración Trump, amenazó con aranceles de hasta el 100% sobre fabricantes surcoreanos y taiwaneses si no aumentan producción en suelo estadounidense. Para SK Hynix, un acuerdo con Intel resolvería la presión arancelaria; para Intel, llenaría capacidad ociosa de su foundry y validaría el modelo de negocio que lleva años construyendo con $28 mil millones invertidos en plantas de fabricación.

El obstáculo coreano: protección de tecnología estratégica

SK Hynix declaró a Reuters que está «revisando varias medidas para fortalecer la competitividad de su negocio de memoria», pero aclaró que «no se han determinado asuntos en esta etapa». Intel llamó al reporte especulación y se negó a comentar. Detrás de esa cautela hay una razón legal concreta: el Ministerio de Comercio surcoreano confirmó a Reuters que, aunque una inversión en el extranjero es generalmente decisión de la empresa, cualquier transferencia que involucre tecnología clasificada como nacional central requiere revisión regulatoria.

El gobierno coreano ya frenó en el pasado intentos de Samsung de ampliar producción avanzada en China. Si considera que el acuerdo con Intel expone know-how de <abbr title="Dynamic Random-Access Memory, memoria volátil de trabajo usada en servidores y PCs">DRAM</abbr> avanzado o HBM de última generación, puede negarse a autorizar la operación. Washington presiona con aranceles, pero Seúl tiene la llave regulatoria.

Reacción del mercado: entusiasmo con reservas

El miércoles, Intel saltó 5,2% en premarket tras conocerse la noticia. Al cierre, la ganancia se moderó al 4,03%, en línea con el perfil de noticias exploratorias sin decisión firme. SK Hynix, que cotiza en el NASDAQ como ADR bajo el ticker SKHY, cerró el miércoles en $174,87, prácticamente plano respecto al día anterior según datos de EODHD.

¿Por qué Seúl puede frenar el acuerdo de Intel con SK Hynix en Ohio?

La subida contenida de Micron contrasta con el entusiasmo de Intel. Como ya publicamos, Micron ha operado de facto como el único fabricante estadounidense con financiamiento CHIPS Act; un acuerdo SK Hynix-Intel rompería ese monopolio y pondría memoria avanzada coreana al alcance de clientes domésticos sin depender de importaciones sujetas a aranceles futuros.

Qué viene ahora

Las conversaciones están en fase exploratoria. Ambas empresas enfatizan que no hay decisión tomada ni calendario definido. Si SK Hynix decide avanzar, deberá solicitar autorización formal a Seúl, proceso que puede tomar meses y cuyo resultado es incierto. La presión de Lutnick empuja hacia el acuerdo, pero la ley surcoreana puede frenarlo. Quien opere estos nombres debe calibrar la exposición: Intel lleva 171% de ganancia en el año según datos previos del mercado, y noticias exploratorias como esta ya han generado varios movimientos de más de 5% en los últimos doce meses.

Intel tiene capacidad ociosa en Ohio que necesita clientes. SK Hynix tiene presión arancelaria de Washington y demanda asegurada de Nvidia y otros compradores de HBM. El acuerdo sería lógico desde la perspectiva industrial. La pregunta no es si tiene sentido, sino si Seúl lo dejará pasar.