$212M de Berkshire entran en Lennar tras caída de márgenes y órdenes

María González · Empresas y Resultados · 2026-09-22

Greg Abel compró 2.7 millones de acciones entre el 17 y 21 de septiembre, justo después de que el constructor reportara un Q3 con órdenes -9%, margen bruto en mínimos y guidance recortado.

Berkshire Hathaway sumó $212.4 millones en acciones de Lennar entre el 17 y 21 de septiembre, días después de que el constructor publicara resultados del tercer trimestre por debajo de estimaciones y recortara por segunda vez su guidance anual. La compra —2.67 millones de acciones Class A y 75,021 Class B— lleva la posición de Berkshire por encima del 10% del capital de Lennar y obliga al conglomerado a reportar cada movimiento bajo las normas de la SEC.

El timing llama la atención. El miércoles 16 de septiembre Lennar reportó <abbr title="Ganancias por acción, medida clave de rentabilidad">EPS</abbr> de $1.19, por debajo del consenso de $1.28, e ingresos de $8.05 mil millones que quedaron 3% bajo las estimaciones. Las órdenes nuevas cayeron 9% interanual a 20,879 casas, las entregas bajaron 3% y el margen bruto homebuilding se contrajo a 15.8% desde el 17.5% del año anterior. Stuart Miller, CEO de Lennar, dijo en la llamada de resultados que el ambiente operativo "se ha deteriorado desde nuestro último earnings call".

Berkshire compra mientras Wall Street rebaja

Pese a los números débiles, Berkshire entró con precios ponderados entre $76.39 y $78.38 en las acciones Class A, y de $76.06 a $78.38 en las Class B, según los formularios Form 4 presentados ante la SEC. El lunes la acción de Lennar cotizó en $82.8, un alza de 6.05%, tras subir en premarket a $79.89 cuando se conoció la compra.

El contraste es claro: los bancos de inversión rebajan mientras Greg Abel, CEO de Berkshire desde la salida de Warren Buffett, mantiene la apuesta. Berkshire ahora posee 23.72 millones de acciones Class A y 528,217 Class B de Lennar, valoradas en más de $1.4 mil millones al precio actual. La posición del 10% convierte a Berkshire en insider bajo Section 16 de la SEC, lo que obliga a reportar cada transacción en tiempo real.

$212M de Berkshire entran en Lennar tras caída de márgenes y órdenes

Una apuesta sectorial más amplia

La compra de Lennar no es un movimiento aislado. Berkshire completó en julio la adquisición de Taylor Morrison por $6.8 mil millones, convirtiéndose en el cuarto constructor residencial más grande de Estados Unidos al integrar Taylor Morrison con Clayton Properties Group, su cartera de 15 constructoras regionales. Berkshire también mantiene una posición en D.R. Horton, otro de los grandes del sector.

Abel está apostando por un ciclo de recuperación que el mercado aún no descuenta. Las tasas hipotecarias rondan el 6.8%, la inflación de materiales sigue elevada y la confianza del consumidor permanece frágil. Miller, de Lennar, mencionó en la llamada de resultados que los compradores retrasan decisiones de compra por incertidumbre económica, y que la empresa está usando ~12% del precio de venta en incentivos para atraer demanda.

El sector residencial enfrenta vientos en contra. LGI Homes reportó hace una semana caídas en órdenes netas pese a batir EPS, un patrón que se repite en varios constructores. La dinámica es similar: márgenes comprimidos, guidance a la baja, inventario que tarda en moverse.

$212M de Berkshire entran en Lennar tras caída de márgenes y órdenes

¿Prematura o de largo plazo?

Berkshire tiene un historial de comprar cuando el consenso es negativo. La cuestión es si el timing es correcto esta vez. Lennar ha caído 22.9% en el último año, y el múltiplo actual sugiere que el mercado espera presión sostenida en márgenes y volúmenes. La empresa sigue siendo rentable —generó $284 millones en ganancias netas en Q3—, pero está lejos de los $591 millones del año anterior.

Abel parece ver valor en activos tangibles y flujos recurrentes en un entorno donde las acciones tecnológicas cotizan en máximos. La apuesta por vivienda contrasta con el cambio estructural que publicamos hoy: las acciones representan el 48% de los activos financieros de los hogares estadounidenses, el récord histórico, mientras la vivienda pierde peso relativo en los balances familiares.

La duda es si Berkshire está comprando antes de tiempo o si el deterioro operativo de Lennar es un bache temporal en un ciclo alcista de largo plazo para la vivienda. Por ahora, los analistas apuestan por lo primero; Abel, por lo segundo. Con una posición que ya supera el 10% del capital, Berkshire ha dejado claro que su tesis no es de corto plazo.